viernes, 10 de agosto de 2018

NO PODRÁS ESCAPAR


“Esta vez no podrás escapar, vivirás lo que tengas que vivir aquí y solo tú sabes cómo hacerlo: con dignidad, con alegría, con entusiasmo, con planificación para lo que habrá que hacer y con la conciencia limpia que no has hecho nada malo, solo el perder el empleo y ser un desempleado más” .En sueños alguien le decía eso a Francisco, y él despertó en medio de la madrugada y parece que ya tenía algo de tranquilidad consigo. Era lunes por la madrugada y estaba a horas de iniciar un nuevo día. Sería un día como cualquiera y si tendría que esquivar algún contratiempo de la vida, lo podría hacer. Francisco jamás imagino que sus planes cambiaran con aquella disposición del gerente de su ex – empleo, quien dijo que él no estaba apto para viajar, que no le había gustado su ultimo desempeño en el trabajo. Ahora él tendrá que aprender a iniciar el día sin la idea de preparar maletas, de dejar la casa ordenada y de comprar vivieres para los días que estaría ausente. Ahora debía de planear el empezar a buscar un empleo. Pero antes era necesario que él se tome un tiempo para meditar sobre lo le sucedió. Para reconocer errores, porque de seguro y por algo esta vez no había sido admitido para trabajar. Esa reflexión debería de estar lejana de reproches y, más bien, ser de utilidad antes de empezar la búsqueda.
Francisco no estaba del mejor de los ánimos desde que recibió la mala noticia, pero esto no lo deprimió, como antes le sucedía. No era primera vez que anduvo desempleado, y en esa ocasión supo esperar y prepararse para al fin encontrar otro empleo. Él ha comprendido que le vida es un viaje, donde pasamos por momentos buenos y malos y debemos de saber que eso no es para toda la vida. Ese lunes empezó como cualquier día de la semana. Como Francisco se había quedado hasta tarde el domingo viendo su programa favorito de tv, se levantó tarde y al bajar al comedor de su casa, a tomar desayuno, sus padres también estaban a punto de hacerlo, por lo que aprovecho para desayunar con ellos. Ya no era época de preocuparlos, ellos eran personas de avanzada edad y Francisco había decidido no decirles nada de lo que le sucedió el día que fue rechazado para seguir laborando en su empleo. La conversación en la mesa fue de todo, mientras desayunaban. Francisco ya lo tiene claro, sus padres no lo acompañaran toda la vida, el tiempo se pasa rápido y él tiene un objetivo que felizmente lo consigue: el hacerlos reír contándole cosas divertidas o hablando en sorna de las últimas fechorías de los políticos u algunas de las pocas novedades que sabe de la familia. Luego del desayuno, Francisco recordó ese sueño que lo sorprendió de madrugada y alivio en parte su dolor por no encontrar soluciones para su problema. Como todas las mañanas, cuando está en casa, Francisco se pone su ropa de trabajo, así le llama a un viejo pantalón de buzo y un polo ya gastado y zapatillas también. Es su uniforme para hacer la limpieza diaria. Más que un trabajo, esta actividad siempre la ha visto como una manera de relajarse, de hacer algo distinto a lo que realiza diariamente cuando le toca trabajar.A pesar que él se encarga de barrer, trapear los pasadizos, a veces encerar el piso de la sala, sacudir los portones, barrer la vereda de afuera de casa y regar, su padre insiste en salir afuera para limpiar. Francisco y su familia ya le dijeron que no lo haga, que por su edad es peligroso, pues sufre del corazón, además que un auto podría venir a toda velocidad y atropellarlo, pero él no les hace caso. Francisco se percata que su padre está barriendo y haciendo esfuerzo para levantar el recogedor con tierra para depositarlo en una bolsa grande de papel grueso. Aunque renegando, sale para ayudarlo. Como todo lunes, la calle luce tranquila, pero siempre se siente y se sospecha que hay algunos ojos mirando por ahí, alguna señora, señor o hasta jóvenes husmeando por las ventanas. Francisco también alguna vez lo ha hecho, por eso sabe que eso tiene que estar sucediendo. De seguro los vecinos dirán que él está desempleado, que no hace nada, solo los quehaceres de la casa. Pero a él no le queda otra, a pesar que trata de no exponerse a las miradas de la gente, debía de ayudar a su padre. él esta incomodo, no hace muy bien las cosas y su padre, con un carácter propio de su edad, lo resondra como si fuese un niño. Francisco no quiere discutir ni faltarle el respeto, solo trata de hacer rápido las cosas para entrar casa. Cuando está recogiendo la arena y levantando el recogedor, ve una cortina removiéndose de una de las ventanas de en frente; es la del balcón del segundo piso de ese moderno edificio que esta frente a su casa. Es donde vive la chica, la bella modelo de marcas deportivas. Una muchacha muy atractiva que trabaja en eventos deportivos desfilando ropa de marcas de ese rubro .Aparentemente tiene un novio que parece ser un joven y próspero empresario, pero desde la primera vez que cruzo miradas con Francisco, hay una cierta comunicación que hasta hoy él no logra descifrar si es para bien o para mal. Puede que ella lo mire con incomodidad porque él la ve y la come con la mirada, o quizás lo mira así porque también tiene cierto interés en él. Ella está en pijamas, como es invierno usa un ‘chompon’ y un pantalón ancho, nada llamativo a los ojos. Cruzan miradas, ella cierra la cortina y Francisco sigue haciendo sus cosas, pero él siente que ella lo sigue mirando. Luego del almuerzo, todo es la misma rutina, Francisco medita mucho sobre los próximos pasos que dará para conseguir un empleo, además de corregir los errores que cometió. Por la noche se queda hasta tarde siguiendo repasando algunas cosas de su carrera. Así se termina el día y llegara uno nuevo y se olvidara del día que supuestamente tuviera que haber viajado. A él le toca ver la realidad, está  en casa y de seguro es la oportunidad para hacer tantas cosas que están pendientes ahí; esta vez no hay tiempo para excusas. Francisco pensó que no podría escaparse de la vergüenza de estar en casa por no trabajar, y lo peor de no saber hasta cuando sea así. Pero en realidad, Francisco no podrá escaparse de la felicidad de poder hacer lo que tiene pendiente, lo que le gusta y seguir preparándose para su próxima entrevista;y sobretodo de llenarse de valor para conversar con aquella chica que vive en frente,y  así saber si tiene un  interés por él.



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viernes, 27 de julio de 2018

BUENOS MOMENTOS


Creer y no creer en la felicidad siempre fue mi disyuntiva. Hace años opte por no creer en la felicidad, y no porque la vida se había portado mal conmigo-que no ha sido así- , sino porque creo que el sentido de la vida tiene su esencia en luchar cada día, y para eso no podemos ser felices. Creo que seremos felices el día que descansemos en paz, cuando ya estemos enterrados en un nicho, en el cementerio. Si bien la felicidad absoluta no existe; desde no hace mucho, he optado por creer que si existe la alegría y cierta tranquilidad en medio del caos al que uno se somete al querer vivir. Estoy convencido de que los mejores momentos son los que vivimos ahora y que  quizá mañana los dejaremos atrás para vivir otros nuevos. Por mucho tiempo pase buenos momentos en compañía de la familia, amigos, compañeros de trabajo y todos los demás; y siempre creí sentirme vacío porque esperaba algo o a alguien que nunca llegaría. Y seguro que el destino, la vida y Dios por algo no lo tenían en sus planes para que ellos formen parte  del mejor de mis momentos. No fue una buena idea el pasar esos buenos momentos preocupado, pensando en lo que no era ni seria. Hoy estoy en casa celebrando un aniversario más del matrimonio de mis padres. Hoy me di cuenta que esto es la vida. Que ese momento de estar sentados en la mesa, todos juntos, será irrepetible porque es único y si pasa mañana a ser parte de la historia-que es lo más seguro- fue de lo mejor y no merecía estar contaminado de pensamientos negativos lamentando ausencias que en realidad no son ausencias, pues todo esta sabido en esta vida y no nos hace falta nada ni nadie para estar contentos, para pasarla bien. Sabemos y tenemos que creer que tenemos la cualidad de pasarla bien con o sin ausencias. Hoy he meditado mucho y recordé que hace muchos años, por motivos de trabajo, no estaba en la ciudad para estas fechas. Recuerdo que me conformaba con llamar por teléfono a mis padres para saludarlos por  su aniversario. Pero la vida me lleva siempre fuera por trabajo, y eso no se puede evitar. Hoy la vida me da la oportunidad de estar aquí junto a mis padres, de celebrar a nuestro estilo-pequeño lonche entre nosotros, sus hijos e hijos políticos- disfrutando de esa torta que es el mejor sabor que mi hermana hace muchos años pudo descubrir en la antigua y clásica panadería que está en la avenida principal, cerca de casa. ¡Estoy dentro de la celebración! –me grite cuando me fui a lavar las manos, al baño, y me miraba en el espejo- Nada mejor que poder estar junto a mis padres y verlos sonreír mostrando muy buena salud.
Creo que soy el encargado de contar esto y afirmar que la podemos pasar bien cada día, a pesar de los problemas propios de la vida. Existen momentos que se presentan para llenarnos de alegría, aunque por nuestra mente pasen esas frases: “Como no está él, ella o ellos   ” o “Como no paso esto o lo otro” No hay nada más que pensar, estamos destinados a ser felices en este día y en todos los demás.¡Hey, estoy creyendo en la felicidad!
Mañana será otro día, ahora soy consciente de eso, y probablemente a estas horas no este celebrando como ahora, pero también habrá la oportunidad para buscar el momento de pasarla bien. De repente y el próximo año para esta celebración se sume alguien más o quizá no estemos todos presentes. ¿Quién sabe lo que suceda? Pero lo más seguro es que ese momento también será inolvidable para quienes lo vivan. Hoy acabo de verlo con mis propios ojos: “el momento es este, no tiene sentido coger caminos que nos lleven al pasado o al futuro. Esperamos a alguien, ya estamos pensando en el futuro; y si recordamos a alguien, con quien la pasamos bien, ya estamos queriendo vivir en el pasado. Si estamos en ese plan de estar pensando mirar hacia el pasado o hacia el futuro, resbalamos en el piso del presente. Mejor es apagar esos deseos de esperar o recordar. ¡Hay que disfrutar lo que hay ahora y que de seguro es suficiente para sonreír! Hoy he disfrutado de una buena porción de torta y una taza de café, algo que me hizo muy feliz. ¿A qué más puedo aspirar?  Y lo más importante de todo: “ha sido un grato momento en compañía de mis padres”. De seguro que para agosto no me toque estar aquí, pero ya viví este momento y fui feliz. También hoy vi la televisión, mi programa favorito; leí los diarios deportivos y de política; y por último, estoy frente a este monitor escribiendo, algo que me fascina. ¿Habrá algo más que me pudiera llenar de alegría? De seguro si, pero ahora estoy tan alegre que no necesito de más. Si llegara algo, bienvenido sea; y si se iría, adiós y buen viaje. Todo eso es parte del futuro, en el cual no deseo concentrarme del todo. Reconozco, no es difícil lograr todo eso; yo lo estoy intentando y todavía giro el cuello para mirar hacia atrás y me desespero tratando de estirarlo para mirar hacia arriba para saber lo que se viene, detrás de los cerros. Pero me he dado cuenta que me hace bien el tener mi cuello quieto, sin movimientos que lo lesione.


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lunes, 9 de julio de 2018

HISTÓRICO REENCUENTRO


No todo reencuentro es bueno en esta vida. De seguro evitas el reencontrate con ciertas personas, a pesar que sabes que hay reencuentros difíciles de suceder. Pero a veces las circunstancias hacen que te vuelvas a encontrar con aquellos que no deseas ver; y no necesariamente porque hayas tenido algún altercado con ellos. Francisco está más desorientado que nunca, su rumbo se ha perdido. Su vida transita por el camino del desgano, por la incertidumbre de lo que sucederá en el futuro. Se ve en el espejo y observa que luce algunas canas, por lo que cree que su vida amerita más lágrimas que sonrisas. A pesar que es relativamente joven, que tiene una profesión, un mediano empleo y que físicamente se siente bien, sabe que el tiempo avanza. Quizá por eso evitaba el reencontrarse con esos viejos amigos, así como también el encender la ‘pc’ pues odia ver las redes sociales y enterarse de las buenas nuevas de las otras personas, que lo alegran, pero le recuerdan que él aún no ha conseguido mucho de lo que desea. La chica, de quien estuvo enamorado, llega a dicho reencuentro y al verlo lo abraza fuertemente y sus cabellos rozan sus manos y él siente la misma ternura que sintió hace muchos años, cuando la conoció y le dio un beso en la mejilla. Parece que la vuelve a desear. Ella lo sigue viendo como un amigo. Él duda si la puede seguir viendo como una amiga. Ella sabe lo que él sintió por ella, pero cree que ya lo supero. Francisco creía lo mismo hasta que vio su rostro y le abrazo. En ese reencuentro han llegado casi todos los que conforman el grupo de amigos desde hace más de una década. Todos están sonriendo y Francisco también por la alegría de verlos, en especial a ella. Mientras todos transitan por una avenida de la ciudad de Lima, Francisco la   observa y nota que se encojé y cruza sus brazos envolviéndose por el frio. En ese momento, vuelve a su mente todo el amor que sintió o siente por ella y tiene ganas de acercarse, abrazarla y abrigarla. Llegando al lugar, donde todos compartirán un agradable momento, hacen un círculo alrededor de la pista de baile y gozan de esa noche que de seguro, por las obligaciones de cada uno, no volverá a repetirse hasta después de mucho tiempo. Francisco se siente bien gracias a la buena música. A su alrededor todos bailan como en viejos tiempos. Él también lo hace y se siente rejuvenecido por eso y por esa vieja ilusión que cobra vida en esa noche, donde solo observa la silueta de ella bailando. Todos se divierten. La noche pasa de lo mejor. Él se dirige al baño para mojarse la cara pues la cerveza le está haciendo algo de efecto, y al mirarse al espejo ya no ve canas en sus cabellos y su sonrisa lo alienta a seguir divirtiéndose. Sale de ahí y no imagina ver preocupado o triste a nadie. Piensa que de seguro todos tienen sus problemas, pero no es el lugar para preocuparse. Ya decidió ser el hombre más feliz de la tierra por esa noche, y quien sabe si por los demás días. Ella siempre le dejo claro que no sentía lo mismo. Quizás todos esos años no la olvido y se fue envejeciendo queriéndola inconscientemente e inventándose mil preocupaciones. Parece que con ese reencuentro descubrió que no olvido del todo antiguas obsesiones o quizá que no ha aprendido a mirar a todos lados y ver a nuevas personas que están a su alrededor para formar parte de su vida. Era el momento de empezar a olvidarla sin tener que huirle, por lo que decide sacar a bailar a otra amiga, quien está a su costado, que luce bien y  que le muestra una gran sonrisa como incentivándolo a que bailen toda la noche.



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martes, 26 de junio de 2018

SONRIENDO EN LA LLUVIA


Recuerdo, allá por 1997, cuando escuche por primera vez la canción de Neil Sedaka ‘Laughter in the Rain’, no en la voz de él, sino en una voz femenina que no recuerdo quien era, en caso lo haya sabido. Ese día, esa melodía me atrapo para toda la vida. No sabía de qué hablaba la letra, pero sabía que me la cantaban a mí. Esta canción la relaciono fácilmente y con tanta nostalgia al penúltimo año en que vivíamos en casa los 5 integrantes de la familia: mis padres, mi abuela, mi hermana y yo. ¡Que buenos recuerdos! Al año siguiente, 1998, falleció mi abuela o ‘abuelita’, como toda la vida la llame. Desde aquella vez esa melodía siempre sonó en mi mente, a pesar que no la volví a escuchar por un buen tiempo. Yo sabía que sería una de las canciones de mi vida. Fue en 1999, los primeros meses de ese año, en que recién acababa de terminar la secundaria, que la volví a escuchar en una radioemisora de Lima, mi ciudad. Esa vez si era la verdadera versión, en la voz de Neil Sedaka. Otra vez me volvió a embargar la nostalgia y, una vez más, hice mía esta canción. En ese año sí que sentía lo liberado que era el ser un ex -estudiante de secundaria. También que había sido un fuerte año académico pues no solo asistí a clases por las mañanas, sino que por las noches iba a prepararme a la academia. Además, como lo mencione, fue uno de los años más tristes de mi vida, ya que mi abuela falleció a mitad de ese año, causando una tristeza única en casa, en especial para mi hermana y para mí porque ella había vivido con nosotros desde que nacimos. Bueno, no quería hacer nada en esos primeros meses de ese año, salvo el escuchar música y escribir canciones. Esa vez fue cuando empecé a dar rienda suelta a toda mi creatividad, sin embargo papa me decía que debía de prepararme para ingresar  a la universidad, pues debía de seguir una carrera universitaria y yo  en parte estaba convencido que quería hacer eso ,pero sin perder mi creatividad e imaginación para el arte. Entonces, pienso y estoy convencido que esta canción volvió a aparecer en mi vida para darme una señal, algo así como: “tienes que cantar, no te queda otra”. Sabía que no importaba si era solo para mí o para el público, pero debía de cantar. Recuerdo que corrí de inmediato a mi habitación, entre y cerré la puerta con llave; y sentado sobre la cama, con guitarra en mano, empecé a cantar esta canción. Como no me sabia la letra en inglés, se me vino rápido a la mente una letra en español:”noooooo, no puedo olvidarte y esa es la verdad.Noooooo,no puedo olvidarte y qué más da” Fue una de mis mejores experiencias, así sea que solo cante para mí mismo. Fui feliz haciéndolo. Con el paso del tiempo, estudie una carrera universitaria, no me dedique a la música, pero no deje de escuchar tantas canciones y está en especial, que en estos últimos 20 años, la he escuchado en más de 30 versiones, sin exagerar. Y hasta ahora pienso que solo falta que yo grabe la mía. Y ese día llego, las circunstancias se presentaron para que sea así. Ayer por la tarde debía de hacer unas compras en el centro de la ciudad. El ómnibus que me llevo justo llego a una de las plazas principales del lugar, que no es su ruta habitual. Siempre circula por debajo, a través del túnel. Entonces decidí bajarme ahí e ir caminando hacia mi destino, y fue cuando me encontré con todas las tiendas de instrumentos musicales frente a mí. En ese momento recordé que hace tiempo estaba pesando en ir ahí, pero siempre venia postergando esa visita. No sabía el motivo escondido detrás de ese cambio de ruta del ómnibus, pero estaba ahí y no podía desaprovechar la oportunidad para entrar a cada tienda y averiguar por los precios de los instrumentos que pensaba algún día comprar. Entre a la primera tienda y vi un par de timbales en el mostrador, los toque como cuando uno acaricia algo querido y me salió un excelente sonido como para acompañar una rumba. Los vendedores al escuchar eso voltearon y me miraron como si yo fuera un músico profesional y no dudaron en ofrecerme y recomendarme otros instrumentos musicales de percusión. Siguiendo con el recorrido de aquellas tiendas, vi en una de ellas un bajo eléctrico. Costaba una fortuna, no imaginaba tener y pagas esa cantidad. Lo mire, lo contemple con mucha alegría y entusiasmo porque un día seria mío .En ese instante se activó la inspiración en mí y se me vino a la mente mi canción, ‘Laughter in the Rain’, pero con la ‘intro’ de ese bajo eléctrico que en ese momento yo había lo había creado. Ese era el bajo eléctrico que necesitaba para la introducción de mi propia versión. No quería perder la concentración, y mirando los instrumentos yo empezaba a construir mi canción. Enseguida vi unas castañuelas y unas panderetas. La canción ya estaba hecha. Al ver un cajón peruano le agregue ese último instrumento. No sé si porque en mi vida he escuchado tanta música o porque esa es mi canción, los arreglos de mi versión ya estaban hechos. Era una tarde oscura de invierno en Lima y en el cielo las nubes oscuras anunciaban que iba a llover. Yo portaba una casaca-abrigo y una bufanda, por lo que pensé que si tuviera que hacer el vídeo de la canción, seria en ese lugar porque ya tenía el vestuario y el clima se prestaba para el nombre de la canción. Me vi en un espejo y lucia aceptable para el vídeo, aunque vi canas en mis cabellos, que me decían que los años no habían pasado en vano y sin embargo yo había ganado mucho más entusiasmo por la   música, y gracias a ella seguía joven de ánimo y de corazón. Creo que  siempre andaré sonriendo en la lluvia.


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viernes, 1 de junio de 2018

LO QUE MAYO ME DEJO


Mayo siempre ha sido un mes frio, húmedo y con garantía de que las cosas a pesar que pudieran salir bien, siempre encontraran algún obstáculo en el camino. Definitivamente, este mes no me gusta porque en Lima, mi linda ciudad, generalmente es muy marcado el cambio del otoño al invierno; o mejor dicho, del verano al invierno, ya que últimamente no hemos tenido otoño en esta ciudad.No debo de ser injusto pues en este mes también la he pasado bien, sobre todo cuando era pequeño; salvo en la semana de exámenes o cuando volvíamos de vacaciones y entregaban la boleta de calificaciones a los padres. Mayo no me gusta en Lima. Pero si lo debo de pasarlo aquí, lo hago bien abrigado, con un cigarro en la mano y con las ganas de conocer a alguien y quizá darle un giro a mi vida. En los últimos 7 años, por trabajo, me ha tocado estar fuera de Lima para este mes. No sé si por cosas de un benevolente destino o por pura casualidad. Esta vez parece que no será así, y la verdad ya no me molesta o incómoda si voy a estar aquí. La vida es corta, siempre todos te lo repiten, y el tiempo pasa tan rápido y suceden cosas tan inesperadas que he decidido pasarla de lo mejor este mes, así tenga la idea que las cosas en esta ciudad no funcionan así en este mes. Hasta el momento parece que el panorama se presenta poco favorable en cuento a un nuevo proyecto que me haga salir fuera, pero por otra parte aparece esa sensación que estando aquí puedo hacer cosas que me gustan y que siempre fueron postergadas por falta de tiempo. Este mes de mayo se ha tornado misterioso en la ciudad. El primer dia empezó muy soleado, aún más que en los últimos días de abril. Esto es una locura, parece que el tiempo quería contradecirme o quizá darme una sorpresa. Pensé por un momento que de repente esta vez mayo no sería un mes malo porque para mí ya lo había sido el mes de abril; ya que a los dos días de regresar a Lima, tuve un problema de salud.  Felizmente no fue nada grave, pero para que no lo sea en un futuro debía someterme a un pequeño tratamiento que demandaba tiempo y no muy poco dinero. Siempre he sido cauto en mis gastos, pero priorice mi salud y le dije ‘no’ a un pequeño proyecto que apareció para volver a salir. No me sentí mal con la decisión que tome, aunque mi último sueldo no me alcanzo para cancelar todo el tratamiento.  Por todo eso pensé que este mayo no sería malo, y parecía que así seria. Solo un par de días amaneció oscuro y frio, los otros días hasta el día de hoy han sido soleados. En la semana de celebración por del Día de la Madre recibimos en casa la visita de una tía y prima que radican fuera. No fue una visita inesperada porque ellas llamaron un día antes para anunciar que venían. Era viernes, llegaron por la tarde y termino siendo una reunión muy divertida y  amena pues mi tía y prima gozan de un buen sentido del humor. Fue un gran lonche, porque además que compre bebidas gaseosas y un keke, ellas nos sorprendieron y sin darnos cuenta habían pedido una pizza. Cuando ya estaba entrando la noche y la visita ya se había ido, decidí ir a ese lugar que ha sido mi refugio desde hace ya 11 años y que, además, ha sido testigo de más fracasos que de victorias en mi vida. Esta vez llegaba contento y si lo hubiera hecho triste, mi semblante cambiaría por unas horas. Mi instinto me decía que esa noche seria inolvidable. Salí de casa y tome un ómnibus. Ya era tarde, así que no quise arriesgarme y bajando al paradero tome un taxi para que me lleve hacia la misma   puerta del local. Cuando vi cerrada la puerta de este fue que empezaron los problemas. Había un operativo, parece que no abrirían hasta más tarde o hasta mañana, podía ser en horas de la madrugada o ya por la noche del siguiente día. No podía creerlo, esa noche me quedaría sin aquella distracción, diversión y placer que solo puedo encontrar en eso lugares. Los locales aledaños también lucían iguales, cerrados e inclusive con patrulleros afuera. Me dio ganas de gritarle a aquellos policías motorizados: “Por qué en vez de estar correteando delincuentes, se paran aquí a joder a la gente que quiere encontrar la felicidad” Y   créanme que esta felicidad no es fugaz si la sabes hacer. Pero no dije nada y solo encendí  un cigarro y camine algunas cuadras alrededor del local  tratando de resignarme de que debía volver a casa  para acostarme en esa cama que iba a tener en las almohadas todos esos bellos rostros de las chicas que esa noche no pude ver ni tener entre mis brazos.
Ahora que el mes se terminó, puedo decir que no me quede con los brazos cruzados e hice que   mayo se convierta en un mejor mes para mí, a pesar de frio y oscuridad que no pueden faltar. No puedo pasar por alto que en este mes he pasado noches inolvidables viendo junto a papa y mama la serie de tv de la noche y después cenando junto a ellos. Reconozco que a mi edad-joven aun- no es bueno el estar todo el tiempo con ellos, pero siento que estos días  son de muchos aprendizaje ya que en ellos siempre encuentro  sabiduría y  mucha tranquilidad. Debo de agradecer a Dios lo que he vivido en este mes aquí en mi ciudad; sobre todo porque he podido disfrutar de mis padres que aún conservan muy buena salud, buen humor y la misma fortaleza que toda mi vida he visto en ellos. Si vuelvo a salir de la ciudad por trabajo y no sé hasta cuando vuelva por aquí, sé que pase buenos días y si hubo días en que amanecí cansando, triste y desganado, lo pude superar con el amor de quienes están alrededor y el amor por mí mismo y por cada  nuevo hacer en cada mes del año, así sea mayo.


pAnChItO.


miércoles, 23 de mayo de 2018

Elegante,aburrido,pero sincero. ¡Un loco total!


Cuando te has acostumbrado a escribir mucho, y a pesar que también hay días que por el aburrimiento y la tristeza no puedes escribir ninguna línea, te da lo mismo si tienes otras actividades que hacer. Igual, tarde o temprano  escribes. Hoy analice lo que es mi vida y me di cuenta que nunca estuve fuera del mundo, sino que viví como el destino ha querido que sea,aunque renegando Esta es una escritura en digital, gracias a Dios, porque si  me hubiera picado el bicho de la frustración, ya hubiera terminado botando todas esas hojas que hubiera escrito, que de seguro  serian  un desorden de ideas a primera vista.Lo único que se es que se viene un 'lindo día' 

Ese va a ser un lindo día, aunque va a costar un montón de trabajo para lograrlo. Pero sé que lo lograre. Me duele en el alma que haya fallado en otros intentos. Me entristece recordar que alguna vez creí haber encontrado lo que busque. Aun me da vueltas a la cabeza un episodio de mi vida, hace casi 12 años, cuando creí haber encontrado otra parte de mí, parte de lo que el destino o la vida me debía. Puedo ocultar todos estos pesares y tratar de concentrarme cada día en la nueva búsqueda, pero cada cierto tiempo me culpo por todo lo que no salió bien. Trato en lo menos posible de echarle la culpa a otros, pero no puedo dejar de demostrar que me queda rencor en el corazón. Sabe Dios si tendré o no la razón en esto. Estoy seguro que esta vez los resultados serán distintos porque yo también haré cosas distintas. ¡Cambiare la historia, lo haré! Creí que la vida ya no me daría esa oportunidad de lograr lo que deseaba,pero estoy viendo que se están presentando otra alternativas.Estos últimos años me quise dedicar a trabajar y a otras actividades, pero siempre he sabido que está pendiente. En fin, yo sí creo que va a ser un lindo día, ese día cuando la búsqueda haya terminado. Por qué no hacer el ridículo en ese día y demostrar todo lo que hay en mi corazón por alguien a quien aun no conozco.  Por qué no olvidarme de todo y gritar a los cuatro vientos lo que siento? Estoy preparado para ese día en  que me suceda  todo lo que sueño. Aun es posible, pero de todas formas  me he fortalecido en el campo de la prevención de accidentes al corazón. Me gustaría no sentir tanto las derrotas en estos aspectos de la vida, pero aun lo siento y no puedo alejarme de la realidad. Agradezco al tiempo por poder haber aprendido a manejar todo esto. Ahora tomo mis precauciones. Sé que no es suficiente, pero algo es algo. Cuantas batallas habré peleado por lo que no conseguí y de seguro en esas mismas batallas  fui improductivo, pero de que quise hacer bien las cosas, si lo quise. Quizá por esas malas experiencias  ahora soy y sere descortés con algunas personas. Debo de cumplir con mi deber y ese es obtener la libertad de mi mente,eso implica o exige mostrar indiferencia ante ciertas personas, aunque a veces pienso tanto en ellas durante el día que pareciera que me siguen importando. Pero sé que ese será un lindo día. Llegará el momento en que pueda sonreír por minutos y horas y formare un comité que será mi equipo de trabajo para toda la vida. ¿Me reiré de estos momentos en que estoy aun en la búsqueda? No creo. Pero si podré decir que sufrí bastante para alcanzar esto. Miles y miles de intentos y al fin lo conseguí. Ya estoy guardando energías para ese día. Me esfuerzo casi al máximo en mí día a día, pero no al máximo, pues ese restante lo guardo para ese gran día. Me sorprenderé porque hasta el día de hoy ya creía que lo había visto todo, y creo que mas  para mal. Pero no, ese día descubriré lo mejor. Y por supuesto, daré lo mejor de mí para recibir lo mejor de allá afuera. Ya sé que debo de ahorrar líneas para momentos mejores y también debo de dejarme de emociones a la hora de sentarme frente a la PC. Hoy puedo decir que todo esto me hizo más fuerte y que si existiera un camino más fácil para alcanzar lo que ya creo alcanzare, igual hubiera querido transitar por este empedrado camino por donde aún estoy caminando. Ya está casi todo escrito. Es hora de despedirme y aunque no tengo prisa, sé que estas líneas precisamente no son  una fiesta para los lectores, puede que un velorio por lo aburridos que pueden estar algunos. Antes era muy duro conmigo mismo, ahora ya no lo soy. Ya me voy.


Algunas veces me rompieron el corazón y algunas veces yo rompí amistades. Casi muchas veces quise ser afectuoso, pero termine siendo un tonto. Todas estas historias saben igual, pero igual ya lo escribí. Para ser honesto, quise ser un verdadero caballero y por eso me salió una confusión. Me imagino será difícil tener más lectores escribiendo así, pero es imposible que quiera ser quien no soy. No fui un insolente y no lo seré. Pero entre elegancias y frases aburridas logro no ser lo que quiero ser. Un 'lindo día' llegara.


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lunes, 7 de mayo de 2018

ME IBA A MORIR


Curiosidad
Tengo que pelear contra la curiosidad, pero no puedo, mis impulsos por enterarme de las cosas que suceden y del porqué de estas pueden más que yo. Sé que ya no soy tan curioso como lo era antes, eso sí es una buena noticia para mí; pero sé que hay costumbres que uno no las pierde del todo, de eso estoy convencido y lo acepto. Hace unos días, en casa, entre a la habitación de mi hermana para utilizar uno de sus ungüentos para aliviar la congestión nasal de la que padecía producto de un gripe pues no paraba de estornudar y expulsar flema verde. Al abrir el cajón de su cómoda para buscar entre muchas cremas, prendí sin querer su cámara fotográfica; lo supe porque sentí el ruido característico de activación de esta, por lo que la saque entonces de su cubierta para apagarla. Estaba en estado de revisión de fotos, no pude con mi genio y decidí ver que había ahí: aparecían fotos de ella paseándose en un parque con un muchacho al que aún no conocíamos en casa, en ese entonces, y que probablemente sea su enamorado. Debí detener ahí mis ánimos de saber todo, pero no fue así y decidí revisar otras fotos: habían muchas más de ella paseándose con él. Me quede pensando es que mis padres y yo deberíamos saber más de él, de cuáles son sus intenciones, de lo más resaltante de su vida y, sobre todo, que él también sepa de la presencia de nosotros por si es que no tendría la   intención de jugarle limpio a ella. Sé que podía estar en un error, que puedo estar desconfiando de él sin conocerlo bien, pero creía que debía ver todas las fotografías. En realidad, no había mucho que temer porque mi hermana es una persona inteligente y lo suficientemente madura como para haber escogido a un buen hombre. Pero  siento que es mi deber querer saber él, de ver la manera de enterarme más de su vida, ya que no puedo contarles nada a papa y mama porque sé que mi hermana quizá aun no está segura de formalizar una relación,  por lo cual  prefiere aun no traerlo a casa para que lo conozcamos. Como pude revisar sus fotos? Era una pregunta que me sigue dando hasta ahora vueltas en la mente. Esta actitud es condenable, del cual nadie debe ser víctima, ni menos una persona tan cercana a mí como lo es ella. ¡Debo de dejar de ser curioso! No justifico mi actitud, pero creo que si así sucedieron las cosas, seria por algo. Aunque ella no me comente nada sobre esa relación, estaré pendiente de todo para que no esté expuesta a ninguna persona que trate de hacerle daño.
No siento mis labios
Hace casi 2 semanas que sentía un dolor inmenso alrededor de una de mis muelas. Creí que era un problema en las encías porque me tocaba ahí con el cepillo y empezaba el dolor. Deje pasar los días, me auto- medique, pero el dolor seguía siendo insoportable. Empecé a sospechar que de repente era una muela que estaba por curar, aunque aparentemente no la veía picada .No me quedaba otra alternativa que ir al dentista; sabía que eso me iba a costar tiempo, dolor   y dinero, pero debía resignarme a esperar largas horas sentado en un sofá para ser atendido por el especialista y poner fin, así, a este dolor. Después de dos largas horas de esperar por mi turno, entre rápido para que me indique cual era el problema, el porqué de mi dolor y que me dé la solución a esto. El Dentista me hizo una revisión y me dijo que debía sacarme unas placas porque a simple vista no veía ninguna caries. Luego de que me hicieran los estudios que el indico, volví con los resultados y   el verifico que era una caries interna que ya estaba muy profunda, por lo cual debía empezar con la curación en ese mismo momento y que serían varias sesiones. Para empezar, me aplico una anestesia local para evitar que sienta dolor. Lo bueno era que no iba a ser necesario que extraiga la pieza, algo gane o mejor dicho, algo no perdí.  Mientras empezaba la curación, me dijo que la muela estaba muy afectada, que era una curación muy larga, que era mucho tiempo para que yo soportara el dolor con esa pequeña dosis que me había aplicado del calmante. Era necesario aplicar una dosis más de la anestesia; dude de eso, pero a la primera limpieza que me hizo sentí el dolor y comprendí que su sugerencia no era una mera exageración y acepte dicha inyección.  Con la primera dosis ya sentía adormecidos mis labios y mis encías también. Con la segunda ya no sentía parte de mi rostro. Casi después de una hora termino la curación y   los efectos de la anestesia aun continuaban: “no podía hablar o si lo hacía sentía que no era dueño del movimiento de mis labios”. El doctor me indico que no comiera hasta que pasen los efectos de la anestesia y me dejo ir en paz. Caminando hacia casa vi a dos hermosas chicas que venían en sentido contrario por la vereda, quise enamorarlas, piropearlas y abrazarlas porque ambas eran ‘muy bonitas’. ¡Que linda es la vida! , me dije a mi mismo. Cuando empecé a piropearlas y a silbarlas, mis silbidos salían distorsionados; ellas me miraban extrañadas, de seguro pensarían que era muy tímido y que su belleza me puso nervioso, por lo cual balbuceaba cuando también les dije ‘hola’. No podía mover mis labios, que me pasaba, eran los efectos de esa maldita anestesia. Ellas se alejaron de mí de una forma evidente, pues cruzaron hacia la otra acera. Las veía asustadas, de seguro pensarían que era un enfermo, una acosador. Esa bendita o maldita inyección -depende del momento- había apaciguado mi dolor, pero me había dejado incapaz de articular mi boca justo cuando más lo necesitaba. Como me sentía que ya no estaba operativo para enamorar a alguien y menos para que me vieran así, decidí tomar un atajo para llegar más rápido a casa. Caminando por una estrecha y poca concurrida calle vi a los lejos que venia mi vecina, aquella chica que me gustaba desde hace muchos años, desde aquella época cuando yo andaba en la secundaria y ella en el último año de la primaria. Manteníamos una relación cordial de saludarnos, andábamos no bien del todo porque mis constantes insistencias por querer ser algo más que un vecino y amigo de ella habían creado cierta distancia de su parte .Sin embargo, yo siempre estoy dispuesto a buscar una oportunidad, un momento como este para ir otra vez a la caza de aquella bella chica.  Mi plan era saludarla y preguntarle donde iba. Había olvidado que mis labios no respondían, luego lo recordé, pero igual hice el intento. No me salían palabras y ella se pasó de largo. Me vio pero no le importo mi presencia. No quise darme por vencido, la seguí unos metros y me decidí el gritarle que me gustaba   para acercarme y besarla, pero mis labios otra vez no respondían. Me sentía disminuido. Me di cuenta que la anestesia me jugó una mala pasada, que el destino no quería que tenga la oportunidad que toda la vida había querido tener con ella. En fin, así es la ciencia y así funciona la medicina.

 Extraña conversación con una buena amiga
Siempre suelo llamar a una buena amiga, a quien conocí en una de las tantas ciudades donde he vivido en estos últimos años. También es una buena Dentista y trabajaba en un hospital principal de la ciudad en la ciudad donde vive ahora; por lo cual nuestras conversaciones, inicialmente, siempre fueron netamente profesionales. Un día   de lo más natural nos volvimos amigos. No sé en realidad por qué nunca la corteje para terminar pidiéndole que sea mi enamorada, o al menos intentarlo. Esto siempre lo lamento. En fin, nuestra confianza continúa hasta el día de hoy. En esta última conversación telefónica que tuvimos, empezamos hablando de tantas cosas sin dejarle de contar mi largo y doloroso tratamiento de aquella muela atacada por la caries. Como siempre lo hago todas las veces en que hablamos por teléfono, hice el intento por conversar de algo más con ella y escuche sus carcajadas al otro lado del teléfono por cada una de mis ocurrencias. Le pregunte del por qué está sola, del por qué aún no tiene enmaromado; pues ella siempre me había dicho que no tenia pareja. Quería conocer los motivos, quizá para saber a qué atenerme si intentaba contarle lo que sentía por ella. Me respondió que por el trabajo no podía tener pareja, que las únicas dos veces que había estado con alguien término con ellos por los constantes viajes que ella realizaba. Le dije que intente ser feliz, que no era bueno que ande sin alguien a su costado, que yo también andaba viajando mucho y que por eso podía ser más comprensivo en este tipo de relaciones. Entre carcajadas, por ambos lados del teléfono, me di cuenta que más directo no pude ser, que las cartas estaban echadas sobre la mesa y que de ella dependía todo lo demás. Enseguida    me pregunto si yo había tenido alguna pareja cuando ambos vivíamos en aquella ciudad donde nos conocimos. Mi respuesta fue un contundente ‘no’. Era una verdadera respuesta, nunca estuve con alguien por allá, y si alguien me intereso, por cosas del destino, jamás se dio la oportunidad para comprometerme- le dije- Sin embargo, ella no me lo creyó y yo insistí que era así y que no tenía porque mentirle. Entre tanta risa me pregunto si había tenido una aventura, si había pecado por allá. Sentí que sabía algo de mí, que los rumores en esa pequeña cuidad habían corrido a la misma velocidad del viento. Pero me sorprendió aún más su otra pregunta pues   simplemente me dejo sin respuesta. Me pregunto si había tenido relaciones sexuales allá. A pesar que dude en contarle la verdad, al final le dije que no. Hubo un silencio, luego me preguntó ¿por qué? No supe que decirle, capaz en vez de verme como un hombre respetuoso, ahora me veía   como un tonto que no aprovecho la oportunidad de hacerlo con tantas chicas lindas que vivían en el mismo edificio que yo.  ¿Era un cuestionamiento a mi virilidad ?, ¿una pequeña ofensa a mi persona?  O mejor dicho, ¿un posible ataque psicológico para no seguir llamándola? Cuando pensé que lo peor había pasado, concluyo con una pregunta más directa: ¿Eres casto? Yo en ese momento ejecute una rápida respuesta: “no, como crees, soy un hombre muy experimentado en eso”. Ambos sonreíamos, aunque en el fondo yo no estaba contento del todo con sus preguntas indiscretas, pero pensé que no era la ocasión para preguntarle algo parecido. También estaba seguro que ella no estaba muy convencida de todo lo que le respondí. En ese momento me dijo que había llegado un paciente a atenderse, que la vuelva llamar, fue así que nos despedimos.
El año que paso me llamo para invitarme a su matrimonio. Debía de viajar a su ciudad natal, ahí se realizaría la ceremonia. Por cuestiones de trabajo no pude asistir, pues no pude viajar para esa fecha. Sé que es muy feliz y eso me alegra mucho.
Papa quiere lo mejor para mi
No hay duda de que en mi vida han existido dos mujeres, de las cuales me he enamorado profundamente y con quienes me he visto casado en un sueño. Ellas han sido Myrian y Karol, ambas poseedoras de una belleza natural, una con una gran personalidad y mucha nobleza; cosas que me llamaron la atención desde el primer momento en que las conocí.Papa las conoció a ambas por fotos y le parecieron dos mujeres en todo el sentido de la palabra. Generalmente nunca suelo hablar con él de esas cosas; a veces porque uno se enamora de tantas personas que no sabe cuál es el sentimiento verdadero, cuál es la ilusión, ni mucho menos al lado de quien se quedara para siempre.  Otras veces porque me siento avergonzado, como cuando era niño y no quería evidenciar que alguien me gustaba. A papa le comente, en su momento, que tenía como enamorada a Karol, me falto palabras para decirle lo maravillosa que era ella para mí. Él sabía que yo había escogido a una gran persona para con quien vivir mi vida. Luego se la mostré por foto y lo vi tan contento, tan tranquilo por mí que no le pude contar, meses después, que habíamos discutido y que ya no estábamos juntos.
Igualmente, hace casi un año conocí a otra mujer maravillosa; una chica que me impacto desde el primer día que la vi, sin embargo jamás imagine que un día llegaría a estar locamente enamorado de ella. Estaba tan interesado en ella que me propuse enamorarla, conquistarla para llevarla al altar y formar una familia. Como era la mujer a la cual considerada ‘la mujer de mi vida’, otra vez le pedí consejos a papa para conquistarla, de cómo conseguir esa confianza para poder declararle mi amor. Papa tenía referencias de ella, no la conocía porque ella vivía en otra ciudad al igual que yo por esa época, pero siempre que venía de visita a casa le mostraba fotos de ella junto a mí. Otra vez vi la felicidad en el rostro de papa pues él siempre ha querido que yo encuentre a la mujer de mi vida. Yo sentía que ella era la mujer con quien quiera estar toda mi vida y el entusiasmo de papa afirmaba todo lo que pensaba. Lamentablemente, ella no lo quería así. Empezamos un juego de tira y afloja, pero siempre ella enfatizando que no quería nada conmigo. Yo furioso una vez decidí alejarme de ella del todo, no volverme a llamarla. Por esos días coincidió que por trabajo tuve que cambiar de ciudad de residencia. Estando en la nueva ciudad, recibí un par de llamadas telefónicas de ella y decidí no responderlas. Nunca supe que es lo que quería. De repente y también había empezado a sentir algo por mí y quizá mi amor seria correspondido. Recuerdo que pasaron unos días y otra vez recibí una llamada telefónica de ella. Mortificado por unos problemas de trabajo que tuve, le escribí un mensaje a su teléfono móvil  diciéndole: “no me molestes, no quiero hablar contigo y todo sentimiento que tenía hacia ti, ya no lo tengo”
 En la Navidad de aquel año, recibí un e-mail de Karol, mi primera enamorada, con quien había terminado discutiendo, y debo de reconocer yo incriminándoles tantas cosas y alzándole la voz. Bueno, en este ‘e-mail’ me mandaba saludos y frases amicales. Parecía que deseaba que volviéramos a restablecer comunicación. No sé si porque se sentía culpable por nuestro alejamiento o porque sentía aun algo por mi .Esa vez no sé qué me sucedió, debe ser por el rencor de lo que me hizo, que le respondí: “no me interesa como la estés pasando. No quiero saber nada de ti. Seguiré obviando tus ‘e-malis’ porque te portaste mal y no voy a volver a escribirte” Una vez cuando estaba cenando con mis padres en una de mis visitas a Lima, aprovechando que mama se fue a la cocina, le conté a papa  de  ambos casos  y como  yo  cortado  toda comunicación con ellas. No pensé que le afectaría todo eso a papa, pero fue así: él se sintió mal, creo le subió la presión arterial y se paró de la mesa y se sentó en el sillón de la sala. Me miraba de reojo y mama sin comprender nada pensó que seguro todo eso había sido por el exceso de sal en la ensalada de pepino que había preparado. Me sentí mal por papa, no pensé que iba a reaccionar así.  El creía que yo había cometido la burrada más grande de mi vida. No podía imaginar que con ambas chicas había tenido una mala actitud, algo que recién hoy lo reconozco. Papa sabía que las había perdido para siempre, y la verdad fue así: ninguna de ellas me volvió a escribir. Hasta el día de hoy no sé nada de ellas.

Me voy a morir
 Le he tenido temor a la anestesia, así sea de tipo local y no general. Cada vez que me realizaron una operación quirúrgica les rezaba a todos los Santos para que no me cause ningún efecto negativo a mi organismo. Hace unos días, otra vez me he topado con doña Anestesia. Aunque esta vez solo era para que el dentista me realice unos simples trabajos, por lo cual fue de tipo local, igual me sentí nervioso y temí lo peor.  Regrese a casa, luego de la curación, con la tranquilidad que no habría ningún efecto secundario, pero me equivoque. Seguí las indicaciones de no comer nada hasta 3 horas luego de la curación. Luego de este tiempo quise realizar mis actividades normales, y fue ahí cuando comprobé que mi rostro y mis labios los seguía sintiendo adormecidos, esto me asusto. Sin embargo, en unas horas más ya no sentía   mis labios y lengua. Al día siguiente y a pesar de que habían pasado más de 12 horas de que me la aplicaron, aun sentía adormecida mi boca. A pesar de todo, como cada mañana, salí a trotar, pero irresponsablemente termine corriendo y esforzándome como si debía de prepararme para una competencia de alto rendimiento físico. Cierta imprudencia de exigir al máximo mi cuerpo al correr, estando aun recuperándome de la anestesia, me facturo muy caro pues me empecé a sentir cansado y tuve que sentarme en una banca del parque. Cuando sentí que estaba mejor, enrumbe a casa con la esperanza de recuperarme del todo ahí. Llegue y no le dije nada a mama para no preocuparla, pero busque en el directorio telefónico de casa todos los números de emergencia de las clínicas más cercanas .No quería alarmarme, pero me ponía nervioso al sentir cierto malestar en mi cuerpo. Me senté frente a la computadora a terminar de hacer algunas cosas pendientes, cuando me sentí desvanecer y pensaba que podría sufrir un paro cardiaco. En esos minutos, mientras trabajaba, me puse a pensar que aun me sigue atemorizando - como a todos, creo-, la muerte y el no estar preparado para ella. Siempre hay cosas pendientes que uno tiene por hacer. Por lo menos, yo quería y quiero permanecer en la tierra muchos años más. Creo en el destino y en los designios de Dios, dudando si son lo mismo, por lo que aun espero que la vida me muestre muchas cosas sin dejar de pensar que nadie es eterno. En ese momento de desesperación por no saber qué hacer ante la posible presencia de la muerte: “si esperar a que todo esos síntomas me pasen o ir rápidamente a una clínica a que me salven la vida”, pensé que estuve y estoy bendecido por Dios pues cuento con parte la gente que me rodea, sobre todo mis padres y hermana, además que nunca he sufrido un grave accidente o padecido una enfermedad.Por tanto ya había tenido la dicha de vivir la vida y si había algo pendiente pues estaba escrito que no lo iba a realizar. Fue en ese momento que me sentí mejor y decidí recostarme en mi cama para descansar un poco. Asustado por haberme topado con la muerte, pensé en los últimos errores que había cometido, en mi conductas no tan santas que he tenido, como todos, y en las oportunidades que nos las aproveche. Sentí que el ser curioso, por haber visto las fotos de la cámara de mi hermana, no era aceptable por ningún motivo, y más que todo que yo sé con seguridad que cuando ando de viaje, algunas veces hasta meses fuera de casa, mi hermana nunca entra a mi habitación pues respeta mi privacidad. Igualmente, no pude dejar de pensar en mi vecina, aquella bella chica, como lo describía anteriormente, que me empezó a gustar desde que ambos éramos estudiantes del colegio. Ella siempre fue sincera conmigo, en todo momento me recalco que tenía enamorado, hoy ya novio, que ese amor entre ambos era muy fuerte. Entonces, yo fui culpable por seguir insistiéndole.
No podía dejar de pensar en Karol y en Myriam. Sobre todo en Karol pues fuimos amigos, luego enamorados y Dios quiso que no seamos nada más. Aunque nunca supe del por qué me llamo, si la amaba debí contestar el teléfono. De Myriam no puedo decir lo mismo, pero me quede con la duda del por qué también me llamo. Me deje ganar pro el rencor y el deseo de revancha. Solo me quedaba pensar en el rostro triste de papa al enterarse de todo el arrebato que cometí con ambas.
Sobre la Dentista y sus preguntas inoportunas- según yo-, no puedo decir mucho más que si alguien está interesado en alguien y ve que esa persona esta llana a conversar, a  reírse de las bromas que uno le gasta, es la hora de ser mas sinceros. No dar vueltas en lo mismo de solo llamarse por ser amigos. Quizá esa molestia la llevo a pensar que solo yo servía para llamar por teléfono, enamorar, pero nada más.
El sentirte que estas cerca de la muerte tienen el poder que en pocos minutos puedes recordar toda tu vida y no puedes evitar de pensar en lo que no hiciste bien. Felizmente, luego del reposo me sentí mucho mejor y para no alarmar a papa y mama salí de casa   diciendo que iba a hacer un trámite y me fui a una clínica cerca de casa. Luego de algunos chequeos, me dijeron que todo estaba bien. Que a veces el efecto de la anestesia demoraba días en pasar, que no todos reaccionan de la misma manera y lo mejor es no realizar muchas actividades físicas hasta que sienta mi organismo del todo bien. No morí, estoy vivo. Sé que la muerte te toca en el momento menos pensado, salvo que sufras una enfermedad, y por eso es necesario estar bien con todos a quienes amamos, estimamos e inclusive con los que están a nuestro alrededor y son personas pasajeras en nuestra vida.


pAnChItO