domingo, 26 de febrero de 2017

¡QUE MAS DA!

Hay noches que son más oscuras que otras. Hay momentos en que el cielo está completamente negro, y no se ve ni una sola estrella. Hay días en que todo está claro, pero tú no tienes claras las cosas. Esta noche de viernes, en Lima, mi ciudad, pienso tantas cosas; algunas de importancia, y otras nada importantes. Tengo el deseo de quedarme aquí con mis padres y así también estar cerca a la casa de aquella chica que muchas veces me dijo que no; pero de la cual, aún guardo la esperanza que de tanto insistir me diga que sí. Pero siendo realista y en aras de respetar mi contrato de trabajo, deberé de abordar ese avión el día martes y volverme a ir, siempre con el consuelo de poder venir el próximo mes, aunque sea unos días, y sé que eso diluye cualquier ilusión de que las cosas sean como antes.
Esta noche es oscura para mí. En realidad no sé del porqué de esta afirmación, pero para mí no es la mejor noche de viernes que he tenido. Para empezar, llegue a Lima con la consigna de comer sano y poco, pues, en los últimos días en el trabajo, tuve  cólicos, estuve con el estómago flojo, y no pude dormir bien porque sentía pesadez en el estómago;  ya llevo 4 días en mi ciudad, y a medida que han pasado los días, he incrementado la  cantidad de comida hasta el llegar al  día de hoy en que aun después de haber cenado un montón, me di el lujo de tomarme un par de tazas de café con una galletas rellenas de fresa. Todo estuvo muy delicioso, lo disfrute, pero ahora no puedo dormir y me siento frente a la PC para exigirle que tome nota de lo que le voy a dictar, que aunque suena jalado de los pelos, es algo que quería escribir, y no sé deba de hacerlo, pero lo hare porque la escritura siempre será para mí como un alivio para cualquier mal de amor o de salud. No sé si he nacido con la habilidad suficiente para hacer de mis columnas divertidas y de aceptación de la gente. No sé si los ‘blogueros’ más afamados de la ciudad hayan leído alguna vez estas líneas que –aunque no parezca-me cuesta escribir, porque para  hacer todo esto me vuelvo  un perfeccionista, o mejor dicho un hombre que está a punto de la locura. Lo único que sé es que cada vez que algo dentro de mí me exige escribir, encuentro suficiente material en vivencias recientes, y lleno líneas de líneas, que al final deben de ser recortadas.
Creo poder controlar esa tendencia a la locura cuando estoy escribiendo, cuando estoy plasmando en un papel todas esas ideas que a diario dan vuelta a mi cabeza. A estas alturas de la vida, puedo seleccionar todo lo que quiero decir, y solo escribir lo que suene bien y este dentro de la decencia, pero sin ocultar la idea central ni dejar la esencia de lo que siento y que pueda ser algo de utilidad para los lectores, o de entretenimiento para ellos. Por qué empecé hablando de que hoy la noche es más oscura que de siempre? Pues hoy es así, o de repente, soy yo quien lo ve todo de esa manera, ya que no está conmigo aquella chica que tanto me gusta. Si debo de agregar algo a todo este párrafo, debe de ser esto: ¿hasta cuándo seguiré pensando en ella?

Aquí en Lima cada noche es distinta, pues siempre puede aparecer una ocasión para conocer a alguien, o para cruzarse por cualquier camino, por donde vayas, con la persona quien te gusta. Veras que no es inevitable que vuelvas a ver a esa persona que te dijo que no, ni tampoco será inevitable el enfrentar la situación y mirar con resignación que no será para ti. Aunque estos caminos también son la oportunidad para conocer o querer conocer nuevas personas, y eso puede que lo he querido evitar, pero no por mucho tiempo. Y solo así conociendo a nuevas personas y mirando hacia adelante es que la noche ya no es oscura, por lo contrario, está encendida y brilla con luz propia.
Después de escribir todo esto, me paro del escritorio y miro, a través de la ventana, como luce la calle a casi la medianoche, y no puedo dejar de ver el edificio de enfrente, donde, en el tercer piso, viven dos bellas modelos publicitarias, quien esta vez lucen hermosas mirando la tv, pero con el único inconveniente que junto a ellas, sentados en el sillón, están sus respectivos novios. Es ahí que en mi mente otra vez mueren las ilusiones, pero también nace en mí una sonrisa porque me atreví a mirar a otras personas y deje de pensar en una sola; y a la vez, si estas chicas ya tienen sus chicos, es la señal para mirar a otro lado y no detenerse en eso.
Una vez más encuentro con la soledad, con las pocas alternativas de acompañar una noche de viernes con alguien. Pero estoy convencido que el mundo es amplio y que buscando peces en el gran océano tengo muchas posibilidades que en las próximas noches, no muy lejanas, no vuelva a quedarme solo frente a la soledad.

De repente me entra un entusiasmo y por una cuestión de sentido común, pienso que mañana sábado debe ser un nuevo día, una ocasión para visitar un club de música, literatura, teatro o religión, y el conocer a nuevas personas. Quizá no me queden muchos días en Lima, pero si los suficientes para empezar una nueva historia. Quiero cumplir mis sueños, aquellos simples pero fundamentales para la vida, como ese del  tener a alguien junto a mí; a  esa persona que hable el mismo idioma que yo, y que me comprenda tanto como yo a ella. Estoy seguro que no importara la distancia, ella aquí, yo allá. Yo vendré todas las veces que pueda, y de seguro algunas veces ella ira para allá. Estoy en una edad en la que ya no vale la pena el esperar por las mismas personas que dan señales que nada pasara. Es hora de pensar en la verdad, y esa es buscar nuevas alternativas, quizá porque ha llegado la hora de hacerle caso al destino y aprender a ir hacia donde te lleva el viento. Aunque para eso también deba de estar un poco más liviano; por lo que esta vez en verdad, dejare de comer un montón y dormiré lo suficiente. ¡Que más queda!


pAnChItO.

viernes, 13 de enero de 2017

De la Noche al Dia

Pensabas que la noche no sería tan larga y que el día vendría muy pronto, pero las cosas no fueron así: cada minuto, desde la hora en que te fuiste a dormir, pasaba con tanta lentitud que ya no podías dejar de ver el reloj y aceptar que faltaba aún mucho para amanecer. Para colmo, estabas con el estómago lleno y no podías capturar le sueño, y si lo hacías era por algunos minutos, en los cuales tenías pesadillas donde te veías víctima de asaltos, de persecuciones, de violencia, y felizmente despertabas cuando estabas a punto de ser asesinado. ¿Qué sucedía contigo?, ¿Por qué no podías dormir con tranquilidad y dejar que el sueño te renueve y te haga llegar al siguiente día de la mejor manera? De seguro en estos días estas comiendo  un montón; quizá por la ansiedad, esa misma que te está matando día a día, pues las cosas se van complicando con el tiempo, y  como no puedes satisfacer algunas de tus necesidades, porque no dependen solo de ti el hacerlo, si satisfaces lo que está a tu alcance, y es  al  estómago; aunque  ves que  a la larga te hace daño a tu salud  y en esa noche te impide el dormir,  o por lo menos el hacerlo lo máximo que puedas, pues ya sé que me vas a decir que con  tantas preocupaciones tampoco podrías dormir así solo hayas tomado una taza de té por la noche.
Todos queremos que amanezca más rápido porque siempre guardamos la esperanza que un nuevo día traerá buenas noticias, pero cuando eso no sucede, esperamos un nuevo día, y ese día en que no hubo ninguna novedad lo consideramos como perdido, como nulo en nuestras vidas. Y eso no es justo para ti, porque la vida es el conjunto de los días vividos, y cada día en que vives aprendes algo nuevo, haces algo que está por hacer, y encuentras un motivo para sonreír y sentirte bien por todo eso. Aunque en ese momento la mayoría  no lo pensemos, tenemos tantas cosas por hacer en la vida, que cualquier día es el propicio para hacerlo; y desde la cosa más pequeña hasta la más grande que hagamos, pasara a la historia de nuestras vidas; y así ningún día será desperdiciado ni considerado como en blanco en nuestra existencia. Solo así, viviendo la vida, haciendo lo que está por hacer y encontrándole el sentido a nuestras vidas, llegaremos al final del día con ganas de meternos a la cama con las satisfacción de haber avanzado en algo, y el sueño se apoderara de nosotros y nos renovara para un nuevo día en que pudieran llegar las noticias que estamos esperando, y si nos es así, será otro día en que nosotros seguiremos haciendo lo que está pendiente, y eso nos terminara de satisfacer y saber que el sentido de nuestra existencia jamás estará en duda.
El destino siempre impone e impondrá su ley, y aunque a muchos no nos parezca agradable, es así, y nosotros como los dueños de nuestra vida, y por ende de nuestros sentimientos y estados de ánimos, tenemos la libertad de inventar la forma de sentirnos bien con los recursos que tenemos en mano, con el sacrificio que podamos hacer, pero sin gastar energías en algo que ya escapa de nuestras manos, pues es el destino que quiere que las cosas sean asi. No sé si esta noche tu podrás dormir, no sé si hoy empieces a pensar en positivo, no sé porque hoy he empezado a creer en esa bendita palabra de ser positivos, pero sin exagerar ni sacar del todo los pies de la tierra. Lo único que sé es que si empiezas por hacer una lista de todas las cosas que tienes pendientes, y luego las evalúas y hay cosas que las puedes empezar a hacer de una vez, porque están a tu alcance, sentirás que en el día estas ocupado y a la hora de la cena premiaras a tu estomago con una merienda moderada que te permitirá dormir muy bien. Recuerda que nosotros y nadie más que nosotros debemos de ingeniarnos para hacer de nuestros días los momentos más placenteros. Nadie más que nosotros nos conoce bien como para poder saber qué es lo que nos afecta, que es lo que nos impide sentirnos bien, y el comunicárselo a otra persona de nuestra entera confianza o un profesional en el área, nunca va a ser una mala idea. No existen los días para pasarla preocupados al extremo- pues todo ser humano se debe de preocupar por algo-, deprimidos y pensando que vivimos el peor momento de nuestras vidas. Existen los días para ser héroes de nosotros mismos, para ser ingeniosos e innovadores con nuestros quehaceres y por qué no con quienes están a nuestro alrededor.
Mira los triunfos de los demás para poder incentivarte y lograr los tuyos, mas no mires en los triunfos de los demás la razón para sentirte mal o para sentirte con la obligación de alcanzar el mismo éxito. Recuerda que todos somos únicos y todos logramos diferentes cosas que son triunfos, pero, a veces, por cosas de la vida no son reconocidos de la misma forma. La peor manera de poder afrontar tu fracaso es el envidiar a los demás lo que tú no has alcanzado. Eso siempre te hará más daño a ti que a ellos. Se tú mismo, corrige algunas cosas, pero no dejes tu esencia, pues nunca debes de olvidar que alguien te observa y le gusta cómo eres. Jamás te sientas menos que alguien, salvo estés haciendo algo al margen de la ley o seas agresivo, o estés haciendo mal al alguien por tu bienestar. Haz lo que tienes que hacer y veras que en estos días empezaras a conciliar el sueño. Veras que aquellas pesadillas desaparecerán y que jamás esperaras con tanta ansiedad que amanezca, pues tú ya sabes que tu cuerpo merece un descanso, y ese sueño reparador debe de durar lo que tiene que durar y amanecerás de la mejor manera, y sabrás que aunque todo el día de nuestras vidas no pueden ser de color rosa, si pueden ser una oportunidad para realizar pequeñas hazañas que nos ayuden a sonreír y ser mejor personas para nosotros mismos y como consecuencia para los demás.


pAnChItO


viernes, 30 de diciembre de 2016

PEQUEÑAS METAS

Si salgo de casa y veo lo que antes veía en esta misma fecha, el año pasado, me parece como si todo eso fue ayer, y me preocupo porque el tiempo pasa tan rápido y no deseo llegar al próximo año con el mismo sabor de que hay muchas cosas que no he logrado realizar. Es así que en mi mente empiezan un montón de preguntas, y surgen las respuestas más insólitas como producto de la desesperación por querer justificar las cosas, que en realidad son parte del destino. Tengo la duda de que si las metas que nos trazamos al empezar un nuevo año, son las que  en realidad  miden nuestro buen desempeño del año, y por consecuencia nuestra ´casi casi felicidad’. Soy consciente que debemos de poner de nuestra parte para que nuestra vida mejore, pero también sé de qué hay circunstancias que se van presentando en el camino, las cuales pueden soplar o no a nuestro favor. Si se logra el objetivo, estamos contentos y satisfechos, e inmediatamente nos trazamos nuevos objetivos para el año que viene. Quienes no alcanzamos el objetivo- es muy loco el trazarnos nuevos objetivos-seguimos aspirando a lo que aún no hemos alcanzado, y de seguro mentalmente nos comparamos con quienes están a nuestros alrededor y que si han alcanzado lo que se trazaron. Muchos años he intentado entender todo esto de fijarse metas, y cómo afrontar la vida cuando no se cumple lo que uno desea. Para mi es todo un misterio, o al menos a mí me parece así, el poder tener todas las herramientas, con que alcanzaremos nuestros objetivos, están en nuestras manos. Aunque en estos últimos años he encontrado cierto camino para poder salir airoso de todo esto, siempre me alcanza la conciencia y se me hace difícil el no sentirme mal por lo que no he realizado en el que año que está por terminar. Al final, alcanzo la tranquilidad pensando que si las cosas no sucedieron, era porque el destino lo quiso así; además que hay otras cosas que si se cumplieron, pero muchas veces no sabemos cuáles fueron, y si nos ponemos a analizar detenidamente los 365 días que vivimos del año, encontramos un montón de logros, ya sean pequeñitos, pequeños y grandes; y de seguro todas ellas nos provocaron satisfacción en ese momento y la sensación que hemos avanzado. Si la vida está llena de momentos, entonces ya hemos vivido y hecho bastante en el año que se va. Pero quien comprende eso, si a veces nosotros mismos no lo comprendemos y no lo tenemos presente en cada día de nuestra vida
Esta vez solo me trazare dos metas para el próximo año, y sé que son asequibles de cumplir y también el pilar de todo lo bueno que viviré por el resto de mi vida. A eso dos puntos pondré todas mis fuerzas, y sé que lo demás caerá por su propio peso, y si nos es así: con esas dos cosas que haya alcanzado, yo me doy por ´casi casi feliz´
Luego de la Navidad que es una fiesta donde también hace su aparición la depresión, le sigue el Fin de Año, que es otra fiesta donde también nos entristecemos y nos reprochamos por todo lo que no se hizo.
Sigamos siendo nosotros mismos, quizás con un poco más de sacrificios, pero nosotros. No olvidemos que las ilusiones nunca son buenas consejeras de lo que debemos hacer en la vida, como tampoco casos de hombres exitosos; porque lo que funciona para otros, no siempre puede funcionar para ti. Trabajar, estudiar son buenas opciones de vida, pero de nada nos sirven si vivimos comparándonos con los demás y exagerando el tiempo que le dedicamos a todo eso con el objetivo de superar a otros.

Feliz Año Nuevo!




pAnChItO

sábado, 24 de diciembre de 2016

Se precisa sonreír para estas fiestas!


Te sientes pésimo de ánimo, y tú sabes que no puedes echarle la culpa a nadie, porque todo lo que te sucede es a causa de tus decisiones y actos. Te da algo de alegría el saber que -siquiera-has madurado, pues ahora ya sabes que no tiene sentido el lamentarse frente a los demás por lo que te sucede. Sabes que no es bueno el dar lastima. También, comprendes que lo que te sucede, si bien es serio, tampoco es para morirse; peores cosas suceden en la vida y somos lo suficientemente inteligentes y fuertes como para aguantarlo. A veces, no es necesario el llegar hasta tal punto de depresión en que debas de recurrir a ayuda especializada, pero si es así: no dudes en que has tomado una buena decisión en acudir a uno. El madurar debe de implicar el hacerlo en el mayor porcentaje en que se pueda hacerlo, y en todos los aspectos.  El madurar nace de todo esto que estás viviendo, y que no es agradable, pero debe de enseñarte en no cometer los mismos errores en una nueva oportunidad que la vida de seguro te va a dar. Ahora si me preguntas, ¿Cuándo llegara esa oportunidad? Pues, no lo sé, pero te llegara tu oportunidad. ¡No dudes! Hoy, y como debes hacerlo siempre en estos casos: mantén tu mente ocupada, no vale la ociosidad, porque de seguro terminaras pesando en lo mismo y la depresión se volverá a apoderar de ti. Recuerda que todos tenemos días malos, pero la vida -así como nos presenta estas dificultades-también no ha enseñado en cómo hacer para no pasarla del todo mal en estos momentos. Confía en las circunstancias que hay en tu alrededor: confía en los tramites que has iniciado, confía en que el tiempo que se tomara el destino para mostrarte otra vez el camino de la alegría, será corto; pero sobre todo, confía en ti mismo. Siempre piensa y cree que esto que te sucede es parte de la vida, que es parte de tu destino, y es parte de una gran enseñanza que te valdrá para toda la vida, y que con el pasar de los años-te aseguro- dirás que todo lo vivido no lo cambiarías por nada. ¡La experiencia vale tanto!
Por último, no te preocupes si por momentos vuelven los fantasmas de la tristeza, si esta otra vez toma parte de tu mente. Siempre piensa que los malos momentos será solo un rato, y más tarde todo pasara y veras que estas vivo. Para estas fechas de fiestas tenemos una misión, y esa es de tratar de sonreír así las cosas no andén bien del todo; pues la Navidad es un pretexto para salirnos del libreto que nos exige la vida- ese de actuar con seriedad- y tener la libertad de andar con una sonrisa por todo lugar y si podemos el pegar un salto de alegría. Recuerda que lo haces por ti mismo y por un niño que está a tu alrededor, que si no te contagia la magia de esta fecha, al menos, tu no debes contagiarlo de tristeza.

Feliz Navidad!



pAnChItO.

viernes, 16 de diciembre de 2016

ESTOY VIVO

Cuando te ataca una pequeña depresión que es controlable y que tú sabes que, felizmente, no necesita de ayuda profesional pero  entremezclada con una pequeña acidez en el estómago por haber comido tanto por la ansiedad, te hace sentir morir,  y lo único en que piensas es que si acudes a un médico especialista en Gastroenterología -como te lo recomiendan tus padres-puede que te digan que tienes una enfermedad terminal ya avanzada; y el solo hecho de escucharlo hará que te consumas más rápido de lo que debieras. Mama te prepara una dieta especial y papa, cuando salió a tomar el aire fresco contigo, caminando por alrededor del parque, te recomienda que no te preocupes, que una mala racha la tiene cualquiera y está contento que estés en la casa, que esperes con calma a que te salga otra oportunidad para trabajar fuera. Es en ese instante es  que recuperas algo de vida y te das cuenta que así como cuando eras un niño, tus padres siguen siendo tus héroes y a pesar de la avanzada edad que ellos tienen, están ahí para darte aliento y en cierta forma el  protegerte. Ya por la tarde después del almuerzo, mientras lees el periódico, echado en la cama, recuerdas a alguien que hace mucho tiempo te dijo que no, y que hace poco-por tu insistente pregunta- te volvió a decir lo mismo, simplemente por la misma razón: tiene un novio desde hace 13 años, quien es muy cariñoso y además es un exitoso empresario de exportación de telas. Pero no puedes olvidar las últimas fotos que ha visto de ella en bikini y en minifalda, además que  la encontraste más hermosa que nunca, y en ese instante recuerdas todas las veces que anduviste con ellas por diferentes calles de la ciudad y nunca tuviste la habilidad-a pesar de que es tu amiga- de convencerla para entrar a uno de tantos hoteles que abundan en la ciudad y que pasan a ser o bien puntos de encuentros clandestinos, o escenarios donde alguna vez todos cometen  algún pecado  que puede pasar al olvido. Sabes que con ella todo es imposible, pero tú te has quedado con las ganas de explorar ese hermoso cuerpo, y    falta de ello decides coger el teléfono y buscar en la agenda los nombres de aquellas bellas amigas nocturnas que tienes y que te demandan un dineral por acompañarte una tarde por la ciudad, departir unos tragos contigo  , degustar unos piqueos y esperar una mejor oferta por ir a una habitación que debe de tener televisión con cable, baño con agua caliente y un pequeño bar. Haciendo cuentas ves que podrías cubrir esos gastos, aunque tus pequeños ahorros irán disminuyendo y podrías necesitarlos para cosas más urgentes en un futuro no muy lejano. Sin embargo, llamas a una de aquellas chicas en agenda, a la mejor de todas, aquella que labora por las mañana como modelo de una marca de repuestos para autos y que se traslada por toda la ciudad en taxis caros, que de seguro tu deberías de cubrir si cierran el trato de encontrarse. Pero por esos milagros que hay en la vida, ella te comunica que está ocupada, que más tarde estará libre, que la vuelvas a llamar para coordinar, y es cuando sales de tu habitación y te diriges a baño para tomar una rápida ducha  con lo que consigues que toda esa calentura se vaya de tu mente y otras parte de tu cuerpo. La quemadura en tu estomago ya ha cesado, te sientes mejor, completas la siesta que empezaste luego del almuerzo y enseguida vas al escritorio y revisas documentos, ves teléfonos de contactos de trabajo y  te topas con algunos antiguos  empleadores que podrían darte la posibilidad  para volver a trabajar fuera del  país. Entonces se te viene a la mente aquel país, donde trabajaste hace algunos años, y recuerdas su linda ciudad por la noche, toda esa bohemia que te hacía sentir tan bien con solo observarla. Y sin siquiera haber pedido el empleo, ya imaginas en los días libres paseando por esa gran ciudad usando aquellos caros zapatos que vistes ayer en la tienda y que hacen juego con tus jeans nuevos y con ese sombrero que lo tienes para estreno. Es cuando bajas a el primer piso para dirigirte a la cocina por un vaso con agua, y mientras piensas en cómo enfrentar ese gasto , ves en la sala  a tu mama leyendo el periódico y recuerdas cuando aún eras un estudiante universitario y te faltaba dinero para comprar algo y pedias un préstamo. Me acerco a mama y luego de muchos años decido pedirle un préstamo para comprar esos zapatos. Pienso que se los devolveré el mismo día que me paguen mi primera mensualidad, pero es cuando ella me recuerda de la gran inversión que están haciendo para refaccionar una parte de la casa, por lo cual ahora ella esta gastada y no podrá hacerme este préstamo. Además, me pregunta por todos esos zapatos que guardo en mi habitación y que están casi nuevos, y me hace reflexionar que esa compra aún puede esperar. Vuelvo a mi escritorio y decido el terminar de leer algunas cosas pendientes y luego el escribir. Es en ese momento que me embarga un entusiasmo del estar vivo, por lo que decido en ir al médico, para el día siguiente, pues es bueno que me examinen. Ya más tranquilo, decido salir a pasear cerca de casa, a caminar por aquellas hermosas avenidas por donde siempre pasan hermosas chicas. Antes de salir cojo mi cajetilla de cigarros y la de los fósforos, y me percato que ya no tengo muchos cigarros. Felizmente no suelo fumar más de un cigarro cada vez que hago un recorrido por la zona, por lo que será motivo de esta vez no fumar y así, también, celebrar que aún estoy vivo.

Mientras camino por las calles de mi distrito en Lima, me detengo a comprar algunos panes para tomar el loche con papa y mama. Cuando estoy saliendo de la panadería, viene la chica a quien mencione que me dijo que en dos oportunidades que no, manejando una camioneta moderna, y al percatarse de mí acelera el auto para pasar como si no me ha visto. Yo siento un alivio porque esa noche no quiero conversar con nadie, ya que solo quiero seguir soñando con el encuentro con la modelo de los repuestos de autos y con el día que comprare ese par de zapatos. Metas alcanzables, gracias a Dios.


pAnChItO.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LA CARTA

Buen día, Sr.
He llegado a este lugar con mucho nerviosismo pues imagino   lo que me dirá. Acepto toda la  responsabilidad de los resultados, que hoy  son un fracaso. Sepa que mi mayor preocupación no termina aquí; después de escuchar todos sus regaños y sentencia laboral, solo le puedo decir que esta situación parece no tener solución, y no se me ocurre nada por hacer en este momento. Puede que UD. me diga que ya no me debe de importar eso porque el daño ya está hecho, y es irreversible. Nunca me había preocupado tanto por algo, como lo he hecho hoy. Veo un panorama más que incierto. Veo las cosas negras, y si se trata de ser sinceros: los objetivos se ven inalcanzables. Sin embargo, tengo que seguir intentando que las cosas mejoren. Cada día aplico nuevos procedimientos, o mejoro estos, pero nada. Aun así, seguiré hasta cumplir el objetivo  que nos hemos trazado. Sé que mi culpa se hace más grande porque hace 10 meses, cuando UD. me llamo para informarle del balance anual, y de las medidas que iba a tomar para que los malos resultados no se repitan en este  Nuevo Año, fui tajante en decir que esto se solucionaba de todas maneras y que pasando las fiestas de fin de año, tendríamos buenas noticias. En verdad, me sentía seguro de eso. No quise engañarlo ni mucho menos crear falsas esperanzas con tal de salvar mi cabeza, y así pasar unas felices fiestas. Yo creía que el día de  hoy llegaría a pararme frente a UD con el rostro de un hombre  victorioso, y traer conmigo el informe de que todo salió como lo pensábamos y deseamos. No me atrevería a decir que se terminó todo, pero es muy probable que así sea por este año. Soy consciente que uno demuestra con su trabajo y resultados que es muy capaz. Esta vez no traigo conmigo nada que le haga confiar nuevamente en mí. He  empezado a perder la confianza en mí, pero no la perderé del todo porque siento que puedo  hacer algo todavía, ya que aun, como le decía, nada ha acabado, a pesar que las cosas no pintan para bien. No puedo decir nada a mi favor, solo que de todo esto, todos  hemos aprendido una lección. En este momento, eso  no nos  servirá de mucho, pero en un futuro sí. Hoy UD. quiere resultados, y esos no los traigo conmigo. No  quiero renunciar a esto. Ya sé que UD me lo pedirá. Sé que  me obligara a alejarme de todo esto. Creo que no es el momento de que me vaya, a pesar que este barco  se está hundiendo y  estamos demasiado lejos de la tierra prometida. Ya sé que  muchos pasajeros  han naufragado, y por eso debería dar un paso al costado. Así están las cosas y asumo mi responsabilidad. Sin querer ser dramático, yo casi estoy muerto en vida, pero no tanto como para no querer buscar una última oportunidad. He perdido crédito con UD., pero gracias a Dios que conmigo mismo no. Hoy más que nunca sé que las palabras se las lleva el viento, pero también que  uno las lleva grabadas en la mente y puede con ellas reprocharse dia a día a uno mismo.
Desde mi pecho y con toda el alma le puedo decir que esto me duele más  a mí que a todos. Mi corazón y pensamiento siguen puestos  aquí. Este problema me tiene dando vueltas a la cabeza las 24 horas del día. Si  a veces sonrió, es porque me pierdo en  algunos pequeños episodios de mi vida que me traen a la mente momentos felices, pero cuando llega la noche y obligadamente debo de mirarme al espejo, y no ese de vidrio, sino el espejo de mi conciencia, sé que mi vida no es la mejor en este momento. No quiero seguir con más argumentos que parezcan que buscan   aminorar el regaño que recibiré de su parte. Ya
he hablado mucho y ya sé que UD. me dirá a continuación que todo lo pude  de haber resumido en un par de líneas: "las cosas están de lo peor, parece que esto no se soluciona y yo asumo toda responsabilidad, y aunque no quiera irme, sé que debo de hacerlo”  Sospecho que es este largo camino que queda, si es que UD.  me permite seguir en esto, de todas maneras correré el riesgo que de una manera sorpresiva una mañana me comunique que ya no seguiré con ustedes, que me vaya. Lo conozco lo suficiente como para poder imaginar lo segundo que me dirá: "estamos jodidos. Mira la cochinada que has hecho y no has sabido salir de esto” Darle la cara nunca ha sido para mí muy fácil, pues desde hace un buen tiempo no hay buenas noticias de mi parte. No tengo más nada que decir, ahora estoy enfrentándome a UD, al hombre más implacable que existe conmigo. Sé que no será  violento físicamente conmigo, ni siquiera  se le ocurrida el  abofetearme, pero sí sé que hasta con  la más corta oración que me exprese en esta noche, abrirá en mí una herida que me dolerá  para toda la vida, y debo de aceptar que lo merezco. Hoy no vale soñar con  lunas. No vale el esperanzarse a  las estrellas ni a  aquellos Soles que a veces  alumbran. Hoy estamos a oscuras, y ya sé que fue por mi culpa. Ahora no   tengo ni  la menor idea de cómo hacer que funcione el pequeño foco que está en la esquina de esta pieza, para así ver un poquito de luz. Sabe, traigo conmigo una caja de fósforos, con las cuales suelo  prender uno que otro cigarro, de vez en cuando, para acompañar la soledad y motivar a mi mente a  pensar en tantas posibles soluciones que aún no aparecen. No llevo conmigo una vela, así  que esa pequeña llama del fósforo nos iluminaria. Si me permite, encenderé un fósforo para fumarme un cigarrillo de vuelta a casa, mientras pienso si debo de seguir buscando soluciones o, más bien, un nuevo empleo.


pAnChItO.


lunes, 31 de octubre de 2016

DESDE MI MENTE.

Hace ya varios meses, en una tarde de sábado, mi hermana me regalo una libreta de apuntes, con el logo de una de las entidades, donde ella labora en el exterior, además con un lapicero que tiene por  una punta la tinta, y por la otra punta un resaltador de textos. Ella sabe que me gusta escribir, por eso me dio ambas cosas. Sin embargo, yo, por esas ideas de conservarlo como  un Souvenir,lo tuve guardo varios días en mi ropero, entre muchas otras cosas que tengo  pensado usarlas para ¿no sé cuándo?, pues pienso que no se deberían de gastar así nomas. Soy de las personas que escriben todas  ideas que se me viene a la cabeza de la nada; muchas veces lo hago en cualquier hoja de papel que este a mí alrededor, o recurro a muchas hojas apiladas que tengo en el escritorio de casa, que después las engrapo o las dejo guardadas en algún viejo cuaderno.  Pero a veces, las ideas se me viene cuando estoy fuera de casa o cuando ando de viajando en un ómnibus, bus o avión, por lo cual me di cuenta que necesitaba llevar una libreta de apuntes conmigo, ya que no soy de usar Tablets. Es así que en esta libreta, desde hace ya 8 meses, empecé a escribir muchas cosas que se me venían a la mente, producto de tanto pensar y recordar todo lo  que he vivido. Como no soy de las personas de publicar pensamientos en las redes sociales, pero sí creo que estas podrían ser de utilidad para cualquier lector, decidí  poner algunas de las tantas que escribí en aquella libreta, que ya está casi llena.

“Nunca se debe de pensar mucho en algo que aún no nos pertenece. No todo lo que uno desea lo consigue, y no todo esfuerzo que uno pueda hacer es válido para alcanzar las cosas. Siempre es bueno el tratar de estar bien  con lo que tenemos en el momento”

“Llegábamos al borde de la desesperación. Parecía que las cosas nunca se solucionarían y solo nos quedaba aceptar que si habia una solución, aun no la conocíamos. El recuperar la calma, y luego conservarla, será un éxito”

“Cuando tomas una decisión, debes de tener toda la seguridad que las cosas saldrán como quieres; y si no es así, toda la seguridad que no te arrepentirás y, por lo contrario, te sentirás contento que hiciste algo que debías hacerlo, que la conciencia te lo decía así, muy independiente de los resultados”

“A veces hay ideas que se nos vienen a la mente más rápido de lo que esperamos. Otros días luchamos para que nos lleguen ideas, pues  las necesitamos. Nunca entenderemos nada de esto, solo sabremos que cuando algo nuevo en la mente nos asalta, es impostergable el registrarlo en un papel”

“Todos los nervios se concentraban en aquella llamada que 'le cambiaría la vida'. Como siempre, no se había puesto a pensar que haría si esa alternativa no se daba, si ese salvavidas no era para él. La vida está llena de posibilidades, muchas de ellas con bastante seguridad que sucederán, y otras en duda si serán positivas. Siempre hay que tener un plan 'B' por si las cosas no funcionan como pensábamos”

“Si por cada día que empieza tendríamos la seguridad de lo que sucederá, la vida ya no sería tan interesante. Al menos, de algo si debemos de estar  seguros: vamos a sonreír sea como sea”

“Hace ya varios años aspiraba a ganar aquellos premios. Nunca enfoque mi vida a eso, a pesar que eso lo consideraba que era mi vida. Hoy aspiro a otras cosas más cercanas y más factibles de alcanzar. Las penas y frustraciones se terminan cuando descubres que tu realidad es la que vives en el momento, y ahí están todas las sonrisas de hoy”

“El insistía en que podía hacer realidad mucho de lo que imaginaba. Con el pasar del tiempo, se dio cuenta que las decepciones, de aquellos sueños que nunca se harían realidad, eran cada vez más dolorosas y le afectaban a su salud; por eso empezó a ser más realista, y hoy se pone metas alcanzables”

“La historia que lleva ya 10 años debe de llegar a su fin .Fueron tantas cosas que sucedieron hace ya muchos años, que deben quedar en recuerdos. Lo que fue, no será. Las ganas y entusiasmo que uno tenía hace aquellos años para con ese asunto, hoy  se marcharon”

“A diario andamos renegando del destino, y muchas veces queriendo atropellar el curso de la vida, porque siempre decimos: ¿Por qué me sucedes eso a mí?, ¿Por qué no estoy ahí?, ¿Por qué me quede aquí? ¿Por qué no está él o ella a mi lado?, etc. No comprendemos que cada uno vive lo que le toca vivir, y esa es una oportunidad para adaptarnos lo mejor que podamos a cada situación, lejos de renegar o sentirnos víctimas de la vida”

“Algunos hechos de mi vida  nunca han salido  de mi mente. No necesariamente tenía que leer algunas líneas del pasado para que toda esa tristeza se hiciera presente en mí. Lo bueno es que he aprendido a controlar el pasado, y el dolor que  produce este"

“Y la oscuridad desapareció cuando con tu sonrisa iluminaste la calle. No debo de acostumbrarme a eso para ver luz en mi vida, pero que buen seria que siempre  le pongas tu cuota de alegría”

“El esperar por la respuesta de otra persona y supeditar tu felicidad a ello, es una mala idea. Ya me estoy dando cuenta que eso me está  empezando a hacer daño ¡Dejare de hacerlo”

“Me hubiera gustado que este trabajo lo hicieras tú. Hace muchos años te soñé preparandome la sorpresa para estos días, pero hoy  no es así. La vida no es solo de sueños, sino de hechos. Cuando las cosas no se realizan, solo queda tomar acción en ellas. Hoy yo mismo empezare preparándome la sorpresa”


“Hoy me aborda un entusiasmo único, por lo que  quise realizar esa tarea, de la cual siempre me escapaba  porque tenía la idea de que era un trabajo muy extenuante. Y sí, me canse, pero al final, muy contrario a lo que esperaba, no obtuve ningún fruto. Felizmente en mi conciencia queda que al menos lo intente”


“Cuando encuentras algo que escribiste hace mucho tiempo y lo ves tan bien que crees no necesita ninguna corrección, ¡debe revisarlo una vez más! siempre las cosas cambien en días, meses y años”

“Si eres de las personas que te dejas llevar por la primera impresión o apariencia de alguien, puede que te pierdas a una persona asombrosa. Recuerda que la primera impresión se va deshaciendo en el camino. Son pocas las primeras impresiones que se mantienen durante todo el recorrido. A veces, los viajes son tan largos que cuando nos damos cuenta de la realidad, ya es difícil regresar al punto de partida. Mucha distancia para volver hasta ahí”

“En verdad, no lo conozco, por tanto, no sé lo que piensa, lo que siente, ni lo que quisiera decir o va  a decir; por tanto no puedo juzgarlo. Lo único que sé, es que cualquier cosa que diga, no me puede afectar ni puede marcar el rumbo de mi vida”

“Hasta el día de hoy ya he conocido a tanta gente que no me debe de llamar la atención como actúa cada uno en el mundo, e incluso, como lo hago yo. Ya nada me extraña en el día a día de la vida”



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