miércoles, 15 de abril de 2015

SIEMPRE LA RECORDARE

Existen personas a quienes  solo las tenemos presentes en el momento, a quienes  solo las recordamos en el instante en  que estamos frente a ellas porque no son importantes para nosotros. Yo sospecho que para muchas personas soy así, solo existo en el momento en que estoy frente a ellos, sea por trabajo, estudio u otra actividad. Pero existen otras personas que siempre las tenemos presentes y aunque ya no las volvamos a ver, las recordaremos hasta el final de los tiempos.
Llegue a lima hace  ya un mes con la idea que conocería gente nueva, que conocería a alguien en  especial. Cuando pasaron los días, pensé que lo que creía y presentía, no seria. Sin embargo, hace tres semanas me paso algo por lo que debo de darle gracias al destino, a Dios y a papa y  a mama (pues estos dos últimos me animaron  frecuentar nuevos lugares, a ir a aquellos lugares a donde no había  podido asistir  porque cada vez que llego a mi ciudad, solo  lo hago por una semana), conocí a una persona que me  robo mi mirada, que me robo mi concentración y, por último, también  el corazón. Era una chica a quien desde el primer momento que la vi, sentí que ya me había hecho preso de mis pensamiento, que todos eran para ella. Ella hizo en mí cambiar mi forma de pensar, romper mis promesas y empezar de nuevo sin respetar las reglas que yo mismo me impuse por las malas experiencias que viví. Simplemente, en convertir en mentira de que ya no volvería a luchar en batallas que sé que serían perdidas. Me embarque en aquel barco, con  aquella persona que me incentivaba a ser una vez más un adolescente y  el acicalarme y prepararme de la mejor manera para cada encuentro que tendría con ella. Todo esto era un misterio; las cosas que sucedían me envolvían cada día, y todo eso me hacía casi un hombre feliz, que en realidad es lo que importa. No pude disimular lo que sentía por ella. Nunca fui un buen actor para esas cosas, y menos en esta ocasión en que simplemente había sido flechado por aquella persona que una no conocía. Ella se dio cuenta de mis miradas indiscretas y también, me empezó a mirar. Yo creo que más por interés hacia mí, por saber quién se había fijado en ella, y que posibilidades tenía. No sé hasta hoy si ella será parte de mi futuro porque he luchado en tantas batallas y por experiencia quizá, vuelva a perder, o vuelva a tirar la toalla en otra pelea  en que me dé por vencido. Pero el sentimiento que tengo por  ella, el entusiasmo de cada encuentro, han contribuido a mi alegría, a mis ganas de volver a salir de casa e incentivarme a seguir mejorando en todo aspecto. Cada día, de todos estos que ha pasado  desde que la conocí, me justifique a mí mismo por qué siempre volver hacia donde ella esta.
Hace unos días, revisando mis documentos, volví a la realidad y recordé que debo de volver al trabajo, que la rutina esperan por mí: “el subirme a un avión con mis maletas para llegar a otra ciudad y dejar de hacer lo que hago en mi ciudad”.  No sé qué sucederá; pero lo que si estoy seguro es que ella es de aquellas personas que la recordare por siempre, que jamás la olvidares e identificare mi última estada en mi ciudad con ella. Ella  vivirá en mi mente por siempre. Y que si por una razón, que ni yo mismo se, me siento ya un perdedor, puede que el destino esta vez juegue a mi favor y me haga un ganador al volver a esta ciudad en una próxima visita y la vuelva a ver y si tenga el coraje que me falto para contarle lo que siento, algo que sospecha, pero que necesita salir de mi para ver su actitud hacia mí y el  darme cuanta cuantas posibilidades tengo.

Volveré a viajar. No quise pensar en le día que me  tocaría volver al trabajo. Seguro si no la hubiera conocido, regresaría con la idea que esta última visita fue como las otras. Pero todo ha cambiado, sé que existe alguien que en verdad me puede volver a ilusionar, puede romper con todos los esquemas y me puede brindar alegría. Debo de volver pronto, aunque sea solo de visita.

pAnChItO

lunes, 6 de abril de 2015

AQUÍ NO HAY FICCION

Una tarde de hace muchos años, me anime a escribir algo en la PC. Fueron dos renglones que no me convencieron, que dejaron en mí la sensación que quizá, eso no era lo mío, que se me hacia complicado escribir muchas líneas, que sería imposible llenar una hoja con alguna idea mía. Que la mala caligrafía  y poca ortografía anunciaban que era el principio y fin de querer escribir, o al menos hacer una columna. Pero esos dos renglones mal escritos habían despertado en mí un placer que jamás había sentido en otra actividad que antes realice. Además, que yo sabía que era la manera más segura para mí de sentirme aliviado de cualquier mal pensamiento o una estúpida sensación de fracaso en el amor u otros aspectos de la vida. Como sabía que no podía dejar de escribir, que por más que vengan a mi mente  tantas cosas que indicaban que debía de desistir de ser un escritor, decidí serlo por un tema más de salud mental. Y empecé a mejorar en mi caligrafía,  mi escritura y  la forma de como poder llevar todo lo que estaba cargado en mi mente al papel. Las cosas no fueron fáciles al inicio, pero debo reconocer que como esa era mi vocación, se hacía algo que tenía un atractivo que me llamaba la atención, y por lo cual estaba dispuesto a mejorar y a poner de mi parte para que cada día se lean mejor todas la líneas que escribía y escribiré. De  las pocas actividades que realizo para pasar el tiempo, el escribir se ha convertido en el escape perfecto, en la actividad que la realizo con mucho placer. Por eso siempre digo, con algo de exageración, que el hacerlo es como tocar el cielo. Y en verdad el escribir para mí es como trasladarme allá arriba y sentir que estoy alcanzando la felicidad casi por completo. En mi vida, como en la de todos, he vivido etapas no muy felices, etapas en las que yo mismo me he hecho daño. Pero que siempre  busque el  echarle la culpa a todos quienes estaban a mí alrededor. Pero vocación de escribir me llevo a poder descargar todas mis frustraciones y a la vez el reflexionar y comprender que yo mismo soy quien decide lo que me otorgara alegría y también tristeza.  Jamás se me fueron las ganas de escribir. Algunas veces por el tiempo y por la pereza deje de hacerlo, pero me di cuenta que no podía estar tranquilo, que no me sentía en paz conmigo mismo y que mi salud mental necesitaba de aquella ‘catarsis’ que solo produce en mi  el poder escribir.  Aunque parezca demasiado atrevido de mi parte, me  considero un ‘escritor’. Es que en realidad soy eso porque casi todos los días de mi vida escribo. Ahora, con eso no trato de ponerme a la altura de escritores de profesión, de renombre. Pero sé que es un oficio que realizo con sinceridad y que si bien no se en realidad a cuantas personas entretiene o de algo sirve, a mi me hace sentir bien. Y si, como alguna vez alguien quien leyó este blog dijo: “esto es una terapia”, este blog  lo convertí en la mejor manera de liberarme de mis tristezas y  de mis preocupaciones  en la vida. Quizá, lo que diga no suene bien, capaz sea momentáneo, quizás hasta ilógico, pero a la escritura le dije y le digo hasta el día de hoy:” solamente tú me haces saltar, me haces volar, me haces feliz”. Hoy recordé cuando hace ya 6 años decidí retornar, fue un día como hoy del año 2009. Después de casi unos años en que la flojera, la des organización y la preocupación en algo que aun no se resolvía en mi vida, decidí escribir mi nueva columna y no encontré mejor motivo que el hacerle una a  una gran amiga quien cumple años un día como hoy. Recuerdo que me demore en hacerlo,  y eso me desespero mientras  escribía porque quería terminarlo para enviárselo a ella.  Fue como la idea fluyo y entres tantas cosas que le escribí, le  conté que estaba profundamente enamorado de ella. Ese día sentí que me liberaba de un gran peso que cargue conmigo por mucho tiempo. Que aquellas tardes en que ella vino de visita a mi país, en la cuales caminábamos y yo me moría por abrazarla y besarle todo el rostro, eran deseos  que estaban  siendo liberados en aquellas líneas, y  por arte de magia luego de escribir todo eso me sentí mejor.

 Por eso el escribir  como nadie lo ha hecho en mi  puede cambiarme, puede llevarme desde el estado más triste hasta el estado de serenidad y llegar a un momento de felicidad.  Por eso este es el momento de juntar  todas esas columnas que escribí durante estos últimos 6 años para publicarlos en un libro que no tendrá la presión ni el reto de convertirse en el más vendido; pero que cumplirá su función de ser útil para alguien o muchos y que quizá consiga lo que yo deseo: “el motivar a muchas personas a escribir, a liberar todo lo que llevan dentro  y les hace daño o le quita espacio para nuevos pensamiento que de seguro  son de mayor utilidad para la vida”. Sin la esperanza de llegar con esto a ser un gran escritor, lo publicare y   por fin en mi mente dejaran de sonar las campanas de aquel llamado  de emergencia; pues ya fue escuchado y todo lo que escribí en este blog quedara plasmado en un papel. Escribir estas líneas me hacía falta desde hace días. Léanlas como también espero lean las otras columnas de estos tantos años de escribir todo lo que me sucedió y que siempre pienso puede dejar una enseñanza. Les aseguro con mucha sinceridad que todas son historias verídicas, son historias que le pueden suceder a cualquiera y más a una persona como yo, que sin dejar de estar cuerdo ni de vivir bajo las normas de la sociedad y la religión, me he dado cuenta y convencido que soy un hombre con un leve diagnóstico de locura. Algo que hasta hoy no me lo ha señalado un especialista en la materia,pero que yo cada día lo noto en mí, y con mucho orgullo eso contribuye a mi persona para ser más feliz.  Pues aquí no hay ficción.

pAnChItO.

lunes, 30 de marzo de 2015

LUNES DE FIESTA

Hoy es un lunes especial, algo se celebra, o se celebran muchas coas. Esas celebraciones me contagian, me hacen sentirme más vivo que nunca. En la mañana muy temprano mientras estoy haciendo algo de ejercicio, un grupo de personas se reúnen a un costado de lugar y a ritmo del ‘happybirthday to you ‘le celebran el cumpleaños a una señorita. Deseo unirme a la reunión, pero veo que  ya están  cantando ‘queremos que partan la torta, queremos que parten la torta!!! “, y veo que no es  el momento más indicado para acercarme a dicha celebración. Entonces, decido seguir haciendo los ejercicios físico  que pensé hacer  y esperar que termine la repartición de la torta para acercarme. Pero todo se complica más, ni bien hacen la repartición de la torta, empieza la música para bailar. Son los nuevos ritmos que ahora baila la juventud. Veo contorneándose a todos ellos y me doy cuenta que no podría realizar ninguno de esos bailes; y si lo trataría de hacer quedaría en ridículo. A pesar que no me a acerque, me alegra haber podido ver tal celebración en este primer día de la semana.
Cuando regreso a casa, me vuelvo a sorprender, la vecino de la casa contigua a la mía o a la de mis padres, está escuchando música del Brasil; eso me anima, me  recuerdo los buenos momentos que pase escuchando esa buena música  mientras enamoraba a mi  ex chica brasileña. Presiento que de repente es un buen indicio, que de seguro  ella me va a llamar, que de seguro retomaremos nuestra relación. Cuando estoy entrando a la ducha, por las ventanas se cola el olor  a escabeche que provenía de aquella casa vecina. Me di cuenta que hay iba a haber una fiesta a ritmo de música del Brasil y de ese delicioso plato de comida que era uno de mis preferidos desde pequeño en que mi abuela lo preparaba para las fiestas.
Sentí que las fiestas estaban por todos lados, que de repente debía participar en esta; y si no era así, debía el  organizar la mía. Pero papa estaba recuperándose de un problema  de ‘presión arterial’  que lo tuvo mortificado todo el fin de semana, cosa que a todos nos tuvo tensos en casa. Y  a pesar que esa recuperación era una gran noticia, no era oportuno organizar una celebración interrumpiendo su tranquilidad.
Al final no participe en ninguna de las dos fiestas, pero mi sonrisa y alegría por ellas permanecía en mi.  En casa, escuche un poco de música. Mientras mama se comunicaba por teléfono con mi hermana, salí al mercado a comprar toda clase de frutas para el almuerzo.  Presentí que estas dos celebraciones en pleno día lunes eran una señal que esta semana seria para mi inolvidable, quizá llena de buenas noticias. Que de seguro, el día miércoles por la noche la volvería a ver y que al fin me atrevería a hablarle; y que en nuestra  primera salida nos animaríamos a comer torta y a bailar, sin temor yo a hacer el ridículo,  el regaetton del momento. 

Viva la alegría!!!!

pAnChItO. 

lunes, 23 de marzo de 2015

Me enterró vivo y yo a ella también

 Y un día se termino todo; desde ese  momento no existo para ella. Y creo que ella tampoco debe de existir para mí. Ella decidió enterrarme en vida  porque   quise conquistarla, porque quise enamorarla. En vez de tomarlo como algo bueno por parte   de mí, lo tomo como algo que merece ser condenado con la máxima pena, que fue no volverme a dirigir la palabra, borrarme de sus contactos de las redes sociales y nunca más volver a dirigirme la palabra si nos encontrábamos en  algún lugar. Yo estaba  muy afectado con todo eso, me revolví  en la cama pensando si hice bien o  mal  en ser una persona sincera y demostrarle o darle a entender que quería algo con ella. Las consecuencias no fueron buenas, y hasta este momento no me he recuperado del todo. Pero a los pocos días que sucedió todo eso,  decidí que ella también  debería estar muerta para mí. Fue doloroso tomar esa decisión, pero era necesario. Aunque en otras circunstancias jamás hubiera decidido eso. Era trabajoso para mí todo es, pues  debía de desilusionarme del todo de ella y  al final lo logre. Fueron días difíciles porque al comienzo no aceptaba que ya había perdido toda esperanza con ella, que si debía pensar en la felicidad seria en otra persona, en otro rostro y en alguien que no me llamo la atención como lo hizo ella. En conclusión, logre olvidarla  y me siento en parte tranquilo por eso. Aunque siempre queda una sensación inexplicable  cuando se trata de haber olvidado a alguien que quisiste mucho e inclusive soñaste con pasar con ella todo el resto de tu vida. Ella trabaja como  promotora de reconocidas marcas de productos de belleza y ropa en el país. Así, que era inevitable encontrarme con ella en algunos eventos en centros comerciales donde a veces yo asistía para realizar algunas compras o algún pago. Sin embargo, desde que yo entraba a algún lugar donde ella estaba promocionando algún producto, ella volteaba la mirada hacia otro lado y yo no me acercaba por donde ella andaba. Estuvimos así mucho tiempo hasta que las circunstancias jugaron a nuestro favor y ella se fue a trabajar a otra zona lejos de donde yo realizaba mis compras o algún trámite.  Parece que el destino siempre quiso que estemos separados, y hoy yo lo bendecía porque ya no quería saber nada de ella. Siempre me pregunte  el  por qué siempre, a pesar que ponía todo de mi parte,  no podía alcanzar su corazón. Hoy ya todo está claro en mi:”el amor es de dos, no de uno. Todo fue un instante en que yo la quise, después tocaba el  tiempo fue de olvidar, y lo logre”.
Hace unos días, el único amigo que tenemos en común, y quien fue quien nos presento a ambos, organizo una reunión especial con  motivo de su cumpleaños. Me invito a dicho evento. En verdad, el es un de los mejores amigos que tuve en la universidad. Además, que era un cumpleaños especial para el porqué estaba a portas de contraer matrimonio. Por lo que él  y su novia me hicieron llegar la invitación para aquella reunión. Sospeche que la chica quien me había enterrado vivo también iría. Así que se  lo pregunte a mi amigo.  Me dijo que sí, que ella asistiría. No iba a temblar si la veía, pero por  la forma en que ella había dejado de frecuentarme y además, de haber sido tan radical al dejar toda comunicación conmigo,  no quería saber nada de ella. Pues yo también la había enterrado y había pasado mucho tiempo de eso; y estoy seguro que ella al igual que yo conservaba   la misma postura.  Pero intuía que quizá por diplomacia  si es que nos encontrábamos al llegar ella  o yo, con hipocresía  debíamos cruzar una sonrisa y yo como un caballero darle un beso en la mejilla como saludo o ella como una dama ponerme su mejilla. Entonces le escribí un 'email' a mi amigo y le dije que no iría. Tuve que contarle la verdad, que entre ella y yo había un distanciamiento eterno. Que nadie  había perdido y ganado, que esa guerra solo consiguió habernos vuelto dos desconocidos, y por tanto no estaría yo cómodo en aquella fiesta y que yo  temía echarla a perder con cualquier actitud por parte de ella o mía que terminaría en una discusión. El pensaba que la cosa entre los dos era una simple resentimiento que podía solucionarse en dicha reunión. Pero no había sido así, habíamos perdido todo contacto y ya asomaba entre ambos un odio que no tenía fundamento, pero que terminaría apoderándose de nosotros. No quería ponerlo en un dilema, el era amigo de ambos y no sabría por quien tomar partida en caso de una discusión o una pelea abierta entre ambos  Al final, el comprendió lo que sucedía, lo que yo había pasado y el porqué de mi resentimiento hacia ella. Sin embargo, note en el y en su novia, cierta decepción para mi. Porque pensaban que podía manejarlo. Pero yo en verdad, no podía encontrarme con ella, no podía evitarla toda la noche. Y estaba seguro que hasta en la hora del baile ambos íbamos a  encontrarnos y de repente por compromiso ella o yo debíamos aceptar bailar  una pieza para luego terminar discutiendo y quizá  terminar refregarnos por la cara cada episodio de este distanciamiento con sabor a pelea.
Esa noche me quede en casa, como no me sentía muy cómodo con lo que había hecho, pero  sabía que era lo mejor que hice, salí a caminar. Mientras lo hacía debajo de  la luz de la luna, miles de cosas se me vinieron a la mente. Solo el pensar en ella, en que había llegado a la fiesta me dejaba sentimientos encontrados. Por un lado, pensaba en lo hermosa que de seguro había llegado ahí, su sonrisa, esa misma que no puedo dejar de negar que iluminara  todo ese salón donde se estaba realizando la fiesta. Y por otro lado, me daba rabia el saber que como se podía atrever a ir a un lugar donde sabia que me hubiera podido encontrar. Ya que es evidente que ninguno de los tenemos las  ganas de vernos, ni mucho menos en encontrarnos sabiendo que lo haremos. Por eso en mi mente pasaba que ella de seguro sabría que yo desistiría de ir a esas fiestas. Eso me ofuscaba más aun. No la odiaba, eso lo tenía claro y era bueno para mi salud. Pero no quería verla, no quería saber nada de ella. Me dolió el día que decidió borrarme del todo de su vida. Quizá por que la quise tanto y   ese sentimiento siempre se queda en tu corazón, es que aun había algo en mi corazón por ella pero que no era más que mi resentimiento y mi gusto por haberla enterrado para siempre.
No volví a saber nada de ella. Nunca le pregunte a mi amigo si ella en aquella noche pregunto por mí. Y tampoco quise ver ninguna foto de aquel evento por temor a verla y derretirme y sentirme que el corazón me jugaba una mala pasaba y empezaba a latir por ella. La olvide porque pensé que no debía pasarme la vida poniendo la otra mejilla. Al final logre olvidarla, pero hay momentos como este que otra vez algo sucede en mi corazón y me da pro recordarla, por sentir una sensación que no estuvo del todo bien en haber desaprovechado esa ocasión para volverla a ver. Pero luego viene hacia mí, como está pasando ahora,  la  seguridad que el ‘adiós implícito entre nosotros’ ya se dio y fue lo mejor que hicimos. Creo en el amor, pero no con ella. Y ella lo también lo cree así. Nunca sintió algo por mí. Y aunque yo lo sentí, hoy tampoco lo siento por ella. Y ciertos latidos en mi corazón deben ser algunos latidos por el caminar mucho y subir tantos escalones a diario.


pAnChItO.


lunes, 16 de marzo de 2015

DE RETORNO A MI CIUDAD POR ELLA Y PARA ELLA.

Y posiblemente volveré a  lima por un largo periodo de tiempo. Esta vez, gracias a dios, yo decidiré hasta cuando estaré en mi ciudad, en mi tierra, en el lugar donde me siento bien. Aquella ciudad donde la pase mal pero también la pase bien; y esos momentos son mas en cantidad que los tristes.  Recuerdo de hace 5 años cuando pase una buena temporada larga en Lima; simplemente fui feliz. Lo más rescato de todo, es  que estaba cerca de mis padres. En mi ciudad de origen,  me dedicaba a escribir, a escuchar música, a leer y a practicar los deportes que siempre me gustaron. Fueron buenos momentos, definitivamente ninguno llego a ser empañado con los momentos desagradables que pase por gente muy ajena a mí.
Hoy con algunos años más de vida y con muchas experiencias vividas en estos casi últimos 5 años fuera, quiero volver a vivir esa buena vida en mi ciudad. Pero esta vez sospecho que todas esas aventuras no las experimentare solo, estoy seguro las viviré y las afrontare con alguien a mi lado. Quizá por eso, mi cuerpo me llama a regresar a mi ciudad, a mi lugar, a la tierra donde nací y viví la mayor parte de mi vida. Y si Dios quiere y  el destino lo permite, quisiera terminar mi vida ahí, en mi ciudad de lima. Esa sospecha de que conoceré a una persona que irá a mi lado en esta nueva aventura, nació en mí hace algunos días. Fue de la nada, tampoco sabía que  intempestivamente debía partir de aquí para regresar a mi hogar.  Y si, en mi sospecha sabia que ese encuentro tan esperado por mi  debía darse en lima. He llegado a la conclusión que no hay  otro lugar donde pueda  ocurrir eso. A ella aún no la conozco, pero sé que está esperando por mí. Que el destino ya preparo todo  para que transite por los mismos lugares por donde yo lo haré. Esta vez, seguro ella estuvo esperando por mi, o a lo mejor, yo siempre espere por ella cuando estuve esa larga temporada en lima. Ahora todo acabara, las esperas serán parte del pasado porque al fin nos conoceremos. Por todo eso,  sonreiré en esta nueva estada en mi ciudad. No sé hasta cuando me quedare, seguro el destino y Dios jugaran sus mejores cartas para que sea el tiempo necesario para cumplir con todo lo que hay  pendiente, o con lo único pendiente que es: conocerla.  Si me toca pasar el invierno, aquel mes oscuro de Mayo, lo venceré con la misma hombría que siempre lo hice. Hay razones para ser feliz. Empezando que  lo seré junto a mis padres, algo que es un buen punto de partida, un buen augurio que se vienen cosas mejores. Sé que por mi profesión llegara el día que nuevamente tenga que partir, que vuelva a surgir una oferta laboral que me obligue a empacar maletas y volverme a subir a un avión con la mínima idea de cuándo volveré a mi ciudad y cuando llegara el día que ya no tenga que volver a partir. Pero hoy, más que nunca, sin ilusionarme, sospecho que en mi próximo  viaje, cuando llegue, soñare con volver más pronto de lo de siempre  porque en lima no solo se quedaran mis padres. Sino mi chica, la mujer que siempre espere y al fin conocí.
Hoy, una vez más comprendo que la vida tiene que ser impredecible para que las cosas tomen sentido. Que así como esta te da golpes, samaqueadas que a veces te hacen pensar en  tirarlo todo por la borda, también te da nuevas oportunidades para realizar lo que aun falta hacer, eso que está pendiente y que de vez en cuando en tus sueños o en tus momentos de reflexión te tortura y terminan por  hacerte sentir un cobarde, un fracasado, una persona que aun tiene algo por hacer y por eso capaz no es feliz.
En un par de días me entregaran los pasajes para mi retorno definitivo a lima. Espero ese momento con ansias, ya  me imagino que me las ingeniare para que el tiempo pase rápido en el avión y la aeromoza anuncie: Bienvenidos a lima! Las cosas no salieron bien por aquí, falto mucho por hacer. No salvo responsabilidades. Tanto ellos como yo pudimos haber hecho mejor las cosas a pesar que las condiciones no se prestaban para eso. Es muy cierto que de los fracaso se aprenden. Aunque suene un consuelo de tontos, yo lo tomo así. Lo que si estoy seguro que en mi ciudad no fracasare, esta vez no. La vida me da una nueva oportunidad, quizá la última para hacer bien las cosas ahí. Para por fin acariciar a la persona con quien estaré toda la vida. Esta es mi vida y deseo encontrarla  para que acabe toda búsqueda.
Todo me hace pensar que nunca volveré a tener de nuevo esta oportunidad, que la persona con quien deba de tropezarme para bien, también piensa en hacerlo conmigo.  Esta vez llegando a lima, solo me quedara decir: “cuando me enamore, será para siempre”

pAnChItO.


sábado, 21 de febrero de 2015

La espera desespera.

Me siento feliz en parte. Aunque hay ausencias que pesan y me hacen sentirme un poco triste. Parece que la vida ser torna aburrida cuando aún no has logrado encontrar a la persona que quieres encontrar. Estoy seguro que de ella no depende toda mi felicidad, eso nunca sucederá, pero ella puede influenciar en parte. Escribo como un loco para desahogar mis preocupaciones. Pero ella  me sigue preocupando porque   camina por un camino para mi desconocido. Aun no se si se ha embarcado hasta donde yo estoy .Todo esto es una locura: pensar que ya está en camino o que está yendo  a mi encuentro. Pero más vale una locura a pensar que nunca vendrá. Algunos dicen que debo ir a buscarla, lo acabo de hacer. Pero como muchas veces no la he encontrado. Todos los días regreso de esa inútil búsqueda. Hoy siento en mi corazón que ella va a llegar. Que ahí empezara la sorpresa de mi vida. Y lo mejor de todo es que sospecho que es para bien.

Hace uno días soñé que mi vida estaba a punto de cambiar. Que esos hábitos que practico para pasar el tiempo: escuchar música, leer y escribir; se verían atentados por un bello rostro y sus modales y cualidades. Que, a pesar de todo,  me traería otras formas de felicidad. Como el estar horas y horas en el cinema y en su grata compañía viendo una película que jamás me llamo la atención. Todo depende en lago de mi. Quizá deba facilitarle el viaje, el camino o el atajo para que legue a mi. Creo no haber cambiado en mi forma de pensar: “ella ya salió a mi encuentro. Solo que a veces uno se tarda al llegar al destino  por diferentes factores. Pero llega.

pAncHiTo. 

miércoles, 14 de enero de 2015

Riendo....

Una vieja amiga y compatriota, quien se radico hace mas de 10 años en la Argentina, me escribe diciendo que se está sintiendo sola. Que no sabe si con el tiempo el destino alguien le traerá. Si no fuéramos tan amigos y recordaríamos cada vez que conversamos  los buenos momentos  que vivimos aquí en el Perú cuando ella andaba de enamorada con mi mejor amigo; interpretaría que me está invitando a tratar de empezar alguna relación. Pues también yo hace unos días le comente  que también me siento solo. Que mis intentos por encontrar a alguien han sido en vano. Y que hoy no sé bien lo que pasara. Pero estoy convencido que es un comentario, un tema más de conversación. Aunque esto me lleva a pensar que cuanta gente anda como yo  y  quizá ellos si sepan  que esto es un temas masivo. Por lo que no hay que perder la calma.
Por ese motivo y por lo que papa y mama me dieron ayer a la hora de la cena, he decidido que este punto de descubrir o encontrar a la mujer de mi vida por ahora: ‘lo mismo me da’.  No renuncio al amor. Pero quiero esperar que las cosas se den por sí solas. No quiero forzar a nadie. Hasta el momento ya di lo mejor de mí. Ahora es turno del destino. Además, ya aprendí a convivir en armonía con la soledad. Tampoco puedo negar que llevo heridas en el corazón producidas por mujeres a quienes yo deje que me hieran. Estoy convencido que eso  no volverá a suceder.
Con respecto a esta amiga, gasto horas conversando con ella para saber cómo asume esa situación. Me dice que a veces le da por gritar a los cuatro vientos, o al menos el escribirle a sus mejores amigos, entre ellos yo, que se siente sola y  que le parece que no le hace falta a nadie. Yo comprendo tu actitud, de esa inquietud que hay en tu alma y corazón por encontrar a alguien. Pero me parece que tú en líneas generales manejas bien todo esto. Y yo estoy en camino de hacer lo mismo .Y no pienses que no le haces falta a nadie. A mí sí  me haces. Todos los días  espero estas horas para conectarnos o escribirte- algo  le digo.
 Hemos quedamos en encontrarnos este año en Buenos Aires No para empezar una relación. Sino para pasearnos y pasarla bien allá. Y no quedarnos en casa como siempre sospeche que sucedería con ella. Motivo por el cual solo una vez nos hemos encontrado de las tantas veces que he ido a  esa ciudad.

Con ella veo reflejado lo que quiero ser. Decir que no al sufrimiento y al pensamiento de lo que podría considerar fracasos amorosos. Ya rogué mucho, ya pedí mucho. Hoy con un buen sentido de orgullos olvidare el rogar, el pedir. No me pondré de rodillas ante nadie. Puede que alguien este en mi mente, en mi vida. Pero  si no es necesario, nunca lo sabrá.

pAnChItO.