viernes, 30 de diciembre de 2016

PEQUEÑAS METAS

Si salgo de casa y veo lo que antes veía en esta misma fecha, el año pasado, me parece como si todo eso fue ayer, y me preocupo porque el tiempo pasa tan rápido y no deseo llegar al próximo año con el mismo sabor de que hay muchas cosas que no he logrado realizar. Es así que en mi mente empiezan un montón de preguntas, y surgen las respuestas más insólitas como producto de la desesperación por querer justificar las cosas, que en realidad son parte del destino. Tengo la duda de que si las metas que nos trazamos al empezar un nuevo año, son las que  en realidad  miden nuestro buen desempeño del año, y por consecuencia nuestra ´casi casi felicidad’. Soy consciente que debemos de poner de nuestra parte para que nuestra vida mejore, pero también sé de qué hay circunstancias que se van presentando en el camino, las cuales pueden soplar o no a nuestro favor. Si se logra el objetivo, estamos contentos y satisfechos, e inmediatamente nos trazamos nuevos objetivos para el año que viene. Quienes no alcanzamos el objetivo- es muy loco el trazarnos nuevos objetivos-seguimos aspirando a lo que aún no hemos alcanzado, y de seguro mentalmente nos comparamos con quienes están a nuestros alrededor y que si han alcanzado lo que se trazaron. Muchos años he intentado entender todo esto de fijarse metas, y cómo afrontar la vida cuando no se cumple lo que uno desea. Para mi es todo un misterio, o al menos a mí me parece así, el poder tener todas las herramientas, con que alcanzaremos nuestros objetivos, están en nuestras manos. Aunque en estos últimos años he encontrado cierto camino para poder salir airoso de todo esto, siempre me alcanza la conciencia y se me hace difícil el no sentirme mal por lo que no he realizado en el que año que está por terminar. Al final, alcanzo la tranquilidad pensando que si las cosas no sucedieron, era porque el destino lo quiso así; además que hay otras cosas que si se cumplieron, pero muchas veces no sabemos cuáles fueron, y si nos ponemos a analizar detenidamente los 365 días que vivimos del año, encontramos un montón de logros, ya sean pequeñitos, pequeños y grandes; y de seguro todas ellas nos provocaron satisfacción en ese momento y la sensación que hemos avanzado. Si la vida está llena de momentos, entonces ya hemos vivido y hecho bastante en el año que se va. Pero quien comprende eso, si a veces nosotros mismos no lo comprendemos y no lo tenemos presente en cada día de nuestra vida
Esta vez solo me trazare dos metas para el próximo año, y sé que son asequibles de cumplir y también el pilar de todo lo bueno que viviré por el resto de mi vida. A eso dos puntos pondré todas mis fuerzas, y sé que lo demás caerá por su propio peso, y si nos es así: con esas dos cosas que haya alcanzado, yo me doy por ´casi casi feliz´
Luego de la Navidad que es una fiesta donde también hace su aparición la depresión, le sigue el Fin de Año, que es otra fiesta donde también nos entristecemos y nos reprochamos por todo lo que no se hizo.
Sigamos siendo nosotros mismos, quizás con un poco más de sacrificios, pero nosotros. No olvidemos que las ilusiones nunca son buenas consejeras de lo que debemos hacer en la vida, como tampoco casos de hombres exitosos; porque lo que funciona para otros, no siempre puede funcionar para ti. Trabajar, estudiar son buenas opciones de vida, pero de nada nos sirven si vivimos comparándonos con los demás y exagerando el tiempo que le dedicamos a todo eso con el objetivo de superar a otros.

Feliz Año Nuevo!




pAnChItO

sábado, 24 de diciembre de 2016

Se precisa sonreír para estas fiestas!


Te sientes pésimo de ánimo, y tú sabes que no puedes echarle la culpa a nadie, porque todo lo que te sucede es a causa de tus decisiones y actos. Te da algo de alegría el saber que -siquiera-has madurado, pues ahora ya sabes que no tiene sentido el lamentarse frente a los demás por lo que te sucede. Sabes que no es bueno el dar lastima. También, comprendes que lo que te sucede, si bien es serio, tampoco es para morirse; peores cosas suceden en la vida y somos lo suficientemente inteligentes y fuertes como para aguantarlo. A veces, no es necesario el llegar hasta tal punto de depresión en que debas de recurrir a ayuda especializada, pero si es así: no dudes en que has tomado una buena decisión en acudir a uno. El madurar debe de implicar el hacerlo en el mayor porcentaje en que se pueda hacerlo, y en todos los aspectos.  El madurar nace de todo esto que estás viviendo, y que no es agradable, pero debe de enseñarte en no cometer los mismos errores en una nueva oportunidad que la vida de seguro te va a dar. Ahora si me preguntas, ¿Cuándo llegara esa oportunidad? Pues, no lo sé, pero te llegara tu oportunidad. ¡No dudes! Hoy, y como debes hacerlo siempre en estos casos: mantén tu mente ocupada, no vale la ociosidad, porque de seguro terminaras pesando en lo mismo y la depresión se volverá a apoderar de ti. Recuerda que todos tenemos días malos, pero la vida -así como nos presenta estas dificultades-también no ha enseñado en cómo hacer para no pasarla del todo mal en estos momentos. Confía en las circunstancias que hay en tu alrededor: confía en los tramites que has iniciado, confía en que el tiempo que se tomara el destino para mostrarte otra vez el camino de la alegría, será corto; pero sobre todo, confía en ti mismo. Siempre piensa y cree que esto que te sucede es parte de la vida, que es parte de tu destino, y es parte de una gran enseñanza que te valdrá para toda la vida, y que con el pasar de los años-te aseguro- dirás que todo lo vivido no lo cambiarías por nada. ¡La experiencia vale tanto!
Por último, no te preocupes si por momentos vuelven los fantasmas de la tristeza, si esta otra vez toma parte de tu mente. Siempre piensa que los malos momentos será solo un rato, y más tarde todo pasara y veras que estas vivo. Para estas fechas de fiestas tenemos una misión, y esa es de tratar de sonreír así las cosas no andén bien del todo; pues la Navidad es un pretexto para salirnos del libreto que nos exige la vida- ese de actuar con seriedad- y tener la libertad de andar con una sonrisa por todo lugar y si podemos el pegar un salto de alegría. Recuerda que lo haces por ti mismo y por un niño que está a tu alrededor, que si no te contagia la magia de esta fecha, al menos, tu no debes contagiarlo de tristeza.

Feliz Navidad!



pAnChItO.

viernes, 16 de diciembre de 2016

ESTOY VIVO

Cuando te ataca una pequeña depresión que es controlable y que tú sabes que, felizmente, no necesita de ayuda profesional pero  entremezclada con una pequeña acidez en el estómago por haber comido tanto por la ansiedad, te hace sentir morir,  y lo único en que piensas es que si acudes a un médico especialista en Gastroenterología -como te lo recomiendan tus padres-puede que te digan que tienes una enfermedad terminal ya avanzada; y el solo hecho de escucharlo hará que te consumas más rápido de lo que debieras. Mama te prepara una dieta especial y papa, cuando salió a tomar el aire fresco contigo, caminando por alrededor del parque, te recomienda que no te preocupes, que una mala racha la tiene cualquiera y está contento que estés en la casa, que esperes con calma a que te salga otra oportunidad para trabajar fuera. Es en ese instante es  que recuperas algo de vida y te das cuenta que así como cuando eras un niño, tus padres siguen siendo tus héroes y a pesar de la avanzada edad que ellos tienen, están ahí para darte aliento y en cierta forma el  protegerte. Ya por la tarde después del almuerzo, mientras lees el periódico, echado en la cama, recuerdas a alguien que hace mucho tiempo te dijo que no, y que hace poco-por tu insistente pregunta- te volvió a decir lo mismo, simplemente por la misma razón: tiene un novio desde hace 13 años, quien es muy cariñoso y además es un exitoso empresario de exportación de telas. Pero no puedes olvidar las últimas fotos que ha visto de ella en bikini y en minifalda, además que  la encontraste más hermosa que nunca, y en ese instante recuerdas todas las veces que anduviste con ellas por diferentes calles de la ciudad y nunca tuviste la habilidad-a pesar de que es tu amiga- de convencerla para entrar a uno de tantos hoteles que abundan en la ciudad y que pasan a ser o bien puntos de encuentros clandestinos, o escenarios donde alguna vez todos cometen  algún pecado  que puede pasar al olvido. Sabes que con ella todo es imposible, pero tú te has quedado con las ganas de explorar ese hermoso cuerpo, y    falta de ello decides coger el teléfono y buscar en la agenda los nombres de aquellas bellas amigas nocturnas que tienes y que te demandan un dineral por acompañarte una tarde por la ciudad, departir unos tragos contigo  , degustar unos piqueos y esperar una mejor oferta por ir a una habitación que debe de tener televisión con cable, baño con agua caliente y un pequeño bar. Haciendo cuentas ves que podrías cubrir esos gastos, aunque tus pequeños ahorros irán disminuyendo y podrías necesitarlos para cosas más urgentes en un futuro no muy lejano. Sin embargo, llamas a una de aquellas chicas en agenda, a la mejor de todas, aquella que labora por las mañana como modelo de una marca de repuestos para autos y que se traslada por toda la ciudad en taxis caros, que de seguro tu deberías de cubrir si cierran el trato de encontrarse. Pero por esos milagros que hay en la vida, ella te comunica que está ocupada, que más tarde estará libre, que la vuelvas a llamar para coordinar, y es cuando sales de tu habitación y te diriges a baño para tomar una rápida ducha  con lo que consigues que toda esa calentura se vaya de tu mente y otras parte de tu cuerpo. La quemadura en tu estomago ya ha cesado, te sientes mejor, completas la siesta que empezaste luego del almuerzo y enseguida vas al escritorio y revisas documentos, ves teléfonos de contactos de trabajo y  te topas con algunos antiguos  empleadores que podrían darte la posibilidad  para volver a trabajar fuera del  país. Entonces se te viene a la mente aquel país, donde trabajaste hace algunos años, y recuerdas su linda ciudad por la noche, toda esa bohemia que te hacía sentir tan bien con solo observarla. Y sin siquiera haber pedido el empleo, ya imaginas en los días libres paseando por esa gran ciudad usando aquellos caros zapatos que vistes ayer en la tienda y que hacen juego con tus jeans nuevos y con ese sombrero que lo tienes para estreno. Es cuando bajas a el primer piso para dirigirte a la cocina por un vaso con agua, y mientras piensas en cómo enfrentar ese gasto , ves en la sala  a tu mama leyendo el periódico y recuerdas cuando aún eras un estudiante universitario y te faltaba dinero para comprar algo y pedias un préstamo. Me acerco a mama y luego de muchos años decido pedirle un préstamo para comprar esos zapatos. Pienso que se los devolveré el mismo día que me paguen mi primera mensualidad, pero es cuando ella me recuerda de la gran inversión que están haciendo para refaccionar una parte de la casa, por lo cual ahora ella esta gastada y no podrá hacerme este préstamo. Además, me pregunta por todos esos zapatos que guardo en mi habitación y que están casi nuevos, y me hace reflexionar que esa compra aún puede esperar. Vuelvo a mi escritorio y decido el terminar de leer algunas cosas pendientes y luego el escribir. Es en ese momento que me embarga un entusiasmo del estar vivo, por lo que decido en ir al médico, para el día siguiente, pues es bueno que me examinen. Ya más tranquilo, decido salir a pasear cerca de casa, a caminar por aquellas hermosas avenidas por donde siempre pasan hermosas chicas. Antes de salir cojo mi cajetilla de cigarros y la de los fósforos, y me percato que ya no tengo muchos cigarros. Felizmente no suelo fumar más de un cigarro cada vez que hago un recorrido por la zona, por lo que será motivo de esta vez no fumar y así, también, celebrar que aún estoy vivo.

Mientras camino por las calles de mi distrito en Lima, me detengo a comprar algunos panes para tomar el loche con papa y mama. Cuando estoy saliendo de la panadería, viene la chica a quien mencione que me dijo que en dos oportunidades que no, manejando una camioneta moderna, y al percatarse de mí acelera el auto para pasar como si no me ha visto. Yo siento un alivio porque esa noche no quiero conversar con nadie, ya que solo quiero seguir soñando con el encuentro con la modelo de los repuestos de autos y con el día que comprare ese par de zapatos. Metas alcanzables, gracias a Dios.


pAnChItO.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LA CARTA

Buen día, Sr.
He llegado a este lugar con mucho nerviosismo pues imagino   lo que me dirá. Acepto toda la  responsabilidad de los resultados, que hoy  son un fracaso. Sepa que mi mayor preocupación no termina aquí; después de escuchar todos sus regaños y sentencia laboral, solo le puedo decir que esta situación parece no tener solución, y no se me ocurre nada por hacer en este momento. Puede que UD. me diga que ya no me debe de importar eso porque el daño ya está hecho, y es irreversible. Nunca me había preocupado tanto por algo, como lo he hecho hoy. Veo un panorama más que incierto. Veo las cosas negras, y si se trata de ser sinceros: los objetivos se ven inalcanzables. Sin embargo, tengo que seguir intentando que las cosas mejoren. Cada día aplico nuevos procedimientos, o mejoro estos, pero nada. Aun así, seguiré hasta cumplir el objetivo  que nos hemos trazado. Sé que mi culpa se hace más grande porque hace 10 meses, cuando UD. me llamo para informarle del balance anual, y de las medidas que iba a tomar para que los malos resultados no se repitan en este  Nuevo Año, fui tajante en decir que esto se solucionaba de todas maneras y que pasando las fiestas de fin de año, tendríamos buenas noticias. En verdad, me sentía seguro de eso. No quise engañarlo ni mucho menos crear falsas esperanzas con tal de salvar mi cabeza, y así pasar unas felices fiestas. Yo creía que el día de  hoy llegaría a pararme frente a UD con el rostro de un hombre  victorioso, y traer conmigo el informe de que todo salió como lo pensábamos y deseamos. No me atrevería a decir que se terminó todo, pero es muy probable que así sea por este año. Soy consciente que uno demuestra con su trabajo y resultados que es muy capaz. Esta vez no traigo conmigo nada que le haga confiar nuevamente en mí. He  empezado a perder la confianza en mí, pero no la perderé del todo porque siento que puedo  hacer algo todavía, ya que aun, como le decía, nada ha acabado, a pesar que las cosas no pintan para bien. No puedo decir nada a mi favor, solo que de todo esto, todos  hemos aprendido una lección. En este momento, eso  no nos  servirá de mucho, pero en un futuro sí. Hoy UD. quiere resultados, y esos no los traigo conmigo. No  quiero renunciar a esto. Ya sé que UD me lo pedirá. Sé que  me obligara a alejarme de todo esto. Creo que no es el momento de que me vaya, a pesar que este barco  se está hundiendo y  estamos demasiado lejos de la tierra prometida. Ya sé que  muchos pasajeros  han naufragado, y por eso debería dar un paso al costado. Así están las cosas y asumo mi responsabilidad. Sin querer ser dramático, yo casi estoy muerto en vida, pero no tanto como para no querer buscar una última oportunidad. He perdido crédito con UD., pero gracias a Dios que conmigo mismo no. Hoy más que nunca sé que las palabras se las lleva el viento, pero también que  uno las lleva grabadas en la mente y puede con ellas reprocharse dia a día a uno mismo.
Desde mi pecho y con toda el alma le puedo decir que esto me duele más  a mí que a todos. Mi corazón y pensamiento siguen puestos  aquí. Este problema me tiene dando vueltas a la cabeza las 24 horas del día. Si  a veces sonrió, es porque me pierdo en  algunos pequeños episodios de mi vida que me traen a la mente momentos felices, pero cuando llega la noche y obligadamente debo de mirarme al espejo, y no ese de vidrio, sino el espejo de mi conciencia, sé que mi vida no es la mejor en este momento. No quiero seguir con más argumentos que parezcan que buscan   aminorar el regaño que recibiré de su parte. Ya
he hablado mucho y ya sé que UD. me dirá a continuación que todo lo pude  de haber resumido en un par de líneas: "las cosas están de lo peor, parece que esto no se soluciona y yo asumo toda responsabilidad, y aunque no quiera irme, sé que debo de hacerlo”  Sospecho que es este largo camino que queda, si es que UD.  me permite seguir en esto, de todas maneras correré el riesgo que de una manera sorpresiva una mañana me comunique que ya no seguiré con ustedes, que me vaya. Lo conozco lo suficiente como para poder imaginar lo segundo que me dirá: "estamos jodidos. Mira la cochinada que has hecho y no has sabido salir de esto” Darle la cara nunca ha sido para mí muy fácil, pues desde hace un buen tiempo no hay buenas noticias de mi parte. No tengo más nada que decir, ahora estoy enfrentándome a UD, al hombre más implacable que existe conmigo. Sé que no será  violento físicamente conmigo, ni siquiera  se le ocurrida el  abofetearme, pero sí sé que hasta con  la más corta oración que me exprese en esta noche, abrirá en mí una herida que me dolerá  para toda la vida, y debo de aceptar que lo merezco. Hoy no vale soñar con  lunas. No vale el esperanzarse a  las estrellas ni a  aquellos Soles que a veces  alumbran. Hoy estamos a oscuras, y ya sé que fue por mi culpa. Ahora no   tengo ni  la menor idea de cómo hacer que funcione el pequeño foco que está en la esquina de esta pieza, para así ver un poquito de luz. Sabe, traigo conmigo una caja de fósforos, con las cuales suelo  prender uno que otro cigarro, de vez en cuando, para acompañar la soledad y motivar a mi mente a  pensar en tantas posibles soluciones que aún no aparecen. No llevo conmigo una vela, así  que esa pequeña llama del fósforo nos iluminaria. Si me permite, encenderé un fósforo para fumarme un cigarrillo de vuelta a casa, mientras pienso si debo de seguir buscando soluciones o, más bien, un nuevo empleo.


pAnChItO.


lunes, 31 de octubre de 2016

DESDE MI MENTE.

Hace ya varios meses, en una tarde de sábado, mi hermana me regalo una libreta de apuntes, con el logo de una de las entidades, donde ella labora en el exterior, además con un lapicero que tiene por  una punta la tinta, y por la otra punta un resaltador de textos. Ella sabe que me gusta escribir, por eso me dio ambas cosas. Sin embargo, yo, por esas ideas de conservarlo como  un Souvenir,lo tuve guardo varios días en mi ropero, entre muchas otras cosas que tengo  pensado usarlas para ¿no sé cuándo?, pues pienso que no se deberían de gastar así nomas. Soy de las personas que escriben todas  ideas que se me viene a la cabeza de la nada; muchas veces lo hago en cualquier hoja de papel que este a mí alrededor, o recurro a muchas hojas apiladas que tengo en el escritorio de casa, que después las engrapo o las dejo guardadas en algún viejo cuaderno.  Pero a veces, las ideas se me viene cuando estoy fuera de casa o cuando ando de viajando en un ómnibus, bus o avión, por lo cual me di cuenta que necesitaba llevar una libreta de apuntes conmigo, ya que no soy de usar Tablets. Es así que en esta libreta, desde hace ya 8 meses, empecé a escribir muchas cosas que se me venían a la mente, producto de tanto pensar y recordar todo lo  que he vivido. Como no soy de las personas de publicar pensamientos en las redes sociales, pero sí creo que estas podrían ser de utilidad para cualquier lector, decidí  poner algunas de las tantas que escribí en aquella libreta, que ya está casi llena.

“Nunca se debe de pensar mucho en algo que aún no nos pertenece. No todo lo que uno desea lo consigue, y no todo esfuerzo que uno pueda hacer es válido para alcanzar las cosas. Siempre es bueno el tratar de estar bien  con lo que tenemos en el momento”

“Llegábamos al borde de la desesperación. Parecía que las cosas nunca se solucionarían y solo nos quedaba aceptar que si habia una solución, aun no la conocíamos. El recuperar la calma, y luego conservarla, será un éxito”

“Cuando tomas una decisión, debes de tener toda la seguridad que las cosas saldrán como quieres; y si no es así, toda la seguridad que no te arrepentirás y, por lo contrario, te sentirás contento que hiciste algo que debías hacerlo, que la conciencia te lo decía así, muy independiente de los resultados”

“A veces hay ideas que se nos vienen a la mente más rápido de lo que esperamos. Otros días luchamos para que nos lleguen ideas, pues  las necesitamos. Nunca entenderemos nada de esto, solo sabremos que cuando algo nuevo en la mente nos asalta, es impostergable el registrarlo en un papel”

“Todos los nervios se concentraban en aquella llamada que 'le cambiaría la vida'. Como siempre, no se había puesto a pensar que haría si esa alternativa no se daba, si ese salvavidas no era para él. La vida está llena de posibilidades, muchas de ellas con bastante seguridad que sucederán, y otras en duda si serán positivas. Siempre hay que tener un plan 'B' por si las cosas no funcionan como pensábamos”

“Si por cada día que empieza tendríamos la seguridad de lo que sucederá, la vida ya no sería tan interesante. Al menos, de algo si debemos de estar  seguros: vamos a sonreír sea como sea”

“Hace ya varios años aspiraba a ganar aquellos premios. Nunca enfoque mi vida a eso, a pesar que eso lo consideraba que era mi vida. Hoy aspiro a otras cosas más cercanas y más factibles de alcanzar. Las penas y frustraciones se terminan cuando descubres que tu realidad es la que vives en el momento, y ahí están todas las sonrisas de hoy”

“El insistía en que podía hacer realidad mucho de lo que imaginaba. Con el pasar del tiempo, se dio cuenta que las decepciones, de aquellos sueños que nunca se harían realidad, eran cada vez más dolorosas y le afectaban a su salud; por eso empezó a ser más realista, y hoy se pone metas alcanzables”

“La historia que lleva ya 10 años debe de llegar a su fin .Fueron tantas cosas que sucedieron hace ya muchos años, que deben quedar en recuerdos. Lo que fue, no será. Las ganas y entusiasmo que uno tenía hace aquellos años para con ese asunto, hoy  se marcharon”

“A diario andamos renegando del destino, y muchas veces queriendo atropellar el curso de la vida, porque siempre decimos: ¿Por qué me sucedes eso a mí?, ¿Por qué no estoy ahí?, ¿Por qué me quede aquí? ¿Por qué no está él o ella a mi lado?, etc. No comprendemos que cada uno vive lo que le toca vivir, y esa es una oportunidad para adaptarnos lo mejor que podamos a cada situación, lejos de renegar o sentirnos víctimas de la vida”

“Algunos hechos de mi vida  nunca han salido  de mi mente. No necesariamente tenía que leer algunas líneas del pasado para que toda esa tristeza se hiciera presente en mí. Lo bueno es que he aprendido a controlar el pasado, y el dolor que  produce este"

“Y la oscuridad desapareció cuando con tu sonrisa iluminaste la calle. No debo de acostumbrarme a eso para ver luz en mi vida, pero que buen seria que siempre  le pongas tu cuota de alegría”

“El esperar por la respuesta de otra persona y supeditar tu felicidad a ello, es una mala idea. Ya me estoy dando cuenta que eso me está  empezando a hacer daño ¡Dejare de hacerlo”

“Me hubiera gustado que este trabajo lo hicieras tú. Hace muchos años te soñé preparandome la sorpresa para estos días, pero hoy  no es así. La vida no es solo de sueños, sino de hechos. Cuando las cosas no se realizan, solo queda tomar acción en ellas. Hoy yo mismo empezare preparándome la sorpresa”


“Hoy me aborda un entusiasmo único, por lo que  quise realizar esa tarea, de la cual siempre me escapaba  porque tenía la idea de que era un trabajo muy extenuante. Y sí, me canse, pero al final, muy contrario a lo que esperaba, no obtuve ningún fruto. Felizmente en mi conciencia queda que al menos lo intente”


“Cuando encuentras algo que escribiste hace mucho tiempo y lo ves tan bien que crees no necesita ninguna corrección, ¡debe revisarlo una vez más! siempre las cosas cambien en días, meses y años”

“Si eres de las personas que te dejas llevar por la primera impresión o apariencia de alguien, puede que te pierdas a una persona asombrosa. Recuerda que la primera impresión se va deshaciendo en el camino. Son pocas las primeras impresiones que se mantienen durante todo el recorrido. A veces, los viajes son tan largos que cuando nos damos cuenta de la realidad, ya es difícil regresar al punto de partida. Mucha distancia para volver hasta ahí”

“En verdad, no lo conozco, por tanto, no sé lo que piensa, lo que siente, ni lo que quisiera decir o va  a decir; por tanto no puedo juzgarlo. Lo único que sé, es que cualquier cosa que diga, no me puede afectar ni puede marcar el rumbo de mi vida”

“Hasta el día de hoy ya he conocido a tanta gente que no me debe de llamar la atención como actúa cada uno en el mundo, e incluso, como lo hago yo. Ya nada me extraña en el día a día de la vida”



pAnChItO.








miércoles, 21 de septiembre de 2016

FELIZ CUMPLEAÑOS,PAPA!!

Papa  cumple años. Él ya se acerca a los 80 años. Que rápido se ha pasado el tiempo! A pesar de  que cuando mi hermana y yo nacimos, el ya estaba en  la mitad de los 40’s, nunca lo notamos mayor, salvo aquella vez cuando empezó a sufrir del corazón y sufrio un infarto. Sin embargo, tenemos la suerte de tenerlo con nosotros y que aun luzca lucido y en líneas generales, bien de salud.
Hace 5 años, para el Día del Padre, decidimos regalarle una PC y enseñarle a navegar por el internet. Al principio no quería hacerlo, le parecía complicado; sin embargo, lo hizo, y hoy ya es una costumbre en él  el leer diarios nacionales e internacionales, el ver documentales sobre Historia Universal  por  canales de Youtube, y el leer sobre medicina. Hace un par de meses, mientras yo estaba fuera, mi hermana le creo una cuenta de Facebook, y una vez me sorprendía a mí, cuando me encontraba en  una ciudad lejana trabajando, pues  recibí una notificación que Papa quería agregarme a su lista de amigos. Me alegre mucho  y lo agregue. A  pesar que el aún está empezando en esto y no publica nada, lee mucho de un grupo al que sigue, y  que se ha sido creado por todos los miembros  del barrio donde nació y vivió hasta el día en que se casó. Hace unas semanas que llegue a Lima entre a la computadora de Papa y me percate que el Facebook se abría automáticamente, por lo que decidí-aunque indebidamente- responder a los saludos que le hacían algunos amigos ,que estaban agregados a su lista, y también  comente algunas fotos que publicaban familiares. Pero esta vez con motivo de su cumpleaños, y ya enterado de  que yo de cierta manera  lo representaba en el ‘Face’, me pidió que escriba en su muro agradeciéndoles a todos por los saludos que le han hecho. Lo hice, pero  también se me ocurrió el escribir algo que papa  me trasmite últimamente en las largas conversaciones que tenemos. He llegado a Lima, ya hace un mes, y he tenido la oportunidad de encontrar a papa con una nueva visión de la vida. Si bien, él siempre fue un hombre que supo mirar la vida de la manera correcta y transitar por esta de la misma manera, ahora noto en el  más  tranquilidad, quizá la que le han dado los años, y por eso escribí esto en su muro que si bien ha sido redactado por mí, es el pensamiento netamente de papa; pues a mí nunca se me hubiera podido ocurrir un mensaje  lleno de tanta verdad.

Como un hijo orgulloso de él, y sabiendo que muchos de ustedes, lectores, no están en su lista de amigos, he decidió el trascribir este aquí en mi columna  y decir con mucha alegría: Feliz día, papa!

"Hace 30 años, cuando estaba a punto de cumplir los 50 años, me decía a mí mismo: “ya estoy viejo”. Hoy que ya estoy cerca de llegar a los 80 años, me he puesto a reflexionar y – a pesar que soy consciente de los años- trato de vivir cada momento disfrutándolo y haciendo lo que me hace sentir bien. He vivido preocupado por tantas cosas, y tampoco es que hoy me he dejado de preocupar  por  otras, pero  el largo recorrido de la vida me ha enseñado que a veces las cosas van cayendo por su propio peso, por lo que  hay que tomar las cosas con calma. Sé  que tengo más pasado que futuro, por tanto organizo mi tiempo para hacer las cosas que deseo hacer. No quiero parecer presumido, pero agradezco a Dios porque a esta edad  -a  pesar  de los achaques propios de la edad-  me veo  y me siento bien a comparación de otras personas contemporáneas conmigo. He  aprendido a  encender la computadora,  al conectarme a la Internet y el abrir varias ventanas para navegar. Hago lo básico; pero para mí eso es bastante, y me siento feliz. Ahora he dejado el mal humor. Hoy sonrió por  todo, e incluso de mí mismo. A  veces amanezco molesto y luego en mi habitación me encuentro con un espejo y suelto una carcajada diciéndome: “que cojudo que soy por amargarme  por nada”, y salgo de ahí  con una sonrisa que me dura hasta el final  del día. Debo de reconocer en mi  esposa, la mujer que es mi  soporte, quien me ha dado una familia y me conoce tan bien en estos 48 años de relación, por lo  cual  me sabe comprender. En conclusión, no importa la edad que tengas, pues esta solo  marca el ritmo de tu cuerpo, pero nunca podrá hacerlo con tu ánimo. No te preocupes porque te  falte poco para llegar a cierta edad. Vive el momento, ya que nadie tiene la vida segura! Recuerda que no  somos Matusalén!"



pAnChItO.

jueves, 1 de septiembre de 2016

SENTIRNOS FELICES

Cuando estás cansado de pelear en batallas, en las cuales nunca has sido  ganador, y te das cuenta que nunca lo serás. Cuando te sientes cansado de seguir esforzándote por querer conquistar a esa chica que a diario te dice que no, o te lo demuestra de muchas formas, y sabes  que nunca cambiara su opinión de no querer el  iniciar una relación contigo. Cuando solo quieres preocuparte de los tuyos y de ti mismo, sin pensar en nadie más, porque llegas a comprender y a aceptar que nadie se preocupa por ti. Todo eso se resume a que ya no quieres seguir siendo el mismo que has sido casi durante toda la vida.  Ya no quieres ser ese hombre que esperaba  por el amor, pues  hoy ya estás  cansado de haberlo ido a buscar por tanto tiempo. Hoy estás dispuesto  a dejar de lado aquellas  pequeñas esperanzas, para no hacerlas más  el motor de tu vida; pues ya sabes que  un día te dolerá el golpe de la decepción al saber que nunca conseguirás a aquella chica, de la cual siempre has vivido ilusionado. Soñar con lo que nunca sucederá puede ser alentador en algún momento de nuestras vidas, pero el hacerlo un hábito  y la razón de nuestra existencia, es dañino. Ha llegado el momento de renunciar a muchas cosas, pero siempre asoma el temor a quedarnos solos; pero tampoco quiero  seguir haciéndole pelea al destino, pues él hasta el día de hoy me ha demostrado que debo de estar solo, y si es así, por algo será. He llegado a una edad en mi vida que ya no deseo que todos mis esfuerzos que haga sean en vano. Hoy quiero guardar fuerzas para las verdaderas cosas importantes de la vida, como- si Dios quiera- cuando  yo sea un padre de familia y tenga bajo mi responsabilidad a pequeñas vidas, que a la larga serán el motivo de poder estar feliz cada día, si es que existiera ese término. Entrando a ese tema, hace un par de domingos fue la celebración del  Día del Niño, y yo  miraba, mientras salía a tomar un poco de  aire fresco, caminando por la avenida principal del distrito, que muchos  padres de familia se alborotaban   junto a sus pequeños  hijos, y otros ya no tanto,  a hacer compras por ese día: le compraban juguetes, los llevaban a los juegos mecánicos, y luego a restaurantes para celebrar como se debe su día. Yo me  tope por causalidad con un ex-compañero del colegio, todo un señor padre de familia, y con un hogar ya hecho. Fue una alegría el haberlo visto después de tanto tiempo; se le  veía igual, no había cambiado tanto después de  12 años que lo vi por última vez, pero estaba más contento que nunca: pues acababa de nacer su segundo hijo, era varón, y como ya tenía una hija mujer, tenía la pareja; algo que muchas veces las abuelas y madres siempre decían que era la  bendición para un matrimonio. Me presento a su esposa y sus dos hijos. Los felicite, vi en ellos una familia que estaba feliz. Fue cuando pensé que al igual que él, muchos de  mis ex-compañeros de estudios ya eran padres de familia, e incluso, muchos de ellos tenían hijos ya terminando la primaria, y yo aun nada. Entonces, volvían a mí  las  ganas de buscar a la chica que me gusta, y de  volver a  tratar de conquistarla y pedirle matrimonio para así  ser felices y tener hijos.
De seguro y todo era  producto, una vez más, de mi imaginación, pero  era una locura que nacía en mí y me desnudaba por completo ante mí mismo, demostrándome que yo si quería tener una familia, que no quería andar solo por el mundo y que, sobre todo, tenía ganas de tener criaturas junto a mí y verlos crecer y guiarlos equivocándome  en el camino de la vida y  junto a ellos el  aprender a rectificar los errores. La chica ideal, con la que siempre había soñado, apareció en mi vida  hace un par de meses, y ya  da vueltas por mi mente, algo que también sucedió con otras. Desde que la vi por primera vez, me quede impresionado y -aunque parezca algo que lo he dicho tantas veces- vi en sus ojos que era la persona con quien quería estar toda mi vida y formar una familia; aunque dicha Srta. no me hace caso, y me vuelvo a encontrar en aquel pasillo de espera, de incertidumbre, en aquel lugar conocido, donde he perdido tanto tiempo, y esta vez debo de poner toda mi fuerza de voluntad por no estar más ahí. No se trata de huir, de no querer luchar por el amor; se trata de ser realistas, de aceptar las cosas como son y no envejecer esperando a que alguien se convenza de algo de  que nunca se  convencerá. Quiero ser joven, y la juventud se basa en hacer cosas nuevas, en no vivir del pasado ni esperar a alguien, para poder construir momentos  que te hagan sentirte feliz. Saldré en este mismo instante de aquel pasillo, ya no esperare por nadie. Que aparezcan nuevas personas en mi vida, que por ahí haya alguien que el destino y los designios de Dios hagan que se pegue a mí y yo a ella para pasearnos juntos y así el descubrir  que debemos escribir nuestra propia historia. El día a día trae consigo nuevos retos: esta vez me toca escapar de aquel lugar de los  esperanzados, para  llegar al lugar de las realidades pero de libertades, también; porque solo eres libre cuando no vives esperanzado a alguien, y cuando compruebas que con quienes están a tu lados en el momento es que  puedes sentirte feliz y puedes ingeniártelas para que esos momentos se alarguen por toda muchos días más. Nunca puedes planear el estar feliz, ni menos con personas que aún no están a tu lado y posiblemente no lo estén.
Esta columna la escribí pensando en mí, luego decidí que podría quedar en el archivo, pero al final sentí que esta historia podían estar viviéndola muchas personas, y decidí publicarla.
En conclusión: “nos merecemos estar felices”


pAnChItO.