jueves, 28 de julio de 2011

ESPERANDO POR ELLA

Habían sido esporádicas las veces que habíamos mantenido contacto desde que nos conocíamos, no nos veíamos hace 5 años. Aunque por medio de emails que ella me respondía, siempre me enteraba de su vida. Una tarde del año 2001, cuando buscaba información en la red para un curso de la universidad; antes de regresar a casa, decidí revisar mi correo electrónico que generalmente lo hacía dos veces por semana por esa época. Entonces fue que encontré en mi bandeja de correos recibidos uno de ella, lo abrí rápidamente con mucho entusiasmo, pues sospechaba que después de tanto tiempo me contaría algo nuevo, algo que yo no imaginaba y, quizás, lo que siempre esperaba leer de ella. En ese mail me comunicaba que por fin su padre le había aceptado que vaya a estudiar a los Estados Unidos de Norte América, que inclusive se mudarían para allá con la familia, que estaba muy contenta porque estudiaría lo que le gustaba, y que muchos de sus planes con este viaje se concretarían. No lo podía creer, hace un año había recuperado el contacto con ella, hace un año había soñado con decirle para salir y a pasear. A pesar de todo, aparecía en mi esa sensación de alegría por ella; pues al fin, como me decía, ella podía hacer lo que le gustaba, estudiar eso que alguna vez me conto quería estudiar y que yo, en secreto, también, le confesé que quería hacerlo.
En esa mail me invitaba a una despedida que le harían sus padres en su casa para sus amigos, familiares y otros conocidos. No pude ir a esa despedida, pues fue un viernes y al día siguiente recuerdo yo tenia examen en la universidad , recuerdo del curso de “Geometría Descriptiva”, que jodido fue eso. Posteriormente supe que viajo el martes siguiente a esa despedía a los EE. UU con sus padres. Nunca me entere si leyó mi email donde le deseaba mucha suerte para el viaje y le ofrecia mis disculpas por no haber podido ir a su fiesta de despedida.
En los tres años que estuvo estudiando en Boston no supe mucho de ella, nuestra comunicación se perdió. Solo para la navidad del 2002 recibí un saludo de ella, previamente, yo le había mandado uno. En esos años no volvió al país de visita, se concentro al estudio y también a viajar a otros países en sus vacaciones.
No voy a olvidarme de aquel pésimo día de 24 de julio del año 2004, en que nada me había salido bien en la universidad, y llegue molesto a casa para cenar con mi familia disimulando mi malestar. Terminando la cena con solo media hora de haber visto la televisión decidí acostarme, pero no podía dormir, me seguía atormentado todo lo malo que me había sucedido tanto en los estudios como en otros aspectos de la vida. No me quedo otra que ir y sentarme frente al a computadora para matar el rato, aunque sabía que era imposible que algo me levante el animo en esa noche. Cuando vi en mi bandeja de entrada,enocntre un e-mail suyo, cambio mi cara de tristeza a alegría. El correo electrónico decía en dos líneas simplemente:” el 2 de agosto regreso a lima, terminé de estudiar, me va a dar gusto volver a verte”. Salte de alegría, me olvide que había sido desaprobado en un curso del semestre en la universidad. Nada me volvía más feliz que el saber de ella, que el conocer que aun se recordaba de mí.
Nunca faltaron los profesores pesados y bastante demorones en la universidad que tomaba el examen final en agosto, ya cuando había acabado el bimestre. Nosotros los alumnos de ese curso fuimos citados para rendir ese examen el 2 de agosto, día en que ella regresaba al país. Yo me veía en el aeropuerto esperándola con un una rosa y con el dulce que a ella tanto le gusta. Pero estaba en frente de unos minerales que debía reconocerlos, indicar su nombre y grupo químico al que pertenecían, que cosas me sucedieron en mi epoca de estudiante.
Pensé una vez más que esta vez que ella estaba de regreso al país las cosas volverían a ser como antes. O, por lo menos, como aquella vez del año 1995 cuando saliendo de clases un día sábado por la tarde nos fuimos los tres: ella, Gerardo y yo a la panadería más reconocida del distrito en donde estudiábamos a comernos unas tortas con unas gaseosas, y el muy aventado de Gerardo al estar ya sentados en la panadería cuando vio salir a Angie de ese lugar se fue tras de ella dejándonos solos. Mi papa que ese sábado había ido temprano a cobrar su pensión antes de irse a trabajar a la oficina, y sabiendo de mi buen apetito, de que ya era joven, y de que las cafeterías cerca a ese lugar no eran tan baratas. Me dio una propina que en ese momento me pareció para mí una cantidad suficiente para toda la semana. Yo no dude en gastar esta en comprar tortas de chocolate, gelatina, barquillos de dulces en compañía de ella, quien no se quedaba atrás pidiendo lo mismo que yo y diciéndome al oído que hoy rompería su dieta, que le sacaría la vuelta a las ideas de su madre y que por último, si perdía la figura, seria por culpa mía. Esa vez los dos no atragantamos, fuimos pecadores de la gula, y si teníamos que pagar algún castigo por eso, lo pagamos. Esa tarde ambos terminamos con una indigestión severa. Ese sábado fue para olvidar. Recuerdo que por culpa de esta molestia estomacal no pude ir a despedir a mi hermana al aeropuerto, quien se iba al Cuzco por viaje de promoción escolar.
Pensé entonces que 9 años después las cosas volverían a ser las mismas. Que al haber ella regresado al país luego de concluir sus estudios, ya tendría más tiempo para nosotros. Pero no fue así, no la pude ver. Al mes me conto vía un mail que se iría a vivir a su país de origen, que pensaba desarrollar su carrera allá. Me conto también, que no tenía tiempo para despedirse pues estaba ya a punto de viajar. Otra vez me quede con las ganas de invitarla a salir y verla.
Volví a perder el contacto con ella, si no fuera por que de vez en cuando le escribía, no hubiera sabido nada de ella hasta el día de hoy. Fue en el 2005 que me entere que había decidió pasar temporadas aquí en el país, que su papa había convencido a la familia en radicar buena parte del año en el Perú. Me ilusione, pensé que ahora si volvería a verla, que pasaríamos días juntos visitando lugares y comiendo refrigerios pequeños. Ya que ninguno de los dos querría volver a sufrir del estomago. Las veces que venía a lima no me avisaba, muchas veces le escribía y me contaba que había estado en el país, que otra vez su tiempo fue corto y no pudo saludarme ni mucho menos coordinar un día para encontrarnos. Estuve así cerca de tres años, cuando el año que paso converse con ella casi a fines de año, y me conto que vendría a lima para pasar las fiestas de fin de año, que llegaría con varios días de anterioridad y se iría los primeros días de enero.
Era 20 de diciembre del año pasado, hice planes de decirle para salir a pasear, para ir a “Plaza San Miguel” (un centro comercial donde le gusta ir). Mi e-mail no recibió respuesta, pasaron los días, era 23, y no sabía nada de ella. Suponía no quería salir conmigo o que tenía planes ya hechos. Sin embargo, imagine podríamos salir el 26 o 27, cualquier día antes que acabe el año y que con ello, ella se vaya. El 24 de diciembre estando esperando en casa la navidad decidí revisar mi bandeja de correos electrónico para ver si tenía uno nuevo, y encontré un mail suyo donde me agradecía por mis saludos navideños. Me contaba también que con su familia decidió irse a pasar las fiestas a Boston, que la disculpé por no haberme avisado nada. Me adjunto una foto de ella que se había tomado el día 23 de diciembre en la nieve con una gorrita de papa Noel, vi su linda sonrisa. Mis noches buenas generalmente no me las entristece nadie, pero esa vez me sentí muy mal y decidí tomar una siesta y olvidar todo. Pues odio estar entre la duda si las cosas que hace, las hace sin saber o sabiendo que me pueden afectar, pero igual las hace.
Era fin de mes de marzo, y yo había recibido una invitación de mi distrito para una fiesta de celebración por cumplir un año más de su fundación. Recordé que una vez me comento le gustaba las fiestas distritales, pues había mucha música en vivo y sobre todo un ambiente muy familiar como se da en su pais.Entonces organice bien mi horario, me cerciore quedar libre temprano de mis quehaceres temprano para ir a recogerla. Por supuesto, previa invitación y aceptación.
Otra vez le envíe un mail. Me daba cierta molestia mantener comunicación por este medio con ella, siempre tenía dudas si me respondería Esta vez la invitaba a la verbena de aniversario del distrito donde vivia, y yo daba por un hecho que ya estaba en el Perú , que otra vez por motivos de tiempo se le olvido de comunicarme que había llegado. Pero las cosas no fueron así: un email que me escribió por la tarde desmentía todo.
Ella no estaba en el Perú: "me dijo que no pudo venir, que por trabajo había viajado en Miami y que regresaría para su país y ya no volvería aquí como en unos 4 o 5 meses"
Era el día del aniversario de mi distrito, estaba parado lo más cerca del escenario viendo a la orquesta que estaba cantando. Observaba parejas que miraban el concierto con mucha alegría y romanticismo, a gente que estaba en los balcones de sus casas bailando. Y yo que no podía disfrutar de nada, pues me estaba atragantando. Y esta vez ya no era de tantas tortas y coca colas, ni mucho menos de los ricos anticuchos que habían preparado ahí. Sino atragantadome de decepción, de tanta estupidez en mí. Pues siempre vivía esperando por ella.






pAnChO.

domingo, 17 de julio de 2011

UNA NUEVA VIDA

No debería creer en nadie. Al menos, que alguien sea diferente a las chicas que he conocido. Últimamente ando de viaje en viaje y radicando en otra ciudad. Me he establecido en un nuevo lugar, he recordado por un instante que era muy feliz cuando vivía en casa con mis padres y también, cuando podía echarme en mi cama a tomar una siesta de lo más tranquilo, para después levantarme y salir a montar bicicleta. Pero mi profesión me trajo hoy hasta aquí y, también, me trajo un nuevo modo de vida. Esta carrera que escogí estudiar, quizás me lleve por muchas ciudades del país y del mundo; quizás en cada nuevo punto de llegada encuentre nuevas costumbres. Pero creo no encontrare a la persona que apareció en mi vida y que no sé hasta cuando se quedara conmigo.
Cuando regresaba de un breve viaje a lima, decidí tomar un bus de la estación de la ciudad más cercana aquí. Cuando aborde aquel vehículo, pensé que hubiera sido una mejor idea haber abordado un auto particular y pagar los muchos soles que cobran por tremendo trayecto. Sin embargo, decidí que era mejor cuidar mi bolsillo y sacrificarme en viajar en un bus lleno en horas de la tarde, además de todo el calor que hacia raramente en esa hora del día. Además, muriéndome de hambre; ya que de tanto haber estado de un bus a otro, no había almorzado. Me acomode en los asientos de al fondo. Mi boleto indicaba que me tocaba el asiento numero 27. Pero, generalmente en estos viajes tan rutinarios, y en especial esta línea de trasporte nadie cumplía eso. Cuando me acomodaba en la última fila: una dulce voz me pregunto no se qué. Y yo, no supe responder que. Era la linda Lile: la chica que hoy llena un espacio importante de mi vida y que me ha hecho retroceder en el tiempo. Porque por ella, yo vuelvo a ser un chiquillo, un adolescente, un joven que comete esas locuras propias del enamoramiento. He vuelto a una etapa de mi vida que paso casi desapercibida para mí. Hoy, todas las noches estoy pendiente del teléfono, de si me llama o me escribe un mensaje de texto. Otros días, estoy esperando terminar de cenar para llamarla por teléfono y charla desde que salgo del comedor hasta que llego a mi habitación. O simplemente, gusto que ella me quite el sueño, que me sorprenda cuando ya estoy a punto de conseguir cerrar los ojos en tanto frio, y el sonido del móvil me avise que me quedare felizmente despierto. Estoy experimentando el mejor de todos mis deseos. Siempre pensé que este día tenía que llegar, que la chica más linda del mundo tenía que fijarse en mí. Y lo más curiosos de todo: ella tenía que ser una chica que nunca había visto antes, pero que ya la había sentido cerca de mí en uno de mis mejores sueños. Esta nueva vida que he empezado lejos de casa, con todas las dificultades que he tenido que superar y otras no: desde adaptarme a caminar en la altura, a liar con el frio, la nieve y la temperatura bajo cero y hasta, lo reconozco, la aun insuperable batalla contra el extrañar a mis padres: las personas más importantes del mundo para mí. Ha traído consigo una recompensa, un regalo, o quizás, lo que siempre andaba buscando y no supe entender que esas cosas como son los designios de Dios llegan cuando uno menos lo espera. Desde aquella conversación en el bus, hasta la última vez que realice ese pequeño viaje de hora y media hacia su ciudad; creo que vivo un sueño. Y lo mejor de todo, sé que no soy el único protagonista, sino, que ella también lo es. Y que ambos soñamos y nos sentimos contentos que todo se convierta en realidad cada vez que nos vemos y nos abrazamos.
He vivido otros sueños que solo se hacían realidad en otros de mis sueños. Ósea, que yo terminaba en un enredo, en una suerte de andar durmiendo para poder ser feliz. Últimamente he estado atrapado en una cadena de felicidad a medias. En una especie de esperanzarme en algo imposible, y en un bello rostro que pensé que me miraba con ojos de amor, que al final me confesó que tenía novio y que estaba a punto de casarse. Como si las historias amorosas en mi vida se escribieran tras papeles carbón. Todas mis experiencias son parecidas. Quizás por eso, a veces, estando junto a ella me siento inseguro y creo que el cielo que aquí oscurece muy temprano la ciudad y muchas veces provoca una tormenta, hará lo propio con esta relación
Retorno a mi habitación suspirando. Pero, por minutos dudando de lo que sucederá, de lo que me prepara el destino. Y solo me queda encomendarme a Dios y pedirle que esta historia termine tan bien como ha comenzado y como hasta el día de hoy se está desarrollando. Si la vida vuelve a ponerme otro cave, si vuelve a tratarme mal. De seguro para siempre quedaran en mi todos esos días paseando junto a ella, hablándonos por teléfono, acordando una nueva cita y, sobre todo, llegando a su ciudad o ella llegando ella hacia la mía para abrazarnos como si no nos hubiéramos visto en meses, años o, quizás, en siglos. Lo único que puedo decir ahora es que: “vivir una nueva adolescencia no tiene nada de tonto. Tambien, que pasar horas a su lado y pensar en vivir alguna vez juntos como pareja de esposos, no tiene nada de iluso”. Si el destino quiere verme sonreír, así será. Si el destino y Dios quieren ponerme otra prueba más de resistencia. No lo tomare a mal: respetare la decisión de quien está arriba. Y me quedare sin ella. Pero la extrañare como a nadie he extrañado.



pAnCho

martes, 31 de mayo de 2011

Chorros de agua fría

La mañana de ayer aquí en mi país, y en pleno día de domingo de descanso y festejo, esta no empezó dando motivos para festejar. El reloj marcaba las 6 y 10 minutos de la mañana, cuando escuche que alguien aparentemente se duchaba en el baño del segundo piso, lugar donde se encuentra mi habitación. Me pareció extraño que esto suceda: ya que mi hermana que duerme en esta misma planta de la casa, y por tanto utiliza el mismo baño, ayer no trabajaba tan temprano. Por lo que estaría durmiendo y no duchándose. Estaba muy cansado como para levantarme de la cama y averiguar qué sucedía ahí, y entre sueños me dije a mismo: que si un ladrón entraría a casa no lo haría al amanecer, ni mucho menos a tomar un duchazo o a robarnos unos litros de agua. Salvo que sea un ladrón muy limpio e impecable en su aseo personal. Algo, que a mi parecer, sería digno de ser felicitado. Pensé en la posibilidad de que de repente se trataba del muchacho que vive en el tercer piso. Que luego de haber celebrado el día sábado hasta estas horas del domingo había llegado a tomar una ducha muy temprano como para enfriar la cabeza. Y como son pisos contiguos, lo sentía como si lo estaría haciendo en el mismo piso en donde habitamos mi hermana y yo. Cualquier explicación a semejante ruido de los chorros de agua que impactaban en el piso del baño era válida para volverme a abrigar con las tres frazadas con las que duermo y seguir entregándome al profundo sueño del que disfruto por ser un día domingo. Mama, quien escucho también los ruidos propios de una regadera de ducha, subió al segundo piso y se percato que el ruido no venía precisamente del baño, sino del cuarto en donde tenemos la terma de agua caliente. Para nuestra desgracia, esta se había picado. Por lo que el agua se estaba fugando a través de los orificios en gran cantidad. Ella me despertó rápido. Al enterarme de lo que sucedía me asuste, pensé que se inundaría el primer piso y los cables de luz que pasaron por ahí. Salí rápido de la cama y cerré todas las llaves del agua. La fuga del agua de este tanque empezó a parar de a pocos. Papa quien ya se había levantado me ayudo a secar el piso donde había caído el agua. Después de una hora logre succionar toda el agua apuro trapo exprimido. Para nuestra fortuna los cable de luz que pasaban entre el primer y segundo piso de de la casa no se habían mojada porque estaban revestidos con tubos especiales. Solo se mojaron algunos adornos navideños y muchos cuadernos y hojas de apuntes de la época universitaria de mi hermana y de mí que guardamos en ese cuarto de depósito. No pude dormir un poco más, pero al menos, ya que todos estábamos despiertos, esto se convirtió en un pretexto para tomar desayuno todos juntos como no lo hacíamos hace tiempo por cuestiones de tiempo. En la mesa decidimos reemplazar inmediatamente la terma de agua, ya que era un delito en esta época de invierno bañarse con agua fría. Pensé que todo estaba solucionado, que este pequeño acontecimiento no había pasado a mayores y que hoy mismo en la tarde nos estarían instalando nuestra nueva terma de agua que era para mí algo imprescindible. Cuando pasaron un par de horas, y luego de haber limpiado mi habitación y otros ambientes de la casa, decidí ir con papa a averiguar por el costo de una nueva. Antes, al entrar a la ducha recordé al abrir la regadera que no teníamos terma, ya que sentí las heladas aguas que empezaban a salir de la ducha y que caían como látigo sobre todo mi cuerpo. No me quedaba otra que asearme, que refrescar mi cuerpo, que quedar impecable para otro día de celebración. Sentí una electricidad en todos esos minutos de tortura bajo la caída del agua fría, sentí claramente que mis fosas nasales me advertían de un posible resfrió. Pero, lo que más sentí es que todas mis fantasías, todas mis imaginarios e imposibles proyectos que tenía en mi mente y que solía recordarlos para afinarlos y darle los últimos detalles y así, se conviertan en realidad, se iban esfumando o mejor dicho, se mostraban ante mi tal como eran: ilusiones que podían llevárselas el viento, o mejor dicho, un buen chorro de agua helada. Ese duchazo me hizo poner otra vez los pies sobre la tierra. Luego de recorrer muchas griferías con papa, nos decidimos por una terma. Tuvimos suerte que un día domingo las tiendas especialistas en esto estén abiertas. Pero no tuvimos la misma suerte en lo que se refiere a la instalación. Ya que esta demoraría un día, mas este día que no se cuenta por ser domingo, sumarian dos días más de bañarse con agua helada, de exponerse a un resfriado y, en mi caso, de retornar a la realidad. Acepte que me espera un par de mañanas más bajo el castigo del agua helada.
Me desperté el día de hoy con la intención de visitar una oficina en el que creo encajara mi proyecto. He regresado de correr alrededor de le parque bastante optimista, estoy seguro que mis sueños se realizaran de a partir de hoy luego que me reúna con esos señores. Entro de inmediato a la ducha para tomar un baño e irme. Abro la llave del agua fría y cae sobre mis esos chorros de agua helada que me hacen temblar. Otra vez regreso a la realidad. Pienso que las cosas ya no saldrán como siempre inocentemente yo creo que van a salir. Ese proyecto que tengo en mente no va a prosperar si lo sigo mirando desde el punto de vista de un sueño, si sigo creyendo que se superare esa maldita contradicción de que un sueño nunca se hace realidad .La formula debo cambiarla, debo mirar otros horizontes, debo pisar tierra.
También, el agua helada sobre mi espalda me hace pensar que las cosas con ella no funcionaran, que es una locura creer que algún día vaya yo hacia allá y, mucho más difícil, que ella venga aquí. Decido olvidarla, prefiero pensar en otra persona, en alguien que esté más cerca.
En fin, rompo con todas esas fantasías que llevo dentro de mí, planeo algo más realista antes de salir a aquella oficina. Mi futuro quizás este en otra dirección. Muchas veces hasta el día de hoy, evite ir por ese camino que me llevara posiblemente al éxito, ese camino hacia la realidad. Ese momento de afrontarme a lo que es el mundo y a cual es mi situación. En cuanto a ella, cada día me ilusiono más y cada día también me alejo más de la realidad. En cada sueño me veo más cerca de ella y creo esta noche no será la excepción. Felizmente mañana aun no tendremos la terma de agua instalada. Por lo que me volveré a bañar con agua helada, y volveré a pisar tierra y sabré que hay cosas que solo son ilusiones.


pAnChO

MENSAJE A LA CONCIENCIA - POR EL HERMANO PABLO



«ESTOY CANSADA DE SER FUGITIVA»
Fueron doce años de angustia. Doce años de correr. Doce años de cambiar continuamente de domicilio, de nombre. Doce años de vivir oculta, yendo de Sicilia a Suiza, de Suiza a Brasil, de Brasil a Venezuela, y de Venezuela a quién sabe dónde. Doce años sin vida normal. Hasta que, por fin, Rosetta Cutolo dijo: «Estoy cansada de ser fugitiva», y se entregó a las autoridades italianas.

Rosetta Cutolo había sido una de las jefas de la Mafia siciliana. Las autoridades la conocían muy bien. Entre sus delitos figuraban actos de terrorismo y actividades subversivas internacionales. Pero al fin, prefirió entregarse antes que ser una perpetua fugitiva.

La vida de delitos nunca paga bien. Vivir honesta y honradamente, aunque pobre, es mil veces mejor que vivir como fugitivo, por más beneficio que el delito ofrezca.

Hay muchos casos, en las historias policiales de todo el mundo, de hombres y de mujeres que tras varios años de escapar de la justicia se han entregado voluntariamente, prefiriendo la cárcel y la paz que la libertad y la fuga. Así de desesperante es la condición del fugitivo.

Sin embargo, hay otra prisión todavía más opresiva que cualquier cárcel de esta tierra. La declaración de Rosetta: «Estoy cansada de ser fugitiva», tiene también matices espirituales. ¿Acaso no es cada pecador que puebla este mundo un fugitivo de la justicia de Dios?

Caín, el primer delincuente que huyó de la presencia de Dios, nunca pudo encontrar tranquilidad. Y no era que Dios lo persiguiera directamente. Lo perseguía su conciencia, y lo perseguían las consecuencias de su pecado.

Toda persona que no ha tenido una conversión espiritual es fugitiva de la ley de Dios, y mientras no entre en alianza con Dios, no podrá tener paz. Mientras uno viva huyendo de su conciencia, huyendo de la consecuencia de sus pecados y huyendo de la ley de Dios, no tendrá paz. Así no es posible tener paz.

Si no tenemos paz en el alma, si hay algo dentro de nosotros que no nos deja estar tranquilos, es porque nos está persiguiendo nuestra conciencia. Y si no cambiamos de rumbo y nos entregamos a Dios de alma y corazón, la conciencia nos consumirá. No corramos más. No sigamos huyendo. Dejemos de ser fugitivos y regresemos al hogar espiritual. En casa hay abundancia de paz. Dios nos espera.

LA COLUMNA DE GUILLERMO GIACOSA : La 'imaginación’ del poder mediático



Pregunta: ¿Son los juegos de palabra una expresión de imaginación creativa o solo una travesura destinada a distraernos? Depende: si van más allá de lo evidente, puede llegar a ser creación pura; si se quedan en la gracia elemental pueden, más bien, causar cierta vergüenza ajena.

Leía a un aguerrido (cuando le conviene) periodista, devoto confeso del orden establecido y con una K (doble) gigante sobre su cabeza, referirse a la vocera de Gana Perú, Aída García Naranjo, como Aída García “Naranja Mecánica”. No es en absoluto ofensivo, pero sí ligeramente estúpido. Es como si yo escribiera Rafael Rey de Copas o Martha Chávez de Caracas. O como si jugáramos con las iniciales de los nombres de pila de los candidatos presidenciales. Decir, por ejemplo, que si gana K y sale segundo O, el país quedará KO, y que, por el contrario, si gana O y K sale segunda, el país quedará OK.

Fácil, sencillo, pero inútil. Distrae y entretiene, pero no educa. Rebaja el nivel del debate. No invita a la reflexión. No aporta nada a algo que muchos periodistas parecen haber perdido de vista: nuestro deber de contribuir a estimular la inteligencia y la vocación natural al pensamiento propio producto del libre albedrío de sus lectores, oyentes o televidentes. Este es un estímulo imprescindible si queremos construir una nación que no solo se destaque por sus logros económicos sino, básicamente, por su calidad de vida y su consiguiente crecimiento humano. Sin conciencia crítica, es decir, sin una capacidad elemental para percibirse uno mismo dentro de la sociedad y para percibir, simultáneamente, los condicionamientos a los que somos sometidos, no hay hombre libre y, por lo tanto, la democracia se convierte en una ficción. En una suerte de parodia donde un conjunto de titiriteros en posesión de los principales medios de comunicación manejan como marionetas a quienes prefieren vivir del pensamiento prestado y a quienes, creyendo ser independientes, repiten como papagayos los conceptos que diariamente se machacan sobre sus indefensos cerebros.

EN CUALQUIER MOMENTO CON GABRIELA FRIAS, SIEMPRE ALGO CORTO PERO EFECTIVO



Los mercados del dia ayer lunes permanecieron cerrados por Memorial Day (los caidos en guerra) ; jornada tranquila. Fue un buen inicio de semana

martes, 24 de mayo de 2011

Que tal sueño!!!

Me acosté temprano en medio de un silencio sorprendente: un apagón general había asaltado la ciudad hace más de dos horas. Era un hecho más que terminaría por hundir mi estado de ánimo. Ayer, otra vez, había tenido que fingir estar muy bien cuando por dentro me quemaba el fuego del infierno que estoy viviendo y del cual no sé si saldré. Pareciera que este mes se torna de color gris en mi vida, así como en los años anteriores. Pero para que quisiera que cambie mi panorama, si no está ella. En consecuencia, tampoco estoy yo aquí en este mundo de ilusiones que alguna vez decore para ella, para el día de su llegada, para su adhesión a mí y tantas otras ilusiones que rondaron por mi cabeza. Estando ya en la cama, no podía conseguir el sueño; sospechaba que el día de hoy sería peor. En medio de mi insomnio hizo su aparición la luna, de nuevo, tal como lo ha hecho hace ya casi 10 años. Ilumino parte de mi habitación, parece que se apiado de mi oscuridad y me traslado a tiempos mejores, a tiempos en que solo debía preocuparme de estudiar. Recordé aquellas noches de 1992 cuando pesando en ella a la luz de la luna conciliaba el sueño. Llegue a quedarme dormido, temí antes de hacerlo, en soñar con la felicidad, en soñar con que todo estaba arreglado en mi vida. Me duele tener buenos sueños, porque al despertar estoy otra vez en medio infierno, y eso tipo de cambios bruscos son jodidos. Me adolece una herida muy antigua, una que nunca pude curar y que hice hasta lo imposible porque cicatrice. Esa misma ahora se confabula con mis demás problemas y arde en mí sin darme la mayor tregua. La busco a ella como siempre en mis sueños, le pido una oportunidad, una primera y única posibilidad. Y ella como en la realidad, me dice que no. Camino por aquel lugar despoblado, miro a todos lados, armo mi catre de campaña al caer la noche me duermo. En mis sueños me veo durmiendo y soñando, también, con la “felicidad”. Maldita palabra que me persigue en un sinnúmero de sueños y, a la misma vez, me es esquiva siempre. La veo a ella en el aeropuerto de su ciudad esperándome. Me abraza, me invita a volverle a preguntar si quiere ser mi enamorada. Lo hago con la ilusión de siempre, se ríe y se da el lujo de decirme que no solo con su mirada. Despierto en medio del desierto, el frio intenso está a punto de reventar mis pulmones. Siento que me muero, que caigo al suelo y de ahí no me salvare. Despierto asustado. Los postes de luz ya alumbran, regreso la corriente eléctrica en la ciudad. No veo a la luna, comprendo que solo vino a alumbrarme por un instante y se marcho cuando me vio quedarme dormido. Sospecho que me volveré a quedar dormido y continuare en ese mal sueño, o mejor dicho, pesadilla. Sera que por fin se cumplen mis deseos, y ya no estoy teniendo buenos sueños para así no toparme con la dura realidad. De igual modo no quiero volver a quedarme dormido, pero me vuelvo a internar en ese sueño inacabable lleno de vicisitudes que más se inclinan a lo adverso. No morí de pulmonía, sigo caminando ahí en medio del desierto, en aquella lejana ciudad que a pesar que ya entra en verano aun sigue mostrando un clima frio, helado y matador. En mi bolsillo no llevo dinero, no tengo ningún dólar, no sé como saldré de esta, no sé como llegue a este lugar. Por que diablos decidí salir detrás de ella, por que decidí buscar mi felicidad, por que no me acobarde en el mismo aeropuerto y mande al carajo mi ticket de avión y evite el estar aquí. Mientras ando perdido aquí, sin dinero, sin alimentos y con unas ganas de volver a casa; aparece Magi, la chica de los cabellos rojizos, de mirada seductora y llena de odia cuando me mira. Nunca le hice nada, al contrario, quise ser su amigo. Pero ella siempre me amenazo de muerte en cada oportunidad que conversábamos. La última vez fue en un restaurante en Lima, a pesar que aquella vez le reitere mi deseo de llevarnos bien. Pero su perturbada cabeza pintada con tinte efusivo no entendía nada. Ahora vestía buzo, llevaba ese bolso a cuadros característico en ella. Me miro, sonrió, demostraba una vez más que le gustaba verme así en desgracia y con pocas posibilidades de sobrevivir.
“No vas a seguir sufriendo en esta pampa que se congela de noche, yo aliviare tu pena, yo te derrumbare para evitar tu lenta muerte” me dijo seriamente. Imagine lo peor, y así sucedió: abrió su bolso y de ahí saco un arma de fuego. Me recordó que me odiaba, que en su mente siempre soñó con este momento. Fui valiente, me deje de tonterías, la rete a dispararme. Me sentí orgulloso por fin, tenía el coraje suficiente para participar del acto más valeroso de mi vida y ultimo también. Estaba dispuesto a morir, pero enfrentándome a ella verbalmente, expresándole mis diferencias y exigiéndole que reconozca que era su locura quine hacia que cometa este hecho y no mis acciones hacia ella, que dicho sea de paso siempre fueron cordiales. Me miro y sin ocultar su regocijo, jalo el gatillo de aquel revolver y e inmediatamente perdí el conocimiento.
Estaba muerto, así me veía, alrededor de un charco de sangre. Ella muy feliz subió a un auto oscuro, fue un certero balazo en la cabeza. Desperté de toda esa locura, eran las 6 de la mañana, no estaba asustado .Sabia que era solo un sueño y que Magi probablemente no me odiaba tanto como para querer matarme. Papa y Mama no deberían escuchar este macabro sueño, por lo que en el desayuno justifique de mis gritos mientras dormía a un mal estomacal por la torta que había comido la noche anterior. Quizás vuelva a soñar con el fin, pero siempre debo despertar y darme cuenta que no todo lo que soñamos se convierte en realidad, que la vida es corta y que Magi es solo una indefensa y extraña chica. Y lo más importante, que si lo que me está sucediendo en la realidad lo veo como el verdadero infierno, no es así. Lo peor es morir como me vi muriendo en mi sueño. Al menos de algo sirvió soñar anoche.



pAnChO