viernes, 30 de julio de 2010

EN CUALQUIER MOMENTO CON GABRIELA FRIAS, SIEMPRE ALGO CORTO, PERO EFECTIVO


Buen día: último día en Arizona, vamos a retratar otra realidad.

lunes, 26 de julio de 2010

De las ilusiones


Las ilusiones son esas esperanzas por algo concreto , que es muy seguro que no se cumpla, pero en nuestra mente siempre existe esa posibilidad que se den las cosas.Y así nosotros somos de una manera felices, aunque transitoriamente felices, pero felices, que es lo que importa.
Tengo amigos bastantes pragmáticos que me aconsejan a diario, al menos me lo muestran con sus actos, que de ilusiones no se puede vivir. Que esos pocos momentos de felicidad que provoca la ilusión alimentan nuestra futura frustración y nos conducen directo al fracaso. A pesar de los buenos consejos amicales y de las dudas que en mi siembran esas teorías sobre lo peligroso que puede ser vivir ilusionándose. Yo me sigo ilusionando con un montón de eventos en mi vida que en el fondo temo no sucederán, o al menos, yo mismo no sé cómo hare para que sucedan. A decir la verdad y para ser honesto hoy, ya que toco este tema- haciendo la salvedad de no ser un especialista en estos temas, psicólogo ni algo parecido- reconozco que muchas ilusiones que tengo me han extendido la vida, me han motivado cada mañana para empezar un nuevo día, me han calmado la desesperación que llevo conmigo desde hace dos años y lo seguirán haciendo al menos por estos días.
Tengo una ilusión por la que he hecho miles de cosas, por la que he puesto todo el esfuerzo posible e inclusive discutido vanamente en mi hogar por defender mi posición. Sin embargo esa ilusión se hace larga, se queda solo ahi, en ilusión. Ella habita ya en mi mente y no ve concretarse. Y temo que suceda lo que ya me han aconsejado: que termine por frústrame la vida, dejándome una herida de muerte en el alma y ,lo peor de todo, comprometiendo a una mal momento a mis futuras generaciones. Pero dejar de ilusionarme es algo que no me convence, algo que podría pensar en hacerlo- o al menos tratar de hacerlo- pero que se que no lo podre hacer y, quizás, por eso evitaría el esfuerzo de querer dejar lo que no dejare. Necesito vivir ilusionado, necesito tener motivos por los que quiero vivir, necesito saber que mañana mas tarde las cosas cambiaran para mejor. Además en estos días festivos aquí en mi país- fiestas patrias- no es justo mostrarme ante mis seres queridos con una cara de preocupación ni, mucho menos, mostrarme así, a mi mismo, cuando me mire el espejo mientras me aliste para los festejos respectivos por estas fiestas.
Quisiera dejar las ilusiones y vivir de realidades, quisiera calcular lo que sucedera en mi vida , empezar a meditar a intercambiar ideas conmigo mismo. Todo esto que se hace propicio en estas noches frías de invierno aqui en mi pais.Si, esos momentos n la que uno se sincera consigo mismo y no para hasta terminar aceptando con valentía lo que le depara el futuro. Ahí donde no quepa la palabra desdicha, ahí donde solo alcanza la sinceridad. Se leería feo una escritura asi : que desdichado soy porque me toca vivir todo eso. Pero que valiente, digno y ejemplar se leería: acepto mi destino, tratare de variarlo aunque sea un poco , pero si la vida desea que mi destino continúe su camino , por algo será. Pero aun quiero seguir estando ilusionado, aun quiero tener en mi mente esa película en la que me veo cumpliendo todos mis deseos, feliz y contento. Necesito creer que las cosas saldrán como las espero; mi juventud me permite ser un ilusionista, pensar en muchas cosas que aunque suenen imposibles pueden estar dentro de el rango de las posibilidades de poder alcanzarlas. Parece ilógico, hace mucho tiempo estoy en duda de que si la ilusión que tengo en mi por eso que hasta hoy no alcanzo me llevara a la frustración .Sin embargo ese mismo tiempo es el que tengo de haber cargado sobre mi espalda una nueva ilusión, una nueva esperanza que está creciendo en mi mente y que me lleva a tener los sueños más hermosos e inigualables que he tenido en toda mi vida. Pues llego a la plenitud de ellos cuando ambas ilusiones se cumplen en un mismo sueño; esas dos cosas que ahora las tengo pendientes, y que se hacen realidad en mis mejores pensamientos, sea dormido o despierto. Aparecen resueltas ahí, y eso me llena de felicidad, de placer . Debo cuidarme de las ilusiones, al menos de la última que he subido a mi cabeza ; ya que trae consigo un maravilloso final que conscientemente pienso que puede convertirse en un final catastrófico y que promete manifestar la frustración de la que tanto me hablaron y de la cual hasta hoy me hago el ciego para no verla venir. Cuando suenan los relojes, cuando veo los calendarios como corren y cuando celebro una nueva despedida del año; es el momento en que mas me sirve vivir ilusionado. Es como una inyección que me pongo para prevenir o combatir cualquier síntoma de tristeza por saber que no cumplí lo que planeé, para descubrir que hay más horas, más días y un nuevo año para hacerlo.
La ultima ilusión de la que he hablado, llego a mí sin querer. En realidad yo llegue a el lugar en donde nació esta sin esperarla, sin tenerlo pensado. E inclusive como cosa curiosa de la vida creí que el lugar, que deje para migrar a el otro, era incomparable a lo que encontraría más allá. En aquella zona en la que muy pocas veces me atreví a caminar y por la que hoy me atrevo a madrugar con tal de llegar temprano ahí y seguir alimentando mi ilusión. Precisamente el silencio que está empezando en esta tarde, en la que todos quienes viven en esta calle toma una siesta por el frio que soporta nuestra ciudad, me devuelve a la realidad. Me hace bajar a tierra y me advierte que la frustración puede estar a la vuelta de la esquina. Pero igual quiero seguir ilusionado, quiero seguir viviendo una telenovela en mi cabeza y quiero seguir soñando con un final feliz. Por otra parte están aun las ganas para que mis ilusiones se conviertan en una realidad, estoy yo con el mismo entusiasmo para seguir luchando por que se cumpla lo que añoro de hace tiempo y esta la chance que, como en el mejor de mis sueños, se cumplan las dos ilusiones. La ilusión antigua- que huele y a una utopía- y esta nueva ilusión a la que le estoy poniendo tanto empeño que sospecho podría correr mejor suerte que la anterior. Ahora si me voy a tomar mi siesta, a echarme a la cama y abrigarme bien para seguir ilusionándome y soñando. Porque después de todo en esta vida cualquier argumento es válido para siempre sonreír.
pAnChO

MENSAJE A LA CONCIENCIA - POR EL HERMANO PABLO


LA MUERTE DE LA MUERTE
Julio Azael Zepeda, de Barranquilla, Colombia, se probó el traje una vez más. Era un traje viejo, de más de cinco años, pero por eso mismo le tenía más aprecio. Todo lo encontró correcto: las medidas, el color, la tela, los adornos. Y como desde hacía cinco años, sonrío satisfecho.

Después de colgar el traje en el ropero, salió a la calle. En pocos días comenzaba el carnaval de 1984, pero en la calle, inesperada e intempestivamente, lo atropelló un carro tirado por mulas. Julio Azael encontró la muerte, y allí en el ropero quedó esperándolo su traje de «La muerte». Porque ese era el disfraz que usaba con todo éxito cada año en el carnaval. Se vestía de muerte para desafiar a la muerte.

«Fue la muerte de la muerte», anunciaron los diarios de Barranquilla.

Aquí tenemos otra de tantas ironías de la vida. Julio Azael Zepeda se disfrazaba todos los años con el disfraz de Muerte: paños negros, esqueleto pintado, calavera pálida. Era uno de los mejores disfraces del carnaval de Barranquilla. Pero de tanto bromear con la Muerte, la Muerte de Carnaval, lo sorprendió la otra muerte, esa que no es un disfraz ni un chiste ni un carnaval: la muerte auténtica y verdadera.

Lo que llamó la atención fueron los titulares de los diarios: «Murió la Muerte»; «La Muerte encontró a la muerte»; «La muerte de la Muerte». Todos los titulares giraban en torno a la misma paradoja, la misma ironía, el mismo chiste macabro.

Sin embargo, el concepto de «la muerte de la muerte» es perfectamente bíblico. Es una de las promesas más grandes que Dios le ha hecho a la humanidad. Lo expresa en verso el profeta Oseas en el capítulo 13 de su profecía: «¿Dónde están, oh muerte, tus plagas? / ¿Dónde está, oh sepulcro, tu destrucción? / ¡Vengan, que no les tendré misericordia!» (v. 14).

Y en el libro del Apocalipsis, la última gran profecía de la Biblia, se estampa: «Ya no habrá muerte» (21:4). La muerte, que ha sido la compañera inseparable del hombre desde el día en que Adán pecó y ha sido la más temible experiencia de todas, un día dejará de existir. Ya no atacará más, ni morderá más, ni volverá a destruir felicidades e ilusiones, ni a provocar dolores y lágrimas.

Sólo Jesucristo, el Señor resucitado y viviente, tiene el verdadero y absoluto poder sobre la muerte y el sepulcro. Sólo Cristo tiene vida eterna para darnos.

LA COLUMNA DE GUILLERMO GIACOSA :Los negocios y el medio ambiente


Leía, en un artículo publicado en el suplemento económico de El Comercio, que las escuelas de negocios de todo el mundo ya están concentrando sus esfuerzos en el dramático cambio climático que estamos viviendo. Parece que se le está dando a este tema “un enfoque mucho más profundo y detallado”. Hay nuevos puestos docentes vinculados al medio ambiente y se llevan a cabo estudios de casos concretos.

Todo ello es bueno y elogiable pero, desafortunadamente, un tanto fuera de tiempo para las necesidades del planeta. Un profesor citado en el artículo dice: “Esto ha pasado, cuando yo estaba empezando a enseñar, de una especie de novedad, a convertirse en una parte central de nuestro negocio”. Subraya que el comité asesor de su escuela, integrado por ejecutivos de grandes compañías, le comentó hace poco “que los temas de sostenibilidad y medio ambiente deberían figurar entre los tres enfoques principales de la institución”. Y agrega: “Están profundamente comprometidos a hacer algo con respecto al cambio climático y necesitan un equipo que esté preparado”. Enhorabuena o quizá, para ser más justos, en hora tardía. Este tema, que el profesor citado consideró hace diez años una novedad, tenía ya en esa época un mínimo de veinte años de tratamiento en los foros científicos y en los organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas.

Personalmente, he participado como observador de decenas de reuniones de científicos en las cuales se anunciaban los dramas medioambientales que estamos viviendo hoy. Tratar de difundirlos me aseguró el mote de 'despistado’, 'inoportuno’, cuando no de 'terrorista verde’. En ese tiempo nadie quería oír hablar de nada que perturbara los florecientes negocios mundiales. La prensa, obligada por su propio negocio, procuraba no hacerse eco de noticias que perjudicaran el entusiasmo de los mercados. Todo estaba bien, el progreso no tenía límites y solo los tontos, los saboteadores, los amargados o los dinosaurios de izquierda podían tener una idea adversa al maravilloso futuro que nos esperaba.

Hoy subsisten personas, cuando no personajes, que siguen chupándose el dedo y repitiendo el mismo anquilosado y falso discurso de entonces. Los glaciares se nos vienen encima, el mar sube, el calor activa nuevas bacterias y nuevas enfermedades, las lluvias devastan regiones otrora fértiles pero ahí están los optimistas de antaño repitiendo su evangelio de un futuro feliz. Ninguno de ellos, por supuesto, se plantea cuánta culpa les cabe por haber propiciado una impunidad total en el campo de los negocios y haber minimizado los controles que naturalmente deberían haber ejercido los estados. La factura del festival 'Hagan lo que quieran mientras produzca dinero’ es pesada y quizá al final de la misma pueda leerse el RIP que figura en los sepulcros. La codicia, asociada a una tecnología cada vez más eficiente, ha acelerado un proceso por el cual, sin exageraciones, las próximas generaciones tendrán enormes dificultades para sobrevivir.

viernes, 23 de julio de 2010

Por favor, no me escribas

Lo que antes me hubiera parecido una alegría, una hermosa sorpresa y, con seguridad, el aliento para seguir luchando en este mundo tan caótico. Hoy, es para mí un recuerdo que desearía no vuelva a estar más en mi mente, que desaparezca por arte de magia; pues hoy lo detesto y espero no encontrarlo en mi bandeja de entradas. Si, ese email, que estas pensando en escribirme, esas palabras que se mostraran tan amigables, tan dulzonas, tan conciliadoras y hoy, aunque suene muy tosco, tan estúpidas. Ya que no tienen sentido para mí, y, con lamento, creo que ya no lo volverán a tener. No lo hagas por favor, no me escribas ese mail, déjalo todo así. Puedo leer tu mente, y puedo saber –por fin gracias a dios- cuanto de lo que dices, piensas o escribes es creíble. Hoy ya no me imagino la vida como la imaginaba antes junto a ti. Por ende tampoco quiero imaginarme a mí leyendo tu email, ojeando esas líneas que son tardías, irrelevantes, forzadas para ti. Pero que pueden tener el poder de dejarme pensando en ti, en lo que fue nuestras vidas a punto de estar juntos, y en lo que fue para mí una pesadilla, de la que hace no mucho desperté. No me escribas, te lo aconsejo como el amigo que aun me considero de ti, te lo pido como aquella persona que te hizo tantos cumplidos y que hoy solo te pide uno esto como a manera de recompensa. Pero sobre todo te lo agradezco desde ya, que con mucha cordura termines desistiendo de tan terrible escritura para mí, que con esa madurez , que ya debes poseer- de la cual carecías cuando andábamos juntos , y te permitió malógralo todo-. Pero si a pesar de mis suplicas, de mis consejos y de tu grado como persona adulta. Te permites escribirlo: te debo contar con mucha honestidad que cuando tú me escribes, me siento un hombre con esperanzas, con muchas posibilidades de tener de nuevo una relación contigo. Pero a la vez con ganas de poner los pies sobre la tierra y retirarme del todo de tu vida- algo que aunque deseo hacerlos con tantas ganas, tú solo lo puedes lograr-. Cuando leo un email tuyo no interesa en que situación sentimental me encuentre, no es importante que sueño este buscando hacer realidad, ni menos que problema no resuelto tenga pendiente. Automáticamente cambio el sentido de mi vida y me vuelco a pensar en ti, a pensar erróneamente en los dos, a contar con mis dedos cuantas veces pensé en este momento. Mi mente solo se concentra en ti, en cada palabra que escribes, en cada idea principal de cada párrafo que debo de interpretar, en hacer un análisis concienzudo de lo que escribes de verdad, lo que escribes de mentira y lo que estas dejando de escribir, pero que yo creo saber. Alíviame de efectuar este arduo trabajo, evítame de gastar tantas horas pensando en ti y en tus mensajes. Olvida de realizar ese maldito mail. Mejor envíame una muestra de madurez, una muestra de sinceridad, una muestra que aun me conoces bien y anda desligándote de mi poco a poco “me escribas nada”. Cuando llegan tus emails- que ahora ya no son tan frecuentes, y ojalas algún día sean nada frecuentes- me entrego a el más temible oficio de el pensar en que responderte, de seleccionar con que palabras darte respuesta, para que nada de lo que escriba te parezca ofensivo y grosero. Y que termine ocultando toda esa rabia que siento por los recuerdos, pero que no ha sido la suficiente para olvidarte de todo. Si ahora estas a punto de escribirme, y crees que es una tarea que debes cumplirla- aunque de seguro preferirías no hacerla, y eso nunca lo sabré por que , y a estas alturas no me interesa saberlo- te cuento una vez mas que no seré ese hombre resentido , furioso y vengativo que borre tu email, sin leerlo, es mas, lo dejare siempre ahí, en mi bandeja de entrada de correos con la esperanza de leerlo una vez mas, a pesar que en yo mismo se que nunca lo hare. Se acerca mi cumpleaños, aunque tampoco está a la vuelta de la esquina, aprovecho para pedirte un presente por esta fecha. Solo deseo que me obsequies tu desistencia de hacer ese email que me quitara horas de sueños, que me dejara pensando en la cama que es lo que has querido darme a entender, que es lo que no te debo de escribir al responderte, y lo peor de todo, mermara parte de tiempo de mi sueño ocasionando que al día siguiente no pueda despertar temprano para ir a ese lugar donde creo que mi sueño se está cumpliendo. Y eso si sería el mayor acto criminal que atentarías contra mí, como si ya no te basto lo que me hiciste antes. Pues necesito estar ahí hoy, y todos los días que pueda hacerlo. Porque sospecho que mi sueño se terminara de realizar en cualquier momento; veo una luz en plena obscuridad del amanecer de estos días fríos de invierno aquí en mi ciudad que me va a iluminar de seguro para toda la vida. Un reflejo de aquella felicidad que nunca la hubiera tenido contigo y que jamás la tendré, pues no deseo volver a enrolarme en tan desdichada empresa de volver a conquistarte .Puede que en algunos meses ya no tenga sentido escribirte y pedirte que no digites este email. Porque estaré en la capacidad de poderlo leer y releer y seguir sintiéndome tranquilo para responderte- si es que se me antoja- lo que pienso sin el temor de ofender tus sentimientos.
Aunque los dedos de tus manos te pidan sentarte frente a la computadora para escribir ese número de renglones de palabras cursis e hipócritas. Se fuerte y no lo hagas, no me perjudiques, no te perjudiques. No me hagas renegar contra el día en que nos conocimos, no reniegues por saber que en el fondo no lo quieres escribir. No me hagas pensar en los dos, ahora no quiero llenarme la mente de cosas pasadas y sin importancia. No pienses en que fallamos tu y yo para que los cosas anden tan jodidas como andan hoy entre los dos. No nos lamentemos de esa poca confianza que existe entre nosotros. Pues hoy, haciendo una excepción, retomare toda la confianza que te tenía antes, y te lo diré directamente: por favor, no me escribas.
pAnChO

miércoles, 21 de julio de 2010

MENSAJE A LA CONCIENCIA - POR EL HERMANO PABLO


BAJO VIGILANCIA CONSTANTE

La muchacha, bonita y agraciada, primero trató de correr a lo largo de la cuadra. Luego saltó una verja y atravesó un parque. Después subió a un taxi, y dio la vuelta a la manzana. Posteriormente trató de permanecer bajo la lluvia, a pesar de esa molestia. Pero en ningún momento logró desembarazarse de la otra mujer, una policía.

Ese procedimiento fue parte de la nueva táctica que Denise Pereira, de la División de Crímenes en la Calle de la policía de San José, California, tomó contra las prostitutas. Como es imposible arrestarlas a todas, Denise Pereira dispuso ponerles una acompañante que no se despegara de ellas durante todo el día. Como resultado, la prostitución en la ciudad disminuyó un noventa por ciento.

Esto de poner una escolta constante a una mujer que se dedica al amor ilícito fue, al parecer, una idea genial. De todas las prostitutas que había en determinado sector de la ciudad, sólo quedaron cinco. Las demás se vieron obligadas a dejar su oficio o a irse a otra parte. ¡Les era imposible realizar su negocio cuando a medio metro tenían a una mujer policía!

¿Qué tal si se pudiera poner una escolta policial a cada delincuente de los que pululan en las ciudades? ¿Qué tal si cada ladrón, cada asaltante, cada violador, tuviera siempre, las veinticuatro horas del día, un vigilante que no le perdiera pisada?

Sin duda que el crimen descendería mucho en todas partes. ¿Qué tal si cada marido, de esos a quienes les gusta engañar a su esposa, o cada esposa, de aquellas a quienes les gusta hacer lo mismo, tuvieran día y noche un guardia que los tirara de la manga no bien planearan hacer algo feo? ¿Se reduciría con eso el número de infidelidades, y por ende, de hogares destrozados?

Pero es imposible ponerle a cada hombre, a cada mujer, un vigilante sempiterno. ¡Necesitaríamos que la mitad de la población humana vigilara a la otra mitad!

Por eso Dios ha puesto en el ser humano un vigilante interno. Es la conciencia. La conciencia vigila, acusa, advierte, aconseja, habla, grita, clama. Si nos acostumbramos a escuchar la voz de nuestra conciencia, y nuestra conciencia está iluminada por la Palabra de Dios, difícilmente caeremos en el delito.

LA COLUMNA DE GUILLERMO GIACOSA .¿Es Irán el nuevo objetivo bélico de Estados Unidos?


Irán puede transformarse en una palabra clave para el futuro de la humanidad. Las sanciones contra ese país, con castigos más severos a las compañías extranjeras que negocien con él, y la expansión de la capacidad ofensiva de EE.UU. en la isla Diego García –equipada para apoyar a submarinos con misiles de cabezas nucleares– resultan preocupantes. Según el Sunday Herald, de Glasgow, el equipamiento militar incluye 387 destructores de búnkeres para destruir estructuras subterráneas reforzadas. “Están activando el engranaje para la destrucción de Irán”, afirmó el director del Centro de Estudios Internacionales y Diplomacia de la Universidad de Londres. “Los bombarderos y los misiles de largo rango de Estados Unidos están preparados para destruir 10,000 objetivos en Irán en pocas horas”. La prensa árabe informa que una flota de EE.UU. y una nave israelí han pasado recientemente por el Canal de Suez camino al Golfo Pérsico, donde quieren aplicar “las sanciones contra Irán y supervisar los barcos que entran y salen de ese país”. También se anuncia que Arabia Saudí ofrece un corredor para un eventual bombardeo israelí a Irán. El almirante Mullen, responsable de la Junta de Jefes del Estado Mayor de EE.UU., se encontró con su similar de Defensa israelí para hablar sobre “la preparación de Israel y Estados Unidos ante la posibilidad de un Irán con capacidad nuclear”. Él dijo: “Yo siempre trato de ver desafíos desde la perspectiva israelí”. La paranoia hace lo suyo: muchos creen que si Irán deviene en potencia nuclear, países como Turquía, Arabia Saudí y otros de la zona serán sus aliados.

En la Military Review se urge a EE.UU. a un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán y contra sus activos militares no nucleares, incluyendo infraestructuras. Según los norteamericanos, el gasto militar de Irán es bajo “en comparación con el resto de la región”, y su doctrina militar es estrictamente “defensiva y está diseñada para retrasar una invasión y forzar una solución diplomática”. E indican: “Para Washington, la capacidad disuasoria de Irán es un ejercicio ilegítimo de soberanía que interfiere en los designios globales de Estados Unidos”. La administración de Obama se indignó cuando Turquía y Brasil procuraron un arreglo con Irán para restringir la producción de uranio, y logró una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con nuevas sanciones contra Irán. China la apoyó, pues ve en ella la eliminación de toda competencia sobre los recursos de Irán.

Cabe recordar que Pakistán e Irán firmaron un acuerdo para un nuevo gasoducto que podría extenderse a India. Este país, con Pakistán e Israel, son las tres potencias nucleares que no han firmado el Tratado de No Proliferación. Todos han desarrollado armamentos nucleares con el apoyo de EE.UU., y aún lo hacen. Nadie quiere que Irán o cualquier otro país desarrollen armas nucleares. Para eliminar esta amenaza habría que establecer una zona libre de este tipo de armamento en Oriente Medio, pero es Estados Unidos el que pretende, desde 1995, que Israel sea eximido de esta obligación.