domingo, 14 de julio de 2019

HISTORIA REPETIDA


“Hay amores que son verdaderos, más bien dicho, sentimientos que salen desde muy adentro del corazón. Quizá pueden llegar a ser obsesiones, pero son sentimientos al fin y al cabo. Y cuando no eres correspondido te duele tanto que demoras en recuperarte de ese rechazo, ya no vuelves a ser tú mismo. Pero llega un día en que vuelves a ver a esa persona y ese amor frustrado que no fue, que no es correspondido, ni será, y que  parecía ya superado, te vuelve a doler; y  más que antes. Todo se convierte en una confusión otra vez en tu vida, lo único que sabes es que aun esta en ti ese maldito amor que sientes por esa persona. Te duele el verla y saber que nunca será tuya”

Más de lo que uno puede hacer, lo más lógico es que no pueda hacerlo. Pero a veces es necesario hacer menos de lo que se puede porque en caso de hacerlo esto podría terminar siendo innecesario y más que solucionar algo, empeoraría las cosas o abriría un abismo que jamás podremos cruzar; y en caso que nos animáramos a hacerlo, moriríamos en el intento. Yo decidí contarle la verdad, como lo hice en otras ocasiones con otras chicas que también me interesaban. Parece nunca aprendí la lección. Ella era mi salvación, pues empecé a temerle a la soledad,además que me interesa un montón y valía correr el riesgo. Quizá ahí estaba el error. No me sorprendió su amabilidad para responderme de una manera muy elegante y sutil que por el momento, por motivos de desarrollo profesional, prefería estar sola. Acepte eso, no podía hacer otra cosa, a pesar que ella me movía la mente y el corazón y yo quería de una vez estar con ella en una relación. No era un novato en esto, pero termine concluyendo que me apresure mucho en hacerle aquella confesión. Los días fueron pasando y por la gracia del Señor no nos vimos, no nos tocó trabajar juntos, aunque si conversábamos vía telefónica. Las cosas estaban bien-eso aparentaban-, nadie estaba incomodo por nada. Cuando se iba acercando la fecha de volver trabajar juntos, era obligatorio tocar ese tema y llego el momento, al menos yo no podía evitar hacerlo. Después de contarle  mi temor por volverla a ver, de mi vergüenza de con qué cara mirarle a los ojos, obtuve de ella una gran respuesta: “me miraras con la misma cara que tienes y deseo que todo sea de lo más normal entre nosotros” Parecía que eso sucedería y  me sentí más tranquilo. Esa noche al echarme a dormir, primero mirando el techo como si miraría las estrellas, recordé tantas cosas entre los dos y a pesar de mi tranquilidad y resignación por lo que no seria, creí que merecía estar con ella. Llego el día del encuentro, entre a la sala de embarques, de donde despegaríamos a esa ciudad donde seriamos otra vez compañeros de trabajo y donde posiblemente ella me esquivaría si yo tratara conquistarla. Me sentí nervioso, más cuando la vi a lo lejos. Estaba junto a otros compañeros de trabajo, tome valor y me acerque; salude a todos y le estampe un beso en la mejilla. Estaba preciosa, pero sabía que no era el lugar ni el momento para piropearla. Trate de sentarme junto a ella en el viaje, pero los tickets de embarque nos distanciaron, aunque no tanto, y de reojo la miraba y podía ver que ella a mi también. Los días de trabajo fueron de los más tranquilos, ella me esperaba, cada vez que podía, para ir a almorzar y   por las noches para abordar el ómnibus que nos llevaría al campamento donde cenábamos y dormíamos. Éramos amigos, eso parecía, aunque no podíamos mirarnos por mucho tiempo a los ojos. Algo me inquietaban, pero como llegaba cansado al cuarto, rápidamente conciliaba el sueño y me olvidaba del todo. Los días de trabajo se pasaron y llego el momento de partir. Volvimos a embarcarnos y todo parecía seguir bien. No supe más de ella hasta unos días después que regresamos de viaje y ambos nos encontramos en la oficina para entregar algunos documentos. Esa vez sentí que algo ya no era igual entre nosotros. ¿Qué había sucedido si nos tratamos con mucho respeto los días de trabajo y nunca hablamos del tema? Quizá la explicación era que yo había observado que cuando algún colega la cortejaba, le gastaba bromas y la piropeaba disimuladamente, ella simpatizaba y le daba la confianza para que siga en su plan de conquista; algo que no sucedía para conmigo. Estaba claro que no le gustaba. Terminando la reunión, salí rápidamente para no incomodarla, pues muchas veces les decía para acompañarla a su casa. Después de ese día cada uno tomaría su rumbo, ella volvía a su ciudad y luego saldría a otro lugar por trabajo; yo estaba en Lima, pero ya tenía planes para viajar por trabajo. Volví a escribirle para su cumpleaños, la felicite   y le dije que aunque estaba lejos me imaginaba con ella bailando y comiendo torta. Creo no le gustó mucho eso que le dije. Estaba claro que no sentía nada por mí y no quería que me haga ilusiones de que un día seriamos verdaderamente amigos, ya que algo más nunca seriamos. Me decidí y le pregunte, siempre disimuladamente, si ‘La Princesa’ tiene ya su ‘Príncipe Azul’. A lo que ella me respondió con un contundente ‘Sí’. Me sorprendió eso porque hasta hace un mes me dijo que no tenía a nadie y que Dios ya le enviaría una pareja en el momento preciso, mientras tanto ella dedicaba ese tiempo a trabajar y terminar sus estudios de postgrado. Podía ser cierto lo que me contó, pues ella es guapa, inteligente y una excelente persona. Decidí tomar esa respuesta como cierta, quizá por no tomarla como una forma de ahuyentar a mi persona. Como era de noche, le escribí que ya me iba a cenar. Le desee buenas noches y ella me deseo lo mismo. Esa vez sentí que lo nuestro en verdad nunca seria y que por desgracia la volvería a ver y seguiría comprobando que aún estoy enamorado de ella. Historia conocida.
Capaz todo sería distinto y cambiaría el guion de esta historia si decidiera ir a otro Reino y encontrar a mi Princesa y tratar de ser -aunque de una forma muy particular- su ‘Príncipe Azul’.


pAnChItO.


miércoles, 19 de junio de 2019

Querido amigo...


Mi querido amigo, sé que las cosas no andan muy bien en su vida.Pero si me deja contarle, tampoco las cosas  andan del todo bien en la mía; y de seguro en la de muchos más en este mundo, por no decir de todos. Sabe Ud. que la felicidad no es algo que exista por completo y más bien-según nuestro criterio- es una meta que nos mantiene vivos, pues luchamos para alcanzarla y llegamos a comprender que en esa búsqueda alcanzamos cierto bienestar que es lo más parecido a eso, la felicidad o como yo lo he llamado ‘la casi, casi felicidad’. No voy a seguir explayándome en todo eso y solo hoy quiero decirle que bajo ninguna circunstancia debe de pensar que este ha sido un mal comienzo de año. Al menos aquella caída, en los últimos días del año que paso, que lo tuvo inmovilizado del brazo, le sirvió entre tantas cosas para entender porque a veces debemos de sentar cabeza y buscar la estabilidad tanto económica como emocional. Felizmente tuvo a sus padres ahí para apoyarlo en ese mismo día en emergencias, de la clínica, y en todo el proceso de recuperación, el cual aún está en proceso. Le quiero decir que sin   querer ser un consejero- y convencido que para problemas de depresión están los especialistas- que no existen mejores días que estos en reposo para reflexionar. Aunque no le parezca, es mejor haber iniciado el año con esta sensación que hay cosas por cambiar en la vida, pues ese golpe de la caída ha sido duro y le ha permitido direccionar sus actividades hacia donde más le convengan y no perder más tiempo en los meses restantes de este año que aún tiene muchos días y aventuras por mostrar. Es mejor a veces estar a puertas cerradas-algo que lo obliga su situación de recuperación- para pensar en mejorar o corregir algunas cosas.
Sé que los amores que Ud. ha sentido por muchas damas no le han sido correspondidos, pero también sé que hay un amor que están destinado para toda la vida y ya habrá momento para que lo conozca. No puedo dejar de decirle que en estas noches frías, pero calurosas dentro de mi ser, en la ciudad, más de una vez he tenido las ganas de ir a aquel lugar, al cual hemos ido tantas noches y nos hemos deleitado poseyendo aquellos hermosos cuerpos que al amanecer ya no nos pertenecían. No puedo mas, tengo que ir mañana ahí; además que he averiguado de dos nuevos locales que también están muy buenos. Hey! Ud. me dijo que ya anda bien del brazo, o al menos ya no usa el cabestrillo que sostiene este para que no se caiga su hombro,entonces podríamos ir mañana a hacer ese recorrido nocturno que sería el primero del año. Tiene que animarse; creo que es la mejor manera que olvide los problemas. Recuerde que siempre lo hicimos así, solo que esta vez no vamos a olvidar del todo nuestros problemas, sino que el día de mañana, cuando nos despertemos más relajados, seguiremos apuntando al objetivo de mejorar nuestras vidas. ¡Vamos! Mañana la noche es joven otra vez para nosotros.
Se me hace difícil tratarte de usted, es mejor de tu. No sé de donde nació tanto respeto?, pero ya no creo que por más líneas pueda dejar de tratarlo de tu. Quizá ese usted se convierta en tu más rápido de lo que piensa.
Cuando se cayó, me contó que pensaba que un viento apareció de la nada y lo empujo. En casi 10 años de caminar o trotar por esos lugares jamás se había caído; ya tocaba, pues. Le llego el momento, hay que pasar de todo en la vida para ganar experiencia. Fue una caída dolorosa y con una luxación, además que se echó a perder tu fin de año y muchas cosas más. Pero pudo haber sido peor, quizá con daños irreversibles. Sé que a raíz de esta recuperación has tenido que rechazar trabajos, algunos que son bien remunerados-relativamente-, pero eventuales. Algo para pensarlo. Ya sé que no todo es dinero en esta vida y que el amor es muy poderoso, pero piensa en el bienestar de los tuyos y de cuanto necesitaras para formar tu propia familia. De repente ahí está la explicación de todo, esa tarde que llegaste de emergencia a la clínica me contaste que tuviste que gastar parte de tus ahorro en las radiografías, tomografías, inyecciones para el dolor y la anestesia; a parte de la casi media docena de taxis que tomabas junto a tus padres para trasladarte de un lugar a otro, pues muchos festejaban la fiestas y se hacía lenta la atención médica. También me dijiste que tus padres pagaron parte de los gastos porque veían que tu tarjeta de crédito podría reventar en aquella tarde que se prolongó hasta la noche, porque te hicieron muchas pruebas para determinar que no necesitabas una intervención quirúrgica, felizmente. Al salir de la clínica junto a tus padres, abordaron un taxi y tu convencido que todo lo superarías y volverías a tu vida normal. Bueno, ese día llego y es mañana.
Hay que aprovechar las oportunidades que se presentan, pueden que este mismo año ya no podamos seguir asistiendo a estos lugares; tú sabes que si conseguimos parejas las amaremos tanto y  no vamos a desear perderlas por estas aventuras de fin de semana.
Yo sé que no puedes perder trabajos eventuales, pero también debes de recuperarte bien para empezar a buscar un empleo más seguro. Necesitas relajarte y nuestra salida a esos lugares es la mejor opción; es algo habitual en nosotros. Después seguirás   planeando tus nuevos objetivos, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Discúlpame, pero no tengo otra opción más que ofrecerte esta: la de hacerte sentir bien llevándote a esos lugares, a los que tu alguna vez me llevaste por primera vez. Sin mas que decirle, empiezo a despedirme sin dejar de hacerle recordar  , una vez más, que mañana nos espera una nueva  noche de incursión a esos lugares donde supimos ser felices y sospechamos siempre serán un lugar de llegada sea cual sea la circunstancia de la vida. Porque aunque le parezca algo loco, tan bueno   como es el estar solo en casa para tomar decisiones, también lo es donde iremos mañana. En ese el lugar donde se deciden muchas cosas, además que desde ahí ya se empiezan a ejecutar.

Lima 2019



pAnChItO


martes, 21 de mayo de 2019

Mayo no.....


Aun me es complicado vivir un mes de mayo en Lima, mi ciudad. Me gusta esta ciudad, donde nací y crecí, y resido casi la mayor parte del tiempo. Pero tengo recuerdos vividos no gratos en el mes de mayo en Lima. Situaciones que me han marcado- a pesar que no han logrado paralizarme en mi vida- y que aun las siento como si fuera ayer, cuando las viví.
Además, el aire frió que corre por estos días, propios del mes, me traslada a esas oscuras y frías tardes vividas en Lima, allá en el 2006,cuando fue mi primer gran golpe en la vida en cuanto a amores no correspondidos, para luego volverlo a experimentarlo en el 2007 ,2013 y para rematar en el 2016. Son cuatro experiencias que terminaron de convencerme de que este no es mi mes en Lima. Tuve tantos inconvenientes para estas fechas que ahora les tengo mucho respeto cuando llegan.
Este año, para este mes, no he podido huir de la ciudad y tampoco   he querido rescatarme a mí mismo. Quizá porque estoy buscando enfrentar de una vez por todas este mes en Lima. Otros años, gracias al trabajo, he pasado la mayor parte de mayo fuera y si regrese a la ciudad fue por una razón muy importante: “El día de las Madres”. Esa será un excepción para toda la vida, mama siempre me traerá aquí, a mi ciudad, este donde yo este. Pero siendo sincero, mayo no me trato mal en otros años; sobre todo en aquellos en que aún era un niño y poco o casi nada me importaba los meses del calendario. Fue un mes de mayo de 1993, lo recuerdo muy bien, que viví una de las experiencias más increíbles de mi vida: “toda las tardes del viernes, por más de 4 horas, me pasaba escuchando música”. Recuerdo que los días viernes   esperaba que toque la campana de salida del colegio  para salir corriendo a casa ,almorzar y luego entregarme a ese placer que hasta hoy causa gran efecto en mí, el escuchar música. Fui feliz, no ‘casi, casi feliz’; una excepción necesaria a la regla que yo me he impuesto para la vida. Puede que sean solo traumas en mi mente para el mes de mayo en Lima, pues automáticamente el primer día del mes me sentí desanimado, además que el día amaneció oscuro y por la tarde ya parecía de noche. Fue así que volví a recordar lo que viví en esos 4 años que mencione líneas arriba; volví a  quererlas a ellas-en caso deje algún día de hacerlo- y a recordar como perdía toda posibilidad que sean mías. Era ese mismo sufrimiento que me paralizaba, que me impedía ser yo; ósea leer, escribir y escuchar mucha música. En este mayo he vuelto a sentir ‘esa sensación de falta de futuro’. Algunos pequeños problemas, algunas causas desconocidas han hecho un abanico de posibilidades que explicarían este escenario de desgano y vacío que vivo. Pero siempre hay una luz que hace su aparición e ilumina la vida. Una vecina, la nueva vecina, una linda chica, que agita mi corazón empieza a rondar por mi mente y por la casa también .No quiero ilusionarme en un futuro juntos, pues ni siquiera nos saludamos. Pero si de lindas chicas se trata,por la tarde hizo su aparición aquel fantasma que atormenta mi vida hace ya 3 años, un mes de mayo del 2016. Quizá mi último gran sufrimiento. La batalla para olvidarla pensé nunca la ganaría, pero la llegue a ganar. Mayo me revuelca en recuerdos, eso estoy seguro sea para toda la vida. Las cosas se salen do control cuando pienso mucho en lo que no fue y en lo que no es. Salí cerca a casa a hacer unas compras y la vi, estaba más bella que nunca y como siempre me miro con indiferencia. Estoy convencido que si lograría vivir todos los meses de mayo en otro lugar, igual me asaltaría cierta depresión, pena y desilusión. Felizmente estoy trabajando-y lo estoy consiguiendo-en ver este mes aquí o en cualquier lugar como un mes cualquiera. Ya me convencí, una vez más,y espero sea definitivo, que en este mes de mayo puedo pasarla bien. Ya con fecha para volver a salir de viaje por trabajo-a fines de este mes, aunque yo hubiera querido que sea antes- , luego del almuerzo, mientras revisaba algunos documentos, sonó el timbre de la puerta .Era un vecino que nos avisaba o –mejor dicho-avisaba a mama, quien abrió la puerta, de que el Tanque de Agua, que tenemos en el último piso, estaba rebalsándose. Era una emergencia, teníamos temor que todo el agua termine inundando la azotea, filtrándose al piso de abajo, además que malogre el techo de la casa adyacente, la del vecino. Mis padres, que ya son de avanzada edad, no podrían resolver esto. Felizmente estaba yo en casa y me hice cargo de todo, rápidamente subí a cerrar las llaves del Tanque de Agua y me trepe por el lavadero, puse un par de ladrillos, y alcance al tanque para verificar que no siguiera llenándose. Para más seguridad cerré todas las llaves de agua de la casa mientras mama y papa llamaban al gasfitero. Felizmente pudimos controlar el problema. No creo que nadie sea imprescindible, ni tampoco creo en héroes; pero si papa y mama hubieran estado solos, de seguro hubieran tenido que recurrir a un vecino para que los ayude a resolver todo esto. No sé si mi lugar está aquí, pero las cosas suceden por algo y gracias a Dios lo resolví. Ahora ya estamos más precavidos y sé que debo de inspeccionar el Tanque de Agua, sobretodo, antes de salir de viaje. El mes de mayo necesitaba algo de emoción, otro episodio de esos en que toda la familia, o los que quedamos en casa, trabajamos en equipo; y paso con esto del rebalse del Tanque de agua. Ahora me doy cuenta que este equipo familiar de trabajo ya lo estoy liderando yo, pues los años me han colocado en esa posición y esta vez la alarma ya se activó y debo de tomar las cosas con responsabilidad. Aun me costaba pasar un mes de mayo aquí, pero me estoy convenciendo que es un mes cualquiera, donde hay que seguir haciendo las cosas que nos exige la vida hacer. Por la noche, luego de que el gasfitero se fue, salí a comprar algo para la cena y me cruce con la nueva vecina, de quien hable, como siempre nos miramos y pienso que  ambos tenemos ganas de intercambiar sonrisas. A ella hace mucho que no la veía, creo que estaba destinado que ese día la vería de nuevo. Sentí que en la próxima oportunidad podría saludarla y sea lo que Dios quiera que suceda o no entre los dos, el mes de mayo después de todo no es malo ni tiene porque serlo.



pAnChItO

martes, 30 de abril de 2019

ABRIL ME ESPERABA


Hoy me sentí contento; casi, casi feliz, algo que para mí es lo máximo. Cumplí un sueño, algo que estaba pendiente desde hace más de un año. ¡Qué bueno que las cosas sucedan siempre cuando tienen que suceder! Mi vida creo que al fin se está ordenando. Quería hacer esto desde hace un buen tiempo, pero estoy convencido que este era el momento, no existía otro. Quizá por eso antes sentía muchas dudas que hoy, felizmente, ya fueron despejadas. No puedo quejarme por lo que he vivido en estos primeros 4 meses de mi vida. No pintaba bien para mi esta año, de repente porque que empecé este recuperándome de un accidente sufrido casi al terminar el año 2018. Precisamente en el tiempo en que obligadamente   tenia que guardar reposo y casi con una sola mano realizar todas mis actividades, y para colmo soy diestro y esta mano es la que la tenía inmovilizada, pude reflexionar y ver lo que en verdad quiero de mi vida y cuan es importante el cuidarse en todo aspecto de la vida. Los días siguientes a mi recuperación el destino supo llevarme por los caminos que eran necesarios caminar. Necesitaba conocer muchas cosas, verlo por mí mismo, que no me lo cuenten; gracias a Dios lo pude hacer. Hoy por varios minutos estuve ahí arriba, sobre un vehículo descapotado, observando a muchas personas y observado por ellas también. Pude ver desde arriba como se mueve la ciudad, como gira una parte del Mundo, esa parte que a nosotros no interesa, porque aquí nacimos, vivimos, tenemos familiares y porque nuestros hijos crecerán aquí y merecen un mejor futuro y muchas oportunidades. Sabía que ahí no podía mostrar ningún arte más que el único que puede ser el de conducir este gran ente de la mejor manera posible. Pedir que tengan confianza en mí todas esas personas que me miraban y otras que no es una locura si no les planteo lo que pienso hacer. Junto a un grupo de personas decidimos salir a conocer más del campo, a pasearnos por todo lugar y a vivir por un momento lo que viviría en caso decida hacer lo que quiero hacer. Contar detalles de esto, en estos momentos, no sería lo más conveniente aun. Solo quisiera decir que si hasta hace 2 días estaba en duda de lo que quería hacer, hoy lo tengo muy claro: quiero hacerlo y no por la presión de muchos que están a mi alrededor, sino porque sé que puedo aportar algo e ir aprendiendo también en el camino. Es una decisión valiente, osada, pero no apresurada ni menos que haya nacido de una locura. El día que me toque hablar enfrente de todas las personas que decidan embarcarse conmigo en este proyecto, diré las cosas con claridad, planteare soluciones a los problemas sin provocar risas ni caras de sorpresas en los demás. Y lo más importante, escuchare opiniones. Solo Dios sabe que pase más adelante y gracias a él cumpliré el sueño completo. Felizmente todo llego en su momento y aun estando ahí, donde no pensé que iba a estar, ya sentía y siento que tengo que subir al próximo peldaño de esa escalera que la vida ha puesto para mí. He decidido entrar a ese campo, a esa guerra; todo por voluntad propia, nada de presiones. Lo hago porque quiero aportar mucho. Porque – lo digo con humildad-ya he ganado algo de experiencia y quiero ponerla al servicio de los demás y compartirlo con gente más joven. Siempre tuve la idea que estas cosas no se comercializan, que estas decisiones se toman cuando tienes control de ti mismo y eres consciente que puedes hacer bien las cosas. Ese control nos lleva a la calma dentro de esa emoción y entusiasmo propio del momento. Pero a la vez también se sabe que es una responsabilidad que al asumirla uno sabe que tiene la oportunidad de dejar un ejemplo y un camino despejado, el cual debe de seguir siendo prolongado por otros durante los demás años que vengan. He caminado un montón en estos dos últimos meses. Me enterado de muchas cosas que no sabía, y las otras que las sabia pude conocerlas al detalle. He sabido conectar mi lado humano con todo lo que he visto y esto me ha llevado a seguir pensando en soluciones. Estoy seguro que tengo y tendré a un grupo de gente muy joven y preparada ahí dispuesta a poder ayudarme a concretar mis sueños. No estaré solo ni en los buenos ni malos momentos. Seremos un equipo, discutiremos cada detalle de lo que propongamos. Habrá muchas personas y circunstancias que nos obstaculizaran, pero sabremos salir de esto con la razón y porque no también con la firmeza que se necesita para el caso.
Hace un mes, tomando muy temprano desayuno en un restaurante, empecé a verme con seriedad en esta tarea que yo mismo me he encomendado. Este reto y hasta riña con la vida empezó con mucho entusiasmo, aunque con cautela de mi parte y no puedo saber en que terminara. Pero estamos seguros que suceda lo que suceda, todo este trabajo no serán en vano; dejaremos planes de trabajo, las formas más viables de poder cumplir lo que deseamos para que puedan ser logrados por quien se encuentre en el puesto. Todo esto puede parecer una locura, pero para mí es un éxito desde ya. No tengo porque desanimarme al pensar que muchas cosas me serán desfavorables, lo único que haré es cumplir con lo que me propongo y siempre estar dispuesto a escuchar y seguir aprendiendo con todos. Además que recurriré a las personas mejor calificadas para que me puedan asesorar de cómo hacer viables las soluciones que planteare a los diferentes problemas que detecto día a día.
No pensaba que en este año me sucedería todo esto. No creí animarme a concretar mis deseos. Es definitivo que el mes de abril me esperaba con una buena sorpresa.



pAnChItO.


martes, 26 de marzo de 2019

¿ERA POESÍA ?


Cuando pienso en poesía o cuando escucho nombrar esa palabra, siento que es algo pendiente que tengo por hacer en la vida. Si bien es un género literario en el que no he querido incursionar, tal vez porque lo veo como una construcción que demanda mucha delicadeza y precisión, y que puede llevarte -si lo haces de una manera equivocada o muy forzosa- a escribir líneas demasiado empalagosas, repetitivas e inverosímiles. Para mi es quizá una tarea de arte puro y no una tarea que la podamos realizar con facilidad. Hace unos días, una conocida editorial anunciaba un concurso para todos quienes escriben poesía o se animarían a hacerlo. El premio no es algo material extraordinario ni mucho menos de valor monetario, es un ‘souvenir’ de la casa editorial y el reconocimiento de que tu poesía logro ganar a muchas que se enviaron  desde varias partes de la región por no decir de todas partes del mundo; por tanto un aliento para empezar o continuar-en algunos casos- escribiendo poemas. Por un momento se me paso por la mente intervenir en este concurso, o sea escribir un poema, mandarlo y así participar. De seguro el querer incursionar en ese género y todavía debutar en un concurso-organizado por una editorial conocida a nivel mundial- es algo suicida, porque lejos de un reconocimiento, lo más probable es que me lluevan las críticas, en caso sean todas las poesías que concursan  todas publicadas en la pagina oficial de la editorial. Felizmente esa intención fue algo que pasó muy rápido por mi mente y después aterrice a tierra y comprendí que no era el momento de escribir una poesía ni mucho menos concursar con esta.
Creo haber escrito poesías - no sé si se podrían llamar así- cada vez que me enamore, y eso ha sido desde mis épocas en el colegio. Tendría 12 o 13 años cuando escribí la primera. Hasta hoy en casa guardo los manuscritos de todos esos poemas; no son malos,son pésimos, lo reconozco con cierta valentía. Cuando fui creciendo hice algunas mejores poesías, pero igual no las considero del todo así y mucho menos competitivas .Por eso hasta el día de hoy no estoy convencido de haber escrito poesía.
Recuerdo cuando empezaba la secundaria, tendría 12 años, y en el curso de literatura una vez el profesor nos pidió llevar para el día siguiente una poesía, sea de cualquier autor y de cualquier extensión.
A pesar que papa tenía muchos libros en casa, que hasta hoy los conserva, muchos también de poesía, decidí ir a la biblioteca de la escuela-un moderno ambiente  repleto de toda clase  de libros, que había sido inaugurado unos meses antes- para buscar una poesía. Esa vez mi hermana también iba a ir a la biblioteca para realizar una tarea de investigación avanzada para la escuela. Fuimos juntos, cuando llegamos nos separamos porque yo me encontré con algunos de mis compañeros de clase. A mí me agradaba ir por las tardes al colegio, y   no para encerrarme en la biblioteca o hacer un trabajo en reunión grupal, sino que había compañeros que iban por la tarde para preparar un trabajo de investigación y otros para jugar 'fulbito' en la gran cancha de la escuela. Yo no era muy habilidoso para la pelota, entonces acostumbraba a pedirle prestada a uno de mis compañeros su bicicleta para pasear alrededor de patio, mientras imaginaba que manejaba un auto y recorría toda la ciudad. Esa tarde no fue la excepción, rápidamente entre a la biblioteca, le pregunte al bibliotecario por un libro de poesías, me dio uno y saque una hoja en blanco de mi maleta y empecé a copiar el poema. Escribí con apuro, no me interesaba que es lo que  decía ahí, solo trababa de terminar rápido para salir del ese lugar y montar bicicleta. No tenía idea de los poetas ni sus mejores poesías, así que me sentía contento con solo haber conseguido una poesía y poder llevarla al colegio al día siguiente. Mi caligrafía hasta el día de hoy es mala, y antes era peor, así que con el apuro esa hoja escrita era un verdadero garabato.
Al llegar a casa para transcribir esa poesía en el cuaderno no entendía lo que había escrito, a parte que recuerdo que esta era bastante complicada, como el nombre del autor. Por un momento creí necesario buscar otra poesía en la biblioteca de papa, pero me daba flojera hacerlo, así que me senté alrededor de la mesa de estudios y empecé a tratar de transcribir el poema, lo que no entendía. Entonces lo reemplace con palabras que se me venían a la mente. En medio de todo mi desorden, irresponsabilidad y falta de lectura trate de darle sentido a ese poema, y conseguí completar este. Hasta hoy recuerdo que eran 4 estrofas. Al día siguiente, para mi mala suerte, salí elegido para leer este poema delante de todos mis compañeros. Todos en el aula me miraban extrañados, capaz porque me veían nervioso-ya que me sentía así porque había inventado parte de este-, porque no creo a esa edad sabrían mucho de poesía como para observar lo que yo había adicionado o cambiado al original. El profesor, que en todo momento se mantuvo mirando al piso, al terminar yo de leer de hablar dijo: “gracias a su compañero por leernos su poema. Recuerden que si no consiguieron un poema pueden inventarlo, como lo acaba de hacer él
Al final de año, desaprobé la materia por muchas cosas, a veces sospecho que por esa poesía también.
La mejor anécdota que tengo es que ese día puse algo de mí para completar ese poema; lo modifique, fui como un co-autor de esa poesía, aunque nunca tome atención de quien era el autor. En los años siguientes escribí mucho, pero nada aun que crea ya pueda publicarlo. Si hubiera decidido participar en el concurso, que organiza la editorial, tendría que haber sido lo más cuidadoso posible para hacer un poesía que pueda, al menos, superar esa aventura escolar que quizá fue un  presagio que algún día escribiré buena poesía y me atreveré a publicarla.


pAnChItO.



lunes, 25 de febrero de 2019

IMPOSIBLE DE SABERLO


“Que va a ser de mi vida sin esa chica maravillosa a mi lado. No es mía, no la conozco aun, lo reconozco, pero sospecho que es tan maravillosa. Quizá Dios no se animó a que yo la conozca y, a veces creo, parece que no la llegare a conocer. Pero nunca se pierden las esperanzas, eso claro esta. Aunque en el fondo ya comprendí el mensaje”

No sé qué hubiera podido suceder en estos 3 años si ella hubiera aceptado estar conmigo, eso nunca se va a saber. Pero estoy seguro que por el amor que existía en mi corazón para ella, esto hubiera sido suficiente para acercar nuestras vidas a la ‘casi, casi felicidad’ Yo sé del presente exactamente lo que todos saben a mi alrededor, nunca de las conjeturas o de lo que hubiera podido ser. Imposible de saberlo. Nunca sabré lo que hubiera sido de mí junto a ella, pues las cosas no sucedieron. La vida nunca deja de sorprendernos y quizás uno de estos días me traiga a la verdadera mujer de mi vida; aunque yo creía que ella era la mujer de mi vida. La conocí, me atrajo, y me enamore de ella. Un día le dije que quería conocerla, ella me dijo que no le parecía. Desde ese entonces viví ilusionado con que un día se enamore de mí. Pero como todo intento era en vano, comprobando que no era correspondido, decidí alejarme; acepte una oferta de trabajo de afuera y no supe más de ella. Cada vez que llegaba a la ciudad a visitar a mis padres, trataba de no caminar por los caminos por donde ella iba y conseguí no verla más. A veces creía verla a los lejos, de espalda, era casi inconfundible su bello cabello ensortijado, entonces yo me alejaba y no miraba más hacia donde probablemente ella estaba. Aunque en una parte de mi me pedía ir tras ella-como muchas veces hice- y volver a intentar el ser siquiera su amigo, otra me decía que las cosas no funcionaban así y que ella no quería saber nada de mí, que si insistía podía caer mal y además que mi dignidad también se ponía en juego. Imposible de saberlo. Me sentí fatal los primeros meses cuando aceptaba que no sería mía. No llore, soy poco de hacerlo, pero si me deprimí. Por trabajo y por voluntad propia visite muchos lugres donde había infinidad de mujeres, de las que me hice amigo. Era muy bellas, pero nadie poseía la belleza de ella. Estaba enamorado o puede que obsesionado. Surgía en mí esa duda. Imagine que con alguien podría aliviar mis penas, pero no existía esa persona. O quizás por tanto pensar en ella dejaba pasar otras posibilidades. Imposible de saberlo. En esos momentos de depresión, los pasatiempos que me daban placer ya no lo hacían. Si quería escribir algo, no lo hacía bien; el desgano y la depresión me tenían sentado en el sofá o echado en la cama. Si leía, buscaba inconscientemente historias de desamor que más golpeaban mi corazón porque todas esas eran menos tristes y dolorosas de la historia que yo estaba viviendo. Todo eso me hacía daño, e incluso hasta escuchar canciones románticas porque cada letra me identificaba con la historia de tristeza que estaba viviendo o una historia alegre de amor que no la vivía y pensaba que tampoco la viviría. Imposible poder saberlo. Cuando estás enamorado, ilusionado u obsesionado con alguien, haces todo lo contrario de lo que decías que ibas a hacer cuando te pase eso. No pude controlar la situación, me sentí entusiasmado y me gano un impulso por querer conseguir la felicidad desde el primer día en que la tuve cerca de mí. No sé si está bien escribir así de crudo, pero odio esos días en que anduve enamorado de ella; no porque me dijo que no, sino porque yo no supe hacer bien las cosas ni prepararme para el rechazo o  al menos sospecharlo  y verlo como una posibilidad. ‘Imposible de saberlo’ Hoy no he dejado de ilusionarme, pero ya puedo imaginar cómo pueden terminar las cosas en caso intente tener algo con otra persona. Soy más paciente y creo que con eso obtendré mejores resultados. Quizá este camino a encontrar a alguien que simpatice conmigo siguiendo esa ruta. Imposible de saberlo.
Hace 3 años hubiera podido comenzar una gran historia de amor, al menos para mí. Hoy vivo una historia distinta a la que me imagine que viviría si las cosas salían bien. No estoy destruido, hoy tengo ganas de vivir. Todo eso que viví luego que ella me rechazo fue una aventura que para bien o para mal es parte de mi historia y al final lo usare para no cometer los mismos errores. Ósea puede que sea más bien que para mal. Imposible de saberlo. Hoy ya no evito verla, ya no voy por otros caminos ni me escondo en casa o en otro lugar. Cada vez que la veo me doy cuenta que no he dejado de quererla; quizá si deje de obsesionarme con ella y acepté de verdad derrota. Con solo verla experimento esa misma sensación de la primera vez que la vi y no puedo dejar de pensar en si sería oportuno acercarme a ella y saludarla. Pero al final no lo hago, eso es bueno. Si no sentiría todo lo que siento por ella, algo que lo compruebo cuando la tengo frente a mí, estaría de repente enfocado a conocer nuevas personas y dejar de pensar inconscientemente que ella podría ser mía. Capaz y hoy tendría a alguien a mi lado y la vida sería distinta. Imposible poder saberlo.
A estas alturas de mi vida y luego de haber comprobado que mi corazón aun late por ella, debo de buscar un refugio, uno para toda la vida porque solo así podrá olvidarla del todo. Imposible de saberlo. Se me hace imposible saber muchas cosas, pero lo que si lo tengo claro es que hay tanto amor en mi corazón que será entregado a alguien, y no sé si ese mismo amor es el que aun siento por ella. Imposible de saberlo. Qué pena que la vida no sea muy fácil para algunos o que no hayamos aprendido aun a hacerla más simple. Hay asuntos que no son de vida o muerte, pero a veces el corazón late por quien no lo merece. Ojala que todo el amor que sentí hacia ella lo vuelva a sentir por ese alguien a quien aún no conozco, pero no pierdo las esperanzas de conocer. Imposible de saberlo.



pAnChItO.


lunes, 28 de enero de 2019

LOS QUE ESTÁBAMOS AUSENTES


No tengo la culpa de nada! Y digo esto de la manera más sincera, clara, y por qué no, sin ninguna vergüenza. Aunque me digan que soy un ‘cara dura’, es contundente lo que acabo de escribir y no me provoca el mínimo sentido de preocupación por lo que puedan decir o pensar quienes están a mí alrededor. Que se vayan muy lejos aquellos que creen que podrán a mi responsabilizarme de todo, que aún creen que soy el mismo tonto de siempre que puede cargar con todo el peso de los errores ajenos. Cada uno hace lo que debe hacer. Cada uno sabe de sus responsabilidades, y cada uno tiene un puesto, que le ha sido asignado, dentro de la organización del trabajo. Claro, existen salvedades donde uno debe de sacar la cara por el resto; una situación en donde uno debe de asumir la responsabilidad porque la situación lo amerita. Pero eso debe ser ante una emergencia, y por lo tanto comprensible por si las cosas no saldrían tan bien como lo haría el especialista a quien se tiene que suplir. Un día miércoles, día de semana, día laborable, mis principales colegas, ellos muy sabios, se decidieron tomar un descanso, unos días libres; haciendo de este día, de mitad de semana, un día festivo sin pensar que su ausencia era inconveniente. No me hago problemas por eso, además que cada uno puede hacer lo que se le da la gana mientras eso no vaya en contra de la tranquilidad de los demás. Yo no reclame de semejante actitud de estos buenos muchachos, ya  que  hasta ese momento todo andaba bien. Pero había un trabajo que cumplir en ese día miércoles, que por voluntad propia de ellos este se convirtió en un ‘día de relajo’. Como supervisor debía de  ir a trabajar. Mientras esos tres muchachos, dando ‘un buen ejemplo’ de lo que es descansar bien, se quedaban allá en la ciudad, bajo el sol, que está saliendo por las mañanas, sentadas en la terraza de un grandioso hotel  y tomando un gran desayuno junto a hermosas mujeres, yo laboraba con normalidad  y con algo de envidia hacia ellos. Hasta ese momento parecía que todo andaba tranquilo, que nada inesperado sucedería, que  algunas decisiones que ellos deberían de tomar, no tendría que hacerlas yo. El  trajín del trabajo era el mismo, salvo algunas pequeñas cosas que había que hacer por ellos, nada de importancia. No me dijeron para unirme al descanso, así que no me pusieron en la situación de elegir entre divertirme con ellos o ir a trabajar. Todo estaba tranquilo, podía hacer solo las cosas; sin embargo parece que la vida se ensaño con la empresa y conmigo también, ya que era en ese momento el único representante ahi. Cosa inesperada, a lo lejos, parado yo en medio de la planta de fundición, vi que se acercaban dos modernas camionetas que terminarían estacionándose frente a nosotros. Al pararse la primera camioneta, delante mío, alguien bajo las lunas de la parte trasera   y vi el rostro de unos de los empresarios más importantes del país en el rubro. Lo conocía porque muchas veces había visto sus fotos  en periódicos y revistas especializadas.  Recordé rápidamente que una de las empresas que dirigía este millonario empresario buscaba, desde hace más de un año, comprar acciones en nuestra empresa.  Buen día, es UD. el Superintendente el encargado de esta unidad- dijo-   Si, yo me estoy haciendo cargo en estos momentos, pues  el grupo de encargados ahora está en una misión de evaluación en la ciudad capital -respondí hábilmente- En aquel lugar, por el mismo clima,  las líneas telefónicas  o cualquier otro sistema de comunicación no funcionaba bien  ¡Que mala suerte la mía! No podía comunicarme con alguien de los voluntarios vacacionistas  para que venga a hacer su trabajo. Aquel empresario había llegado con un contador y un geólogo, ambos especialistas en la materia. La otra camioneta llevaba consigo a su personal de seguridad. Decidí que primero conversaríamos en la oficina, y mande a traer cuatro tazas de café. Miraba mi teléfono móvil y aún no había buena señal, era mala suerte porque otros días la señal es mala, pero al menos había para comunicarse. Al conversar con ellos me di cuenta que era tamaña responsabilidad la que estaba asumiendo. No pude alargar más la conversación, en un momento conseguí la señal y llame a los muchachos, pero no atendieron al teléfono.
Tuve que llevarlos a conocer nuestra zona de trabajo, permitirles husmear por aquellos lugares que son nuestros y que por algún motivo en algunos casos deberían ser ocultados por las personas responsables y no por mí que no estaba tan enterado de lo que era propiamente las operaciones del trabajo.  Estos cuatro visitantes necesitaban recorrer toda el área de trabajo para dar una opinión de como marchaba nuestra empresa y de que posibilidades teníamos para un futuro inmediato.
En el recorrido hice las cosas de la mejor manera, debo de reconocer que dado que no era mi especialidad la de cotos y operaciones hubo una situación en que no pude dar una explicación clara de las cosas, o más bien no pude cubrir falencias y esto fue usado en mi contra; o más bien en contra de la empresa.
En su informe final, este grupo de profesionales a carta cabal, mencionaron que no trabajarían en sociedad con nosotros, que no era rentable invertir en nuestra empresa. Quizá no represente bien a la empresa, pero creo que hice lo mejor. No sé si existan las disculpas del acaso, pero yo solo puedo decir que hice lo que pude. Pero nos descalificaron y ese era el resultado que importaba.
La culpa no era solo mía, pues si hubieran estado ese día cumpliendo sus funciones quienes son los encargados de esa área,otro hubiera sido el final de la historia. A raíz de esto, muchos de ellos mismos se dieron el lujo de decir que por mi culpa habíamos perdido inyección de dinero en la empresa, pues no supe resaltar el potencial de la empresa ni de convencerlos que algunas carencias en el trabajo podrían ser mejoradas comprando maquinaria moderna. Sabíamos que la empresa ya no tenía mucho dinero, que era costosa su recuperación y si no estábamos apoyados en aquellos inversionistas, estábamos del lado del fracaso. Todos los días realizaba mi trabajo, me metí de cabeza en mi área, pero nunca me interese por las otras. Tampoco se trataba que quiera con una gran pasión conocer todos los procesos del trabajo. Pero el mensaje para mí mismo era que si hubiera conocido más de las otras áreas, habría podido argumentar por qué   era rentable que inviertan en nuestra empresa. El mensaje final era que no solo debía sentirme mortificado porque quienes se ausentaron y me dejaron ahí solo trabajando eran los primeros que me criticaban, sino que yo debía de entender lo importante que es interesarse por todas las áreas del trabajo, pues uno nunca sabe cuándo va a ser necesario demostrar esos conocimientos usándolos para la conveniencia de la empresa y para la de uno mismo; ya que  era la mejor manera de poder haber escalado posiciones demostrando que valgo mucho para la empresa.


pAnChItO.