viernes, 29 de agosto de 2014

SÁBADO DE MIER...COLES

Amanecí sin ganas de levantarme. Salte de la cama solo para tomar desayuno y luego volví a entrar a ella. Me puse a leer un libro,  me entretuve con este texto casi una hora. Me vestí de deporte, sospeche  que ese no sería un gran sábado, que los planes se irían al carajo. No sabía  por qué, pero algo sucedería. Y yo no podría hacer nada contra eso. Igual fui a correr al parque, bueno trote, luego empecé a acelerar de a pocos. Estando ahí me encontré con un familiar a quien no veía hace tiempo, lo salude de lejos; acelere el paso, no tenía ganas de conversar con nadie. Además, note que el también no tenía ganas hacerlo con nadie, o al menos conmigo.
Esa mañana amanecí cansado, no fue una buena idea el ir al parque a correr como todas la mañanas cuando estoy en la ciudad, pero me llevo el deseo de verla, el deseo de querer hablarle y al fin vencer esa cobardía  que otras veces no me ha permitido hacerlo. Ese día  ella no llego, eso me mortifico. Mi inconsciente me susurro al oído que  yo había ido por gusto, que mis energías, esas mismas que hubieran estado a buen recaudo en la cama, se gastaron en  ese frió parque donde nunca aprecio ese ángel que me motiva  a volver todas las mañanas a correr. Esa  mañana de sábado de  por sí ya estaba jodido con ese primer acontecimiento. Volví a casa, cuando estaba a punto  de ducharme me llego el mensaje tan esperado de aquella chica que solo se recuerda de mi porque le debo de pasar algunas fotos que tomo ella con mi cámara en un paseo que realizamos juntos, ya que la suya estaba con la batería baja. En ese mensaje solo decía un hola para luego pedirme que  por favor le termine de pasar, vía mail, las fotos que faltaban. Con eso veía que se seguía jodiendo la mañana, que definitivamente ese no sería un buen inicio de fin de semana. Eso me hizo irme a la ducha y remojarme con agua fría para así  refrescar mi cerebro. Estaba enfadado, no podía aceptar que solo por una tonta foto alguien podría estar detrás de mí. Luego  de baño y  con la mente más fresca decidí que era una buena oportunidad  para aprovechar en forma disimulada invitarla a salir ese sábado por la noche. Le pregunte qué planes tenia  para esa tarde o noche? No recibí ninguna respuesta,  en mi quedo una expectativa. De seguro que estaba arreglando sus horarios y  mirando el periódico para  escoger que película  podíamos ir a ver o a que discoteca iríamos a bailar.
Esa mañana siquiera había una ilusión en mi,  un esperar con posibles resultados positivos según yo.
Almorcé con papa y mama, estaba muy contento. Le dije a mama que no me  sirva por tercera vez, como siempre se lo pido, porque tenía que guardar estomago para lo que degustaría con aquella chica. Además, de poder  estar  ágil para el baile que haríamos por la noche.  Terminamos de compartir la mesa con cambio de impresiones, anécdotas que habían ocurrido  en el día anterior o durante la mañana  para luego yo dirigirme a mi habitación  para hacer lo que siempre hago luego del almuerzo cuando estoy de descanso en casa: fingir que me echo a leer el periódico para terminar durmiendo, entregándome a los brazos de Morfeo, o más bien en este caso  a los brazos imaginarios de la almohada con el rostro de aquella chica con la cual yo daba por seguro saldría esa noche. Cuando estaba en lo mejor de mi sueño, me despertó el timbre del teléfono móvil, era un mensaje. Salte de la cama, imagine que podía ser ella. Y si, era ella.  Yo esperaba  buenas noticias, por eso me apresure para  leer su mensaje: “Lo siento, ya tengo planes para hoy en la tarde, saldré con unos amigos, discúlpame. Mas bien, no te olvides de enviarme las fotos”.  Textualmente esos decía.
No solo me despertó la bandida, sino que termino con mis sueños: “esos que yo mismo los fabrique en esa jodida mañana  y se extendía hasta la tarde”.  Buscaba culparla, pero era en vano. Yo mismo me había ilusionado por gusto.
Ya despierto, casi las 4 de la tarde y sin ningún plan. Decidí revisar aquel periódico que mi madre compro  porque no encontró el que siempre compra. Ahí hay una cara entera  exclusiva para que aquellas  lindas chicas, jóvenes, no tan lindas ni tan jóvenes, ofrezcan sus servicios: caricias y algo más por unos cuantos billetes. Estaba con  pereza y sin ganas de salir muy lejos. Leí solo los anuncios que se situaban  cerca de la zona por donde vivo. Hice las llamadas respectivas, contestaban mujeres con  voces sensuales. Según la descripción del servicio que hacían, ese  encuentro era prometedor, mas no las tarifas que cobraban. Por un momento pensé que eran modelos de tv,  por el dinero solicitado por esos placeres, todo indicaba que era  así. En fin, el dinero a pagar no importaba, necesitaba desfogar todo ese sentimiento  que había inspirado en mí aquella chica con la cual saldría esa tarde. Necesitaba de la compañía de una mujer esa noche.
No me quedaba otra que levantarme de la cama, lavarme la cara, acicalarme y  alistarme para ir a visitar a una de esas chicas con las  cuales siempre puedes hacerte la fantasía que vas a visitar a tu novia, pues te recibirán con una sonrisa. Salí de la casa, vaya sorpresa; no llevaba mucho dinero en la billetera. Tenia que utilizar la tarjeta, esa en la cual guardo mis pocos ahorros. Entonces, decidí ir a ese centro comercial donde hay una agencia del Banco  en donde labora  como cajera aquella chica que conocí el año que paso cuando di apertura de  dicha cuenta. Ella era tan bella  que cada vez que yo llego a lima, busco cualquier pretexto para ir a esa agencia  y verla, y si no hay mucha gente, ser atendido por  ella y preguntarle cualquier cosa con tal de a su lado. Sentada con su bello cabello ensortijado y sus anteojos de estudiante aplicada, levanto la cabeza. No sé si se recordara de mí por tantas veces que he ido a hacerle cualquier consulta bancaria o que es lo mismo: molestarla.  Al verla, por un momento  paso por mi  cabeza acercarme y saludarla. Preguntarle con toda la frescura del mundo  a qué hora terminaba su turno de trabajo para así  esperarla e irnos a comer  algo o al cine. Y después, acompañarla a su casa y con un beso en la mejilla, si es que no le robaba uno en la boca, despedirnos. Pero había una larga cola  de espera de clientes que seguro harían una operación  y además no nos conocíamos tantos. Mejor regresaba a la realidad y veía en hacer mi operación, si bien no bancaria, pero si muy importante como tal. Me acerque al cajero automático para  sacar el dinero que necesitaba para satisfacer mis necesidades, para sentirme un hombre amado, un novio feliz y todo eso. Saliendo de ese centro comercial, vi a unas 3 o 4 modelos promocionando marcas de carros o celulares. Ellas me provocaron, me terminaron de hacer agua en la boca, porque ya se me estaba cayendo la baba al ver a la cajera del banco. Con más ganas fui hacia mi objetivo. Cruce el puente de aquella carretera para llegar al lugar, el cual me indicaron  por el teléfono. Ya no me interesaba nada, vi a un par de ladrones por ahí, me cuide de ellos pero seguí mi camino hacia ese lugar.
Llegue al lugar, subí las escaleras. Me indicaron que era en el tercer piso. Era una pieza elegante donde la recepcionista con solo verte desde su puesto te abría la puerta con un sistema automático. Mire a todos lados y no vi a ninguna chica, era lógico que estarían en plena faena.  Como era mi primera visita a ese lugar, la recepcionista me conto cómo funcionaba eso, cuan placentero iba a ser para mí el servicio. No me pareció una mala oferta, pero si me pareció que  aun era muy elevado el precio que cobraban por todo lo descrito. Pero ya no podía más, todas aquellas bellas mujeres que vi en el trayecto a este lugar  habían despertado mis ganas de satisfacer esos  deseos carnales. La recepcionista me dijo que una vez que se desocupen, todas vendrían a modelar frente de mí, que yo escogería con quien ingresaría a una de las habitaciones. Espere unos 10 minutos, cogí unos caramelos que habían en la dulcera de la mesa de recepción. Llego el momento esperado, ya estaban todas desocupadas y vinieron al salón de recepción para modelar para mi, y así escogí a una de tantas lindas mujeres. Escogí a una chica de cabellos pintados de rubio, era del oriente. Al ser de esa localidad, su servicio de seguro prometía mucho.

Entramos a la habitación, puse el seguro a la puerta. Me pidió que me desnude, ella hizo lo mismo. Vi sus  hermosos pechos, eso me encanto, me convencí que con tremendas montañas estaba pagado la mitad de lo que abone por el servicio. Me dijo que me tire en la cama, que ella emperezaría todo. Cuando estaba boca abajo sentí su peso encima mío, sentí  como cabalgaba encima mío, como rozaba sus pechos sobre mi espalda. Me excitaba, ella  buscaba que termine la sesión y que yo salga satisfecho de ese encuentro. Trate de aguantarme, pero no pude mas. Quise tocarla, me dijo que no, que la deje hacer su trabajo. Era lógico que buscaba  volverme loco. Lo consiguió, ya estaba vacío, en lo afectivo y en lo físico. Yo quede satisfecho por el lado sexual, pero por el lado  afectivo muy mal. Al terminar todo, me dijo que me vista. Era consciente que no había nada más que hacer. Era un duro golpe para mí, no encontré a esa chica que me sirviera como una compañera, aquella chica que me escuche, que se deje abrazar y besar para  ayudarme a olvidar el fracaso de ese sábado que se tornaba aun más oscuro. Vestido, le di un beso en la mejilla, le prometí que volvería pronto, en verdad creo que no lo haré. Salí raudamente con destino a la calle a tomar aire, quería asimilar que había gastado dinero solo por sexo y nada más. Pero no podía quejarme, ese era el aviso del periódico, otra vez yo como un  tonto me hice ilusiones, creo me estoy especializando en eso. Ya no tenía ganas de volver a pasar por el centro comercial, ya no tenía ganas de llamar a otra de las chicas que vi  en el anuncio. Preferí regresar a casa por el camino más directo, por aquel camino por donde muchas veces camine saliendo del colegio con  la preocupación de llegar a casa para hacer las tareas, pero esta vez  sabia que al llegar a casa no haría mucho. Otra vez la situación estaba jodida. Cuando llegaba a casa pase por la casa de otra de las chicas de mis sueños. Su auto estaba estacionado en la  puerta de su garaje  desde muy temprano. Ósea, no había salido a ningún lugar. Pensé del por  qué en vez de estar metida en casa, no me pasaba la voz para salir.  El sábado ya estaba destruido para mí, eran las 7 y 30 de la noche y no había nada que hacer. Llegue a casa, me saque los zapatos, el pantalón de calle y me puse el buzo y las sandalias. En la televisión no había nada bueno, salvo un  par de hermosas vestes bailando. Pero  ya estaba cansado de mirar a tantas mujeres hermosas. Era víctima de un día aburrido, un día en que  me sentía como un herido dejado en el piso. No había que culpar a nadie, solo debía decirme a mi mismo que no debo esperar nada de nadie. Que la vida es un constante juego en que muchas veces no  sabemos ganar. Decidí acostarme, ya no había nada que hacer. Solo me prometí al acostarme que jamás invitaría a salir a ninguna de esas chicas, las cuales describí en el relato. Pues , no son mis amigas. Esta claro que no sentían nada por mí, o al menos que sientan  antipatía, que viene a ser un sentimiento. De lo contrario,quisieran salir a pasear conmigo. No volví a ilusionarme con nadie en esos días. Gracias a Dios todo anda bien hasta ahora. Aun estoy investigando del por que de ese  lugar no salí tan satisfecho. Sin éxito  he llegado hasta el momento a la conclusión   que a esos lugares solo iría por sexo y para hacer tocamientos indebidos,  o mejor dicho permitidos; Y para eso tendría  que desembolsar más dinero. Cosa que si  podría hacer, ya  me voy a ahorrar todas esas supuestas  salidas con  aquellas tres muchachas que no quieren hacerlo conmigo, y con las cuales por mi parte  estoy seguro nunca lo haré. Por fin termino ese día sábado con olor a mier…coles.



pAnChItO.

domingo, 12 de enero de 2014

Planes y planes

Ayer caminaba por esas calles que no se parecen en nada a las que se muestran cuando llega la noche. Es curioso pero yo sentía más temor caminando por la tarde y a plena luz del sol  que  al hacerlo a esas horas donde solo caminan los valientes, los  orates y quienes tenemos alguna necesidad que no podemos complacer lejos de ahí. No es la mejor forma de empezar  el año pero que le puedo hacer, necesitaba ir por ahí, necesitaba hacer un plan para el fin de semana. Así como aquellos grandes  generales que arman bien una estrategia para que la misión u operación sea un éxito, yo debía hacer lo mismo para conseguir una buena noche de sábado. En realidad, no puedo ser ni general, ni líder, ni jefe, ni algo parecido; pero al menos hago mi mejor papel y estoy mejorando, no cabe duda de eso. Además, no  tengo a  un ejército conmigo para esta misión, yo solo participo de esta operación que tendrá como fecha de ejecución  este fin de semana y  será a beneficio propio.
En una tarde de verano en Lima  me paseo solitario por esas avenidas donde generalmente es mi ruta nocturna. Sé que  jamás dejare de hacerlo, he comprobado que es  lo mejor para mí, ya que  eso de caminar por ahí a plena luz del  día o la tarde no va conmigo. A  esas horas solo lo hacen todas aquellas personas que no le dan el verdadero sentido a esas calles, las personas que lo hacen por una simple obligación: “es su  ruta para salir de estudiar o trabajar”. En la noche caminamos  las otras personas que le damos vida a esa avenida que se convierten en laberintos  donde no hay salidas, y al menos uno no quiere encontrarlas hasta haber conseguido satisfacer el deseo que nos animo a ir por esos lares.
He llegado a la conclusión que  no debo volver a caminar por esas calles antes de  que llegue la noche porque siento que puedo encontrarme con alguien, que puedo chocarme con esa persona a quien he dejado de hablar, a quien he dejado de llamar por teléfono para intentar sacar a pasear y quien propicio  llegar a ser visitante frecuente de este lugar. Después de todo he comprobado que  el verdadero sentido de disfrutar esto es  cuando lo hago así  ‘solo’ sin nadie a mi costado. No es buena la soledad, eso lo sé, jamás alentare a nadie ni a mí mismo  al estar así. Pero hay momentos en  que necesitas reencontrarte contigo mismo, ser independiente para poder elegir lo que te puede convenir por esa noche sin tener que dar explicaciones a alguien. Quizá me defina como ‘el llanero solitario’, es algo que lo acepto y lo disfruto, ahí está la gracia de serlo. Debo dejar en claro que en estos tiempos de tanta delincuencia, no es recomendable caminar solo. Siempre es mejor hacerlo de dos o a mas personas. Pero  también es bueno hacerlo con cuidado cuando tengamos que hacerlo solos, cuando no nos quede otra opción o incluso cuando estemos acompañado, ya que muchos ojos ven más que dos.
Siempre el caminar por ahí muy de noche  me inspira temor, me hace recordar algún robo que sufrió alguna vez papa hace casi 20 años. Pero eso también me inspira a cuidarme más y demostrarle a él , aunque no sabe que me escapo aquí cada vez que puedo, que soy su hijo varón, aquel que ya es un adulto y que aprendió mucho de todas esas experiencias que me contaba cuando caminábamos pro aquí antes que llegue la noche.
Ayer he caminado  casi 2 horas pro esas avenidas, he dado miles y miles de vueltas planeando mi incursión sabatina  con un simple pretexto de buscar un libro, un CD musical o una agenda para el nuevo año. Estas calles revientan de gente de todas las edades. Como nunca puede faltar en lima, y por eso lo adoro, son las bellas chicas que camina por ahí; aquellas señoritas estudiantes que ya andan de vacaciones y, por el mismo calor, se pasean en shorts o  en minifaldas, un placer para mi vista. Pero despierto de tanta maravilla al ver que van de la mano con sus jóvenes afortunados enamorados

En fin, el destino siempre me tiene preparada una  sorpresa, agradable o desagradable pero  algo inesperado: “sin querer  queriendo  llego a una tienda donde si venden agendas”. Ya que pregunte por muchas de ellas en todo lugar alrededor de mi recorrido, me decidí a comprarla. En verdad no tengo mucho que escribir en una agenda, llevo cierto orden en mis planes que no son muchos : solo que el sábado será mi día, el  sábado me encontrare con todas esas princesas  que me harán  sentirme  tan feliz como aquellos jóvenes que llevan de la  mano a sus enamoradas enfrente de mí. No hay duda que cuando haces un buen plan, hay seguridad que las cosas saldrán muy bien, que los deseos son satisfechos y que lo que no se puede alcanzar, al menos sabes del por qué  no lo has logrado. Pero como no todo puede ser felicidad, también debo de escribir es esta libreta que dos días después de aquella maravillosa noche  debo de  tomar ese inevitable vuelo para volver a  mi lugar de trabajo a soñar con mi próxima incursión a esos lugares que ya no me dan miedo y que me provocan aquel placer que no puedo encontrar en nadie, o mejor dicho no he probado aun en alguien.


pAnChO.

lunes, 30 de diciembre de 2013

FELIZ AÑO 2014

Recuerdo que el primer día del año 2010, en una banca de un parque, me puse a reflexionar de lo que quería para el nuevo año. Esa mañana llegue a la conclusión que ya no debería hacer planes, que las cosas que quería las conseguiría durante los 12 meses  del año o quizá después de estos. Agradecí por la salud de los míos y la de mí, agradecí porque en el año que ya había muerto conocí a unas de las mujeres más bellas del mundo (eso no lo había planeado). Sentado en esa banca no imaginaba que vendrían tantas cosas inolvidables para mí en ese año, que a pesar que las cosas no andaban del todo bien, conocería  nuevos lugares, viviría experiencias únicas, volvería a reencontrarme con mi hermana en un similar juego de la niñez paseando por una nueva ciudad que no conocíamos y esta vez era de verdad. Además, que conocía a una persona que me haría sonreír todas las mañana muy temprano, que me motivaría a volver a creer que vale la pensar en  conocer las técnicas para enamorar a una chica.
Solo sé que si hago muchos planes y me los repito una y otra vez, podría estar gastando saliva o sembrando frustraciones. Lo que si tengo por seguro es que hay dos objetivos alcanzables y realizables que en el fondo serán la base solida para una alegría que podría acercarse a la felicidad. En eso concentrare mi tiempo, en eso gastare mis fuerzas y en eso basare mi lucha de cada día.


PD:
A veces no sé si creer en las predicciones, en esas lecturas que ciertas personas con una capacidad sobrenatural  que ellos dicen tener pueden realizar para saber que te depara el nuevo año nuevo. El año pasado para esta fecha, me encontraba aun de viaje y  antes de salir para mi ciudad, acepte que un conocido con esas habilidades lea mi futuro. Recuerdo que me leyó en la palma de mi mano y me vaticino dos  hechos importantes  en mi vida que se realizarían en este año que aun no acaba:
1.     Realizaría un viaje muy largo
2.     Contraería Matrimonio.
No existen imposibles en esta vida, faltando algo más de 24 horas para que se acabe el 2013, aun hay esperanzas en mi  que se cumplan ambas cosas. De realizar un viaje largo, seria que este lo tenga que hacer mañana mismo; quizá  más tarde yendo al supermercado gane un ticket de avión con destino a Europa, Asia o África, ya que son las distancias más largas.
Si en ese mismo trajín de ir a hacer las compras conozco a la mujer de mi vida, mañana mismo contraería matrimonio con ella, para que esperar. Tengo un amigo de la infancia que es intimo amigo  del alcalde del distrito, entonces mañana  mismo  me casaría  por civil, luego saldríamos de viaje de bodas  a aquel lugar donde me indica el premio, solo tendría que comprar un ticket mas para mi flamante esposa. Voy a esperar al destino, el tendrá que darme lo que me toca, el tendrá que respaldar esa lectura del futuro que me realizaron hace un año.
Feliz año 2014 para todos ustedes, que los que aun este pendiente se pueda realizar en este nuevo año, que las palabras de aliento y las fuerzas para salir siempre adelante no nos falten y que contemos con el cariño y apoyo de los nuestros.

Hasta el 2014.


pAnChO.

martes, 26 de noviembre de 2013

La llamada telefonica

Esperaba  esa llamada telefónica, no dejaba el teléfono  lejos de mí; hasta estando sentado sobre el inodoro a  no menos de un metro sobre la banca, mi teléfono. Este aparato no suena, no lo ha hecho en todo el día, ya estamos finalizando el año y sigue inerte, quizá no sirve para nada. Que habrá detrás de todo esto que esta sucediendo, será el destino que no quiere que las cosas empiecen entre nosotros, o será ella que lo quiere así. Estoy en las  últimas funciones de esta gran obra teatral  en donde represente por más de 15 años al perfecto idiota, a ese hombre sin dignidad, que renuncio a ella por el amor de una mujer.
Ese mismo  hombre que siempre espera por alguien, que está dispuesto a perder  mucho o todo con tal de ver a la chica, de la cual él cree que un día lo querrá, muy  feliz. Pero sé que todo eso me hace olvidarme de ser feliz, y más bien me hace sobrevivir  con esperanzas  de algún día serlo al lado de ella, cosa que no sucederá. Un sentimiento de culpabilidad conmigo mismo aparece todas las noches  al saber que por   complacerla soy un infeliz. Este teléfono no sonara, estoy seguro, me lo apuesto a mí mismo, así de simple es mi vida: aceptar las cosas como son.
 Como aun no puedo dejar del todo aquel triste personaje que la vida un día me ofreció  y yo tranquilamente lo acepte encarnar, sigo aun esperanzado a ella. Sé que es una mujer que no vale la pena, que ha demostrado, no tan solapadamente, que solo me quiere cuando le puedo ser útil, que solo me estima cuando algo puede conseguir de mi y  que no debe ser juzgada por mí porque no ha sido la primera, y espero si sea la última que se ha acercado a mi por el mismo motivo.
Como la vejez es buena consejera, los años de experiencia la mejor razón por reflexionar y de manera acertada decidir en expectorar de mi vida a todas estas personas que no son conscientes del cariño que les tengo.  He decidido olvidarla,  ya no actuar como un tonto ante ella ni ante nadie. Llego la sublevación, llego el sentimiento de independencia, llego mi esencia, esa de no estar detrás de nadie.
He decidido mandar al diablo a todas esas chicas, he decidido vivir la vida sin pensar en nadie más que sea yo. Al menos por el momento, ya que tengo el mayor entusiasmo por tener la mejor relación con la mejor chica que aún no he conocido, y esa curiosidad me llena de emoción y tranquilidad como para esperar por alguien diferente. Papa  y mama me lo aconsejaron hace un buen tiempo, recuerdo que en una de esas conversaciones que siempre realizamos en la cena, en  donde hablamos de algunos temas irrelevantes, vi la oportunidad para soltar mi caso. Recuerdo que hasta hace 10 años con papa no hablábamos de esos temas, sentía algo de vergüenza en contarle que me gustaba una chica, que me parecía que estaba ‘buena’ la  hija de la vecina y que quería hacer el amor con la modelo de aquel programa de televisión. Hasta que un día logre soltarme frente a él, un día el se animo a darme esa confianza, y creo que fue muy sabio porque lo hizo en el momento oportuno, en aquel momento que en verdad un padre ya puede ser un amigo de su hijo, y no cuando necesariamente debía imponer  cierta autoridad para  corregir mis errores. Ese día que me solté ante él, que  le conté de todos mis deseos y da algunas aventuras   a la salida de la universidad, se le ilumino el rostro y vi su cara de orgullo por mi. Grande pa!
Con mama la cosa es distinta, con ella jamás hable de esos temas, pero mama es de esas personas de tanta sabiduría y agilidad mental que estoy seguro que ha seguido cada paso que he dado con las diferentes chicas con las que deseaba andar y nunca lo pude  hacer; y también con las que si ande y jamás logre nada. Siempre ahí vigilante.
Entonces, encontrado el camino para llevarlos por esos temas, les exprese que estaba mortificado, que por mi mente rondaban muchas ideas pero necesitaba su opinión. Lógicamente ya no tengo 10 años como para que ellos tengan la última palabra, pero necesitaba escucharlos, necesitaba saber de su parecer porque son y serán siempre los mejores consejeros que puedo tener. Al soltarle mi pregunta, su respuesta fue  instantánea: “olvídala, mándala a rodar de una forma educada, no tienes por qué aguantar a nadie, no dejes que te tomen el pelo “. Mama fue más  pausada: “dile, cuando te llame a pedirte un favor,  que andas ocupado, que ya te comunicaras con ella. No la llames mas, entenderá que ya te diste cuenta que eres utilizado”. La última palabra la tenía  yo, y decidí seguir jugando con la esperanza, no quería renunciar al papel de ‘imbécil’ que el gran teatro del mundo me había otorgado, quizá porque nadie podía representarlo mejor que yo. Desde hace unos días siento tanta indignación, que he decidido olvidarla;  textualmente suena como algo  que se puede realizar de inmediato pero al menos lo empezare a hacer desde hoy. Además,  mi forma de ser no va con la que he querido hasta hoy proyectar por captar el amor de esas 3 o 4 chicas que se han dado el lujo de decirme hola , chau y después   interesadamente otra vez hola. Hoy  me indignado aun mas por estar pendiente del teléfono, por andar por todos lodos con ese aparato, por tenerlo cerca de mi hasta la hora en que  entro  al servicio higiénico a defecar o mejor dicho a ‘cagar’, que para mí siempre ha sido un momento de total relajo, de alivio, de reflexión y  de voluntarias explosiones que  traen consigo la calma.
Por eso y mucho mas he decidido no esperar más llamadas, y si  sonara el teléfono y por respeto y mucha confianza en el buen consejo de mama, contestar con una evasiva reveladora que  lleva por dentro el mensaje de que 'ya no quiero saber nada de nada'.
Ahora si empieza el verdadero descanso, ahora si viviré tranquilo los pocos días que me quedan de vacaciones. Me enamore, me ilusione, creí en los cuentos de hadas y todo me salió mal. Sin embargo, me hace feliz el nunca dejar de creer en el amor, en ese lindo sentimiento que solo lo haré cuando conozca a la persona indicada. ¡Que viva la vida, que viva la emancipación! Al fin logre sentirme bien, al fin se que mañana será otro día y que estaré concentrado en otras cosas importantes. Si Dios quiere concentrado en algo sin mucha importancia pero que me haga feliz.
Qué bueno es dejar de interpretar un papel para el cual, gracias a Dios, nunca  tuve vocación, pero  por  el hecho de haberlo hecho tantos años me salía muy bien; aunque al finalizar mi día había un conflicto en mi mente por haber sido quien nunca he querido ser.  Lo peor y más vergonzoso de todos estos es que fui un idiota  a sabiendas que lo era y quería continuar siéndolo. La vida me permite cambiar de rumbo, las cosas se hacen con total convicción y sin caer en berrinches o resentimientos de momento.  El amor u obsesión hacia ella fue como algo que comí, algo que después me afecto, que me produjo una llenura en el estomago  y  termino causándome malestar. Felizmente la materia fecal ya  está a punto de ser expulsada, me iré a un lugar lejano a sentarme y a terminar con este asunto.

Es hora de borrar las  fotos de todas estas chicas, de borrar sus números telefónicos y de borrar sus rostros por si un día me encuentro con ellas en la calle; y  tendría que saludarlas para  después buscar el baño más cercano.


pAnChItO

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Momentos de mi vida, te quiero mi amiga

Era una de esas raras y tristes tardes que sin ninguna razón asoman de vez en cuando  en mi vida: entre al centro médico y sentí la frialdad de que venía de su consultorio, ella ya no estaba ahí, no estaban sus cosas, ella   ya no estaba en este mundo, mis lagrimas querían caer pero las pude controlar porque es lo mejor que he aprendido a hacer en esta vida. Salí de ahí triste pero resignado, todos tenemos que morir de algo:”descansa en paz amiga”. Por la noche durante la cena alguien me miraba, era ‘la crespa’ como cariñosamente todos la llamaban y yo lo hacía con mucha mas razón porque mi cariño hacia ella era  y es inmenso. No sé qué pensaba en ese momento, no sé que creía de mí, jamás debí dudar en dar el próximo paso. Era muy tarde para hablarle, era muy tarde para decirle lo que nunca pude hacerlo cuando tenía el camino libre, cuando no transitaba por ese aquel hombre que si tuvo la habilidad, la valentía para proponerle una vida juntos, para renunciar a su libertad y a su ciudad de origen para establecerse por completo ahí, olvidando otros planes que  hoy se me van como agua entre las manos. A los pocos minutos caminábamos juntos,  traíamos un pesado balón de gas a su casa. Me correspondía hacerle ese favor, me tocaba ser amable y caballero con ella. De la tienda a su casa no era mucha la distancia pero yo lo hice una eternidad, quería darme el gusto por última vez de caminar a su lado, de observar en ella todo lo que había perdido. Nada era igual, una sonrisa no tan cómplice como antes  intercambiamos cuando llegamos a su cocina. Salí de aquel lugar sabiendo que había perdido  una gran oportunidad en mi vida.  


Anoche soñé con ella, soñé que estábamos conversando largo rato, soñé que había cruzado la frontera para verla. Ponía sus piernas encima de mis faldas, disimuladamente las tocaba, llevaba pantimedias, me volvía loco. Me vi en una ciudad que no era esta, ni la otra. Era una que solo la  he visto por TV y que creo que nunca la conoceré. Veía muchas sonrisas a mi alrededor, eran caras conocidas, todos estábamos felices y esos era lo más importante. Lo curioso de esto era que a aquella hermosa chica de cabellos castaños no la conocía, aun no la he visto en mi vida.  Pero si tengo la esperanza de conocerla. Cuando estaba en el mejor momento de la historia, me desperté: eras las 4:50 AM , hora de levantarse, hora de olvidarse………………………


No me gustan los días oscuros porque incentivan a sentirse triste, tampoco los días muy soleados porque cuando se oculta el sol  también uno  se siente triste. Prefiero los días sombreados y cálidos. Aquellos donde de la nada nacen las esperanzas de que las cosas pueden salir mejor, aunque no todo sea así al final del día. Pero lo que más me gusta es pasar los días pensando en ella, mirar a todos lados y saber que no hay nada como mirarla.
Te quiero flaca, no sé si desde mucho antes de aquella tarde del 2009, pero te quiero y no dejare de hacerlo. El frió aquí es insoportable, el frió donde tu estas lo es aún peor. Creo que podremos abrigarnos aquí o allá,  tienes por eso que estar junto a mí ya. Haremos de los días, dias  sombreados y cálidos como me gustan y a ti también. Y yo mirare a todos lados para terminar comprobando que no hay nada como mirarte. Eres para mí.


La perdí a ella, soñé con otra chica irreal pero nadie es como tú. Me declaro muy enamorado de ti. Dime que si ¡¡¡¡¡¡



pAnChO.

jueves, 31 de octubre de 2013

NOCHE DE TERROR

Si la noche de Halloween consiste en pasar un susto, yo si pase uno de esos hace  5 años. Como lo había  hecho en el año anterior, en el 2007, también decidí pasar esa noche, 'la noche de brujas’- pues así también la  llaman a esta- en ese mismo lugar, que dese ya anunciaba a ser una noche inolvidable: globos con   imágenes de calabazas, las paredes forradas con algodón para parecer telarañas,  y lo más importante y mejor de este lugar:bellas mujeres disfrazadas de vampiresas  o malvadas gatas dispuestas y preparadas para darnos sorpresas y uno que otro susto que solo quedaría en divertidas bromas.
Recuerdo que esa noche salí de casa con la consigna de pasarla bien, sabiendo que iba a un lugar  relativamente seguro, del cual  conocía bien el camino de cómo llegar y como salir, ya  que muchas veces por las circunstancias de la hora no  son los mismos. En fin, lo importante era tener la seguridad que todo saldría bien esa noche, ya que  mi vida se basaba en en la costumbre de pasar casi todos las noches de viernes y sábados ahí. Y ese viernes no sería la excepción, menos si era de fiesta.
Pero esa noche tenía que ser diferente, quizá porque ya no estaba en la universidad- recuerdo que cuando era estudiante, me iba todos los viernes saliendo de clase directamente ahí- y esta vez especialmente salí  de casa para ir  festejar en aquel lugar, mi lugar.
Luego de meditar mucho de como la pasaría lo mejor posible, dentro del bus que me llevaba, por fin llegue ahí. Todo lucia tranquilo, había gente pero no tanto como habría a más avanzadas horas de la noche. Cuando estaba aun acomodándome y apuntando a la chica, a la cual atacaría con mis piropos, abrazos y besos de  novio o  enamorado, aparecieron unos hombres vestidos de azul y provistos con linternas y  varillas  de jebe gritando:¡esto es  una batida,todos con  sus documentos de identidad en la mano! Atrás de ellos entraron una docena de camarógrafos de TV. Muchas veces me he preocupado por conocer el aforo previsto en este local, por  conocer los buses a abordar   para regresar a casa, pero nunca me había preocupado por si un día había una batida como  esta y yo tenía la costumbre de no llevar mi ‘documento de identidad’ conmigo por miedo a que me roben la cartera con ellos dentro  y tener que hacer esa denuncia a la comisaria  y el respectivo  trámite para sacar el duplicado. Esa noche esos agentes municipales pedían ,además, que todos dejen sus vasos y a sus chicas de turno. A ellas les pedían que muestre carnet de salud y otras cosas. Yo sabía que no saldría de aquí porque no contaba con el documento requerido. Y fue así, empezaron a salir las personas que se identificaban, que mostraban esos documentos que aparentemente los salvaban de la duda de ser personas de mal.  Esos operativos son realizados por la municipalidad  de la cuidad, cuando hay noche de celebración, cuando se cree hay mucha gente de dudosa reputación colada en alguna fiesta  publica. Los otros días en la ciudad puede pasar de todo y a las autoridades no les interesa. Lamentablemente, esa noche habían dos fiestas importantes: La de Halloween y La noche de la canción criolla, que se celebra en Lima. Creo que todos tenemos derecho a divertirnos, cada uno a su manera y con la compañía que encuentra más conveniente, por lo que  pensaba que me esos agentes del orden  habían aguado la noche, pero mis temores eran mayores: no solo pasaría la vergüenza de tener que llamar a mama y papa  para que me saquen de la comisaria- que era el lugar donde nos llevarían a todos lo que no teníamos documentos-,  sino que esas cámaras de TV se estaban alistando para empezar a hacer las filmaciones para los noticieros de esa misma noche. Como estaría de asustado esa vez, que se me fueron todas las ganas de enamorar a las chicas que estaban a mi alrededor. Pues a pesar del operativo, muchos varones continuaban   observando  a tantas beldades que había ahí, pues de seguro les importaba un carajo si la policía los hacía dormir en prisión. Yo en ese momento ni me  fijaba  en aquella morocha de ensueño que siempre me traía loco; aquella muchacha con un parecido impresionante a ‘María Conchita Alonso’ de los años 80’s. Los hombres de prensa empezaron a hacer su trabajo, cámara en mano apuntaron para filmarnos. No estaba dispuesto a salir en los noticieros, menos  en  esa  época en que  me acababa de reencontrar con mis compañeros del colegio,   y tenían claro mi rostro. Además que las dos últimas chicas, que habían sido mis enamoradas,  me verían en ese lugar y pensarían que tanta había sido mi  tristeza de perderlas que me refugiaba en aquellos centros nocturnos. Cosa que no fue así, vale la pena aclarar por si leen esta columna.
Entonces, se me ocurrió ocultarme en el sótano. Recuerdo que había algunas historias sobre este.Una de ellas decía que quien bajaba las escaleras , en el camino se cruzaba con fantasmas que  del susto e impresión que te producían te hacían rodar las escaleras y llegabas muerto al piso. Estaba tan atemorizado con esos feroces   cámarografos que decidí bajar esas escaleras y liar con esos fantasmas que no me harían más daño que aquellos que hablarían tonterías de mí luego de verme  detenido en una comisaria por mirar chicas bailando totalmente desnudas. Pero al bajar al sótano por las escaleras  solo llegue hasta la mitad de estas, pues cuando las bajaba sentí que estas no estaban en buen estado, que mi peso terminaría con quebrarlas y yo caería de una buena altura hasta el pisos para  terminar igual de muerto como si me hubieran asustado aquellos fantasmas.
Pero por lo menos llegue hacia un lugar donde no me alcanzaron los flashes y otras luces propias de esos aparatos de filmación sofisticados.
Cuando retorne al lugar, ya todo se había calmado, no estaban filmando. Logre ver a los  efectivos municipales preparándose para empezar a trasladarnos a la comisaría más cercana, donde nos recluirían hasta que llegue un familiar a recogernos y  certificando que  no éramos gente del mal vivir, y que solo queríamos vivir la noche como cada quien lo hacía a su manera.
Entonces, revise mis bolsillos; quería guardar el  dinero que llevaba conmigo y que estaba destinado a complacer a todos a esas bellas mujeres que me  alegrarían la noche. En eso sentí que llevaba conmigo un carnet, lo saque inmediatamente. No sé como apareció ahí, era mi carnet de estudiante  universitario que  felizmente aun tenia validez hasta fin de año, a pesar que ya había salido de  la Universidad. Creí que era conveniente el intentar  mostrárselo al policía municipal para que  me deje salir del lugar. Me acerque a la puerta de salida, se los mostré y  les dije que venía de hacer un trabajo en la casa de un compañero, y que deje mi documento de identidad ahí. Consulto con su supervisor, luego ambos  vinieron hacia mí y  me interrogaron. Les afirme que era un estudiante. Entonces, el supervisor ordeno que me dejen ir. Al estar afuera sentí un alivio, pero pensé que  podrían arrepentirse de haberme dejado salir, ya que lo que ellos pedían era un documento de identidad y no un carnet de estudios,además que este  no hablaba de mi verdadera condición, pues ya había egresado de esa casa de estudios que indicaba ahí. Entonces, atine rápido a llegar a la avenida principal, subí al primer bus que paso ahí sin importarme  si me llevaría a casa. Recuerdo que a dos cuadras, cuando pasamos por la iglesia donde descansa el ‘Señor de los Milagros’, le agradecí a él  una vez más por hacerme otro milagro.
No le pude prometer que no iría otra vez a ese lugar porque yo no podía con mi genio y como todo ser humano tenía mis debilidades. Pero si le prometí  que tomaría mis precauciones.

Cada vez que llego Lima, nunca me olvido de esta anécdota como tampoco me olvido de ir a ese lugar pero siempre llevando mi ‘Documento de Identidad’ y procuro no  bajar por esas escaleras que hasta ahora nadie las repara, pues pienso no quieren chocarse con los fantasmas de aquellos que decidieron bajar por ahí, a pesar de percibir  de su mal estado.


pAnCho.

jueves, 3 de octubre de 2013

Desempleado y sin chica a mi lado

No sé si ese fue un buen día; en realidad no creo que existan buenos ni malos días. Solo depende de nuestro ánimo, de cómo veamos las cosas y de analizar si en verdad  lo que nos sucede  tanto como lo pensamos. Después de todo, los días son solo días, nada más  que eso. A veces me pregunto  por que un día tiene que ser sábado  y otro  domingo. Si cualquier día puede ser día para el descanso, para el festejo o para el trabajo y las obligaciones. Nunca lo sabré,  y de seguro tampoco me volverá a importar descubrir esto.
Hoy he amanecido desempleado, hace tiempo no experimentaba esto. No voy a escribir que es esto  nuevo para mí. Pero ya me había acostumbrado a ser un hombre de provecho para la sociedad, de tener un sueldo, de decir que trabajo en un algún lugar. Además, para variar o, más bien, para que la vida me siga siendo jodida; la chica de la cual estoy enamorado me ha vuelto a rechazar, esta vez ha sido más tajante: "me ha dicho que siempre será así su reacción hacia mí, que mis intentos, mis esfuerzos no serán suficientes para conquistarla". Todo esto  me ha quitado las ganas de reír y, más bien, creo que con lo que cuento muchos tengan ganas de reírse de mí; pues le he seguido insistiendo a esta  chica que una vez  ya me ha dicho que no. Todo esto como si no existieran otras mujeres en la tierra. Reconozco que  hubiera querido que me cuente alguna mentira, que me diga algo que siga alimentando mi esperanza de llenar mi vida con ella. Pero ha sido dura conmigo, eso vale en el fondo.Fue sincera!! Hay que ser realistas en esta vida, hay que afrontar las cosas, eso nunca lo acepte. Hoy debo empezar a hacerlo. Para terminar de hablar de ella, solo voy a contar lo que note en su comportamiento por si  en algo puede servir esto  para otros que están enamorados  y no se resignan a no ser aceptados o a comprender que no todas tienen el deber de corresponder  a nuestros sentimiento:
” ella evadía y evade a  mis múltiples invitaciones, no quiere encontrarse conmigo, no cree en la magia de mis palabras” Simplemente esto se termino, no seguiré haciendo el papel de tonto. Nada de ¡por ti luchare, por ti continuare, por ti insistiré, por ti querer será poder!  Todo eso ya se termino. Me olvidare de ella.
Con el despido intempestivo por parte de mis ex empleadores y todo  esto que me ocurrió en el campo sentimental . Puedo decir que no estoy en mi mejor momento. Debo pensar en  no agradecer a la vida por vivir. O en todo caso agradecerle por estas tristezas, por  estos malos momentos.Porque de seguro me  darán experiencia, y eso es algo que tengo que rescatar de estos oscuros episodios de mi existencia. Para nada pensar que la muerte es solución. Sigo creyendo que actuar así   es lo más cobarde que existe. Mejor es seguir viviendo, seguir viendo pasar  el tiempo, ver algo nuevo que hacer; aceptar que se ha perdido el  tiempo en cosas que no prosperaron ,  pero no la dignidad  que es el seguir vivo para luchar , para asumir responsabilidades, para corregir las cosas. Lo bueno de esto es que un día has tenido de todo y  hoy no tienes nada. Eso es haber bebido de la diversidad que la vida te pone sobre la mesa. Haber construido  tus historias en diferentes condiciones: ‘un día has reído, hoy es difícil hacerlo, según algunos, según yo’.  Pero concluyo que mejor siempre es reír, siempre pensar que con esta sonrisa debemos irnos a la tumba. No se  en cuento tiempo volveré a encontrar un empleo (aun no lo empiezo a buscar). Lo que si  se  es que no insistiré en enamorar a una chica quien no muestra interés en mi . Dejare que las cosas pasen espontáneamente, que un día aparezca alguien; y que recién a partir de ahí  yo empiece  a hacer mi trabajo: "ese de enamorarla, de contarle  cosas divertidas y hacernos cada vez mas amigos "
Ahora debo mirar a otros lados, debo salir a combatir, a prepararme, a ponerme al corriente de las cosas. A postular a un nuevo empleo cuando en realidad  me sienta preparado para eso.
En verdad, las cosas pasaron  tan rápido  que me sorprendieron. Volví en la noche  a la oficina como todos los días lo hacia. Me  llamo la atención que ese día mi jefe directo me aviso que yo no entraría a la reunión diaria a la cual siempre asistía. Estando en la oficina, el secretario me dijo que tenía que hablar algo importante conmigo, que vayamos fuera, que había mucha gente ahí.Era algo personal lo que tenia que comunicarme, eso estaba muy claro. No lo sospeche, no es que estaba confiado en quedarme ahí .Pero tampoco lo veía todo negro como para pensar que me diría eso que escuche. Sus palabras fueron claras, fue directo al grano y eso se lo agradezco: “me han comunicado  por la tarde desde la alta  gerencia que hasta hoy solo trabajas, que están agradecidos contigo pero las cosas debe seguir mejorando en la empresa. Y para eso se está formando un nuevo equipo en el cual lamentablemente tu no estas incluido”
Recuerdo que a manera de romper las tensiones y  de paso  de  dejar de darle lastima a este muchacho quien solo cumplía  la función de  darme esa  no tan grata noticia, le pregunte si la cena de esa noche más el desayuno del día siguiente aun  me correspondían.Sonrió, conseguí lo que quise: se calmaron las tensiones. Esa misma noche debía alistar mis cosas para al día siguiente  dejar la habitación donde dormía y volver a mi ciudad.
Como todo ser humano, debía de  hacer una observación de lo que paso ahí. Sabia  que no era  el único ni el ultimo a quien le sucedía eso. Por tanto debía mantenerme tranquilo . Sin embargo, es mejor siempre decir las cosas claras, siempre ser frontales.  Algo que les falto a los altos jefes de la empresa en donde labore y pienso nunca volver.No me dijeron la verdad,  no me hicieron saber que  rendimiento no fue el  que esperaban.  Pocos días antes de eso, había tenido la oportunidad de hablar con la gerencia. Ellos esa vez no me dijeron nada; tampoco lo hizo  mi jefe inmediato. Solo se limito a hacerme pasar ese mal momento al  no dejarme entrar a la reunión de todas las noches.Yo me marche de ahí muy mortificado por la forma en que actuaron al comunicármelo de sorpresa cuando ya sabían cuál era mi destino. Mas no, porque me despidieron. Después de todos ellos son  los dueños y pueden hacer lo que quieran.
En fin, todo ya es pasado. Estoy aquí viendo los nuevos caminos por andar, preparándome, pensando en mejorar, en no cometer los mismos errores. Y en aceptar que ya no estoy mas ahí.
Y si hablo de ser frontales, tengo que serlo conmigo mismo y reconocer  que ella  también lo fue conmigo. Desde un principio me dijo que no quería nada, que no tenia interés en mi como pareja. Entonces por que criticarla?
Y como quiero seguir siendo , debo decirlo: “estoy desempleado, no tengo una chica conmigo y no sé que pasara mañana conmigo”


pAnChO.