miércoles, 13 de noviembre de 2013

Momentos de mi vida, te quiero mi amiga

Era una de esas raras y tristes tardes que sin ninguna razón asoman de vez en cuando  en mi vida: entre al centro médico y sentí la frialdad de que venía de su consultorio, ella ya no estaba ahí, no estaban sus cosas, ella   ya no estaba en este mundo, mis lagrimas querían caer pero las pude controlar porque es lo mejor que he aprendido a hacer en esta vida. Salí de ahí triste pero resignado, todos tenemos que morir de algo:”descansa en paz amiga”. Por la noche durante la cena alguien me miraba, era ‘la crespa’ como cariñosamente todos la llamaban y yo lo hacía con mucha mas razón porque mi cariño hacia ella era  y es inmenso. No sé qué pensaba en ese momento, no sé que creía de mí, jamás debí dudar en dar el próximo paso. Era muy tarde para hablarle, era muy tarde para decirle lo que nunca pude hacerlo cuando tenía el camino libre, cuando no transitaba por ese aquel hombre que si tuvo la habilidad, la valentía para proponerle una vida juntos, para renunciar a su libertad y a su ciudad de origen para establecerse por completo ahí, olvidando otros planes que  hoy se me van como agua entre las manos. A los pocos minutos caminábamos juntos,  traíamos un pesado balón de gas a su casa. Me correspondía hacerle ese favor, me tocaba ser amable y caballero con ella. De la tienda a su casa no era mucha la distancia pero yo lo hice una eternidad, quería darme el gusto por última vez de caminar a su lado, de observar en ella todo lo que había perdido. Nada era igual, una sonrisa no tan cómplice como antes  intercambiamos cuando llegamos a su cocina. Salí de aquel lugar sabiendo que había perdido  una gran oportunidad en mi vida.  


Anoche soñé con ella, soñé que estábamos conversando largo rato, soñé que había cruzado la frontera para verla. Ponía sus piernas encima de mis faldas, disimuladamente las tocaba, llevaba pantimedias, me volvía loco. Me vi en una ciudad que no era esta, ni la otra. Era una que solo la  he visto por TV y que creo que nunca la conoceré. Veía muchas sonrisas a mi alrededor, eran caras conocidas, todos estábamos felices y esos era lo más importante. Lo curioso de esto era que a aquella hermosa chica de cabellos castaños no la conocía, aun no la he visto en mi vida.  Pero si tengo la esperanza de conocerla. Cuando estaba en el mejor momento de la historia, me desperté: eras las 4:50 AM , hora de levantarse, hora de olvidarse………………………


No me gustan los días oscuros porque incentivan a sentirse triste, tampoco los días muy soleados porque cuando se oculta el sol  también uno  se siente triste. Prefiero los días sombreados y cálidos. Aquellos donde de la nada nacen las esperanzas de que las cosas pueden salir mejor, aunque no todo sea así al final del día. Pero lo que más me gusta es pasar los días pensando en ella, mirar a todos lados y saber que no hay nada como mirarla.
Te quiero flaca, no sé si desde mucho antes de aquella tarde del 2009, pero te quiero y no dejare de hacerlo. El frió aquí es insoportable, el frió donde tu estas lo es aún peor. Creo que podremos abrigarnos aquí o allá,  tienes por eso que estar junto a mí ya. Haremos de los días, dias  sombreados y cálidos como me gustan y a ti también. Y yo mirare a todos lados para terminar comprobando que no hay nada como mirarte. Eres para mí.


La perdí a ella, soñé con otra chica irreal pero nadie es como tú. Me declaro muy enamorado de ti. Dime que si ¡¡¡¡¡¡



pAnChO.

jueves, 31 de octubre de 2013

NOCHE DE TERROR

Si la noche de Halloween consiste en pasar un susto, yo si pase uno de esos hace  5 años. Como lo había  hecho en el año anterior, en el 2007, también decidí pasar esa noche, 'la noche de brujas’- pues así también la  llaman a esta- en ese mismo lugar, que dese ya anunciaba a ser una noche inolvidable: globos con   imágenes de calabazas, las paredes forradas con algodón para parecer telarañas,  y lo más importante y mejor de este lugar:bellas mujeres disfrazadas de vampiresas  o malvadas gatas dispuestas y preparadas para darnos sorpresas y uno que otro susto que solo quedaría en divertidas bromas.
Recuerdo que esa noche salí de casa con la consigna de pasarla bien, sabiendo que iba a un lugar  relativamente seguro, del cual  conocía bien el camino de cómo llegar y como salir, ya  que muchas veces por las circunstancias de la hora no  son los mismos. En fin, lo importante era tener la seguridad que todo saldría bien esa noche, ya que  mi vida se basaba en en la costumbre de pasar casi todos las noches de viernes y sábados ahí. Y ese viernes no sería la excepción, menos si era de fiesta.
Pero esa noche tenía que ser diferente, quizá porque ya no estaba en la universidad- recuerdo que cuando era estudiante, me iba todos los viernes saliendo de clase directamente ahí- y esta vez especialmente salí  de casa para ir  festejar en aquel lugar, mi lugar.
Luego de meditar mucho de como la pasaría lo mejor posible, dentro del bus que me llevaba, por fin llegue ahí. Todo lucia tranquilo, había gente pero no tanto como habría a más avanzadas horas de la noche. Cuando estaba aun acomodándome y apuntando a la chica, a la cual atacaría con mis piropos, abrazos y besos de  novio o  enamorado, aparecieron unos hombres vestidos de azul y provistos con linternas y  varillas  de jebe gritando:¡esto es  una batida,todos con  sus documentos de identidad en la mano! Atrás de ellos entraron una docena de camarógrafos de TV. Muchas veces me he preocupado por conocer el aforo previsto en este local, por  conocer los buses a abordar   para regresar a casa, pero nunca me había preocupado por si un día había una batida como  esta y yo tenía la costumbre de no llevar mi ‘documento de identidad’ conmigo por miedo a que me roben la cartera con ellos dentro  y tener que hacer esa denuncia a la comisaria  y el respectivo  trámite para sacar el duplicado. Esa noche esos agentes municipales pedían ,además, que todos dejen sus vasos y a sus chicas de turno. A ellas les pedían que muestre carnet de salud y otras cosas. Yo sabía que no saldría de aquí porque no contaba con el documento requerido. Y fue así, empezaron a salir las personas que se identificaban, que mostraban esos documentos que aparentemente los salvaban de la duda de ser personas de mal.  Esos operativos son realizados por la municipalidad  de la cuidad, cuando hay noche de celebración, cuando se cree hay mucha gente de dudosa reputación colada en alguna fiesta  publica. Los otros días en la ciudad puede pasar de todo y a las autoridades no les interesa. Lamentablemente, esa noche habían dos fiestas importantes: La de Halloween y La noche de la canción criolla, que se celebra en Lima. Creo que todos tenemos derecho a divertirnos, cada uno a su manera y con la compañía que encuentra más conveniente, por lo que  pensaba que me esos agentes del orden  habían aguado la noche, pero mis temores eran mayores: no solo pasaría la vergüenza de tener que llamar a mama y papa  para que me saquen de la comisaria- que era el lugar donde nos llevarían a todos lo que no teníamos documentos-,  sino que esas cámaras de TV se estaban alistando para empezar a hacer las filmaciones para los noticieros de esa misma noche. Como estaría de asustado esa vez, que se me fueron todas las ganas de enamorar a las chicas que estaban a mi alrededor. Pues a pesar del operativo, muchos varones continuaban   observando  a tantas beldades que había ahí, pues de seguro les importaba un carajo si la policía los hacía dormir en prisión. Yo en ese momento ni me  fijaba  en aquella morocha de ensueño que siempre me traía loco; aquella muchacha con un parecido impresionante a ‘María Conchita Alonso’ de los años 80’s. Los hombres de prensa empezaron a hacer su trabajo, cámara en mano apuntaron para filmarnos. No estaba dispuesto a salir en los noticieros, menos  en  esa  época en que  me acababa de reencontrar con mis compañeros del colegio,   y tenían claro mi rostro. Además que las dos últimas chicas, que habían sido mis enamoradas,  me verían en ese lugar y pensarían que tanta había sido mi  tristeza de perderlas que me refugiaba en aquellos centros nocturnos. Cosa que no fue así, vale la pena aclarar por si leen esta columna.
Entonces, se me ocurrió ocultarme en el sótano. Recuerdo que había algunas historias sobre este.Una de ellas decía que quien bajaba las escaleras , en el camino se cruzaba con fantasmas que  del susto e impresión que te producían te hacían rodar las escaleras y llegabas muerto al piso. Estaba tan atemorizado con esos feroces   cámarografos que decidí bajar esas escaleras y liar con esos fantasmas que no me harían más daño que aquellos que hablarían tonterías de mí luego de verme  detenido en una comisaria por mirar chicas bailando totalmente desnudas. Pero al bajar al sótano por las escaleras  solo llegue hasta la mitad de estas, pues cuando las bajaba sentí que estas no estaban en buen estado, que mi peso terminaría con quebrarlas y yo caería de una buena altura hasta el pisos para  terminar igual de muerto como si me hubieran asustado aquellos fantasmas.
Pero por lo menos llegue hacia un lugar donde no me alcanzaron los flashes y otras luces propias de esos aparatos de filmación sofisticados.
Cuando retorne al lugar, ya todo se había calmado, no estaban filmando. Logre ver a los  efectivos municipales preparándose para empezar a trasladarnos a la comisaría más cercana, donde nos recluirían hasta que llegue un familiar a recogernos y  certificando que  no éramos gente del mal vivir, y que solo queríamos vivir la noche como cada quien lo hacía a su manera.
Entonces, revise mis bolsillos; quería guardar el  dinero que llevaba conmigo y que estaba destinado a complacer a todos a esas bellas mujeres que me  alegrarían la noche. En eso sentí que llevaba conmigo un carnet, lo saque inmediatamente. No sé como apareció ahí, era mi carnet de estudiante  universitario que  felizmente aun tenia validez hasta fin de año, a pesar que ya había salido de  la Universidad. Creí que era conveniente el intentar  mostrárselo al policía municipal para que  me deje salir del lugar. Me acerque a la puerta de salida, se los mostré y  les dije que venía de hacer un trabajo en la casa de un compañero, y que deje mi documento de identidad ahí. Consulto con su supervisor, luego ambos  vinieron hacia mí y  me interrogaron. Les afirme que era un estudiante. Entonces, el supervisor ordeno que me dejen ir. Al estar afuera sentí un alivio, pero pensé que  podrían arrepentirse de haberme dejado salir, ya que lo que ellos pedían era un documento de identidad y no un carnet de estudios,además que este  no hablaba de mi verdadera condición, pues ya había egresado de esa casa de estudios que indicaba ahí. Entonces, atine rápido a llegar a la avenida principal, subí al primer bus que paso ahí sin importarme  si me llevaría a casa. Recuerdo que a dos cuadras, cuando pasamos por la iglesia donde descansa el ‘Señor de los Milagros’, le agradecí a él  una vez más por hacerme otro milagro.
No le pude prometer que no iría otra vez a ese lugar porque yo no podía con mi genio y como todo ser humano tenía mis debilidades. Pero si le prometí  que tomaría mis precauciones.

Cada vez que llego Lima, nunca me olvido de esta anécdota como tampoco me olvido de ir a ese lugar pero siempre llevando mi ‘Documento de Identidad’ y procuro no  bajar por esas escaleras que hasta ahora nadie las repara, pues pienso no quieren chocarse con los fantasmas de aquellos que decidieron bajar por ahí, a pesar de percibir  de su mal estado.


pAnCho.

jueves, 3 de octubre de 2013

Desempleado y sin chica a mi lado

No sé si ese fue un buen día; en realidad no creo que existan buenos ni malos días. Solo depende de nuestro ánimo, de cómo veamos las cosas y de analizar si en verdad  lo que nos sucede  tanto como lo pensamos. Después de todo, los días son solo días, nada más  que eso. A veces me pregunto  por que un día tiene que ser sábado  y otro  domingo. Si cualquier día puede ser día para el descanso, para el festejo o para el trabajo y las obligaciones. Nunca lo sabré,  y de seguro tampoco me volverá a importar descubrir esto.
Hoy he amanecido desempleado, hace tiempo no experimentaba esto. No voy a escribir que es esto  nuevo para mí. Pero ya me había acostumbrado a ser un hombre de provecho para la sociedad, de tener un sueldo, de decir que trabajo en un algún lugar. Además, para variar o, más bien, para que la vida me siga siendo jodida; la chica de la cual estoy enamorado me ha vuelto a rechazar, esta vez ha sido más tajante: "me ha dicho que siempre será así su reacción hacia mí, que mis intentos, mis esfuerzos no serán suficientes para conquistarla". Todo esto  me ha quitado las ganas de reír y, más bien, creo que con lo que cuento muchos tengan ganas de reírse de mí; pues le he seguido insistiendo a esta  chica que una vez  ya me ha dicho que no. Todo esto como si no existieran otras mujeres en la tierra. Reconozco que  hubiera querido que me cuente alguna mentira, que me diga algo que siga alimentando mi esperanza de llenar mi vida con ella. Pero ha sido dura conmigo, eso vale en el fondo.Fue sincera!! Hay que ser realistas en esta vida, hay que afrontar las cosas, eso nunca lo acepte. Hoy debo empezar a hacerlo. Para terminar de hablar de ella, solo voy a contar lo que note en su comportamiento por si  en algo puede servir esto  para otros que están enamorados  y no se resignan a no ser aceptados o a comprender que no todas tienen el deber de corresponder  a nuestros sentimiento:
” ella evadía y evade a  mis múltiples invitaciones, no quiere encontrarse conmigo, no cree en la magia de mis palabras” Simplemente esto se termino, no seguiré haciendo el papel de tonto. Nada de ¡por ti luchare, por ti continuare, por ti insistiré, por ti querer será poder!  Todo eso ya se termino. Me olvidare de ella.
Con el despido intempestivo por parte de mis ex empleadores y todo  esto que me ocurrió en el campo sentimental . Puedo decir que no estoy en mi mejor momento. Debo pensar en  no agradecer a la vida por vivir. O en todo caso agradecerle por estas tristezas, por  estos malos momentos.Porque de seguro me  darán experiencia, y eso es algo que tengo que rescatar de estos oscuros episodios de mi existencia. Para nada pensar que la muerte es solución. Sigo creyendo que actuar así   es lo más cobarde que existe. Mejor es seguir viviendo, seguir viendo pasar  el tiempo, ver algo nuevo que hacer; aceptar que se ha perdido el  tiempo en cosas que no prosperaron ,  pero no la dignidad  que es el seguir vivo para luchar , para asumir responsabilidades, para corregir las cosas. Lo bueno de esto es que un día has tenido de todo y  hoy no tienes nada. Eso es haber bebido de la diversidad que la vida te pone sobre la mesa. Haber construido  tus historias en diferentes condiciones: ‘un día has reído, hoy es difícil hacerlo, según algunos, según yo’.  Pero concluyo que mejor siempre es reír, siempre pensar que con esta sonrisa debemos irnos a la tumba. No se  en cuento tiempo volveré a encontrar un empleo (aun no lo empiezo a buscar). Lo que si  se  es que no insistiré en enamorar a una chica quien no muestra interés en mi . Dejare que las cosas pasen espontáneamente, que un día aparezca alguien; y que recién a partir de ahí  yo empiece  a hacer mi trabajo: "ese de enamorarla, de contarle  cosas divertidas y hacernos cada vez mas amigos "
Ahora debo mirar a otros lados, debo salir a combatir, a prepararme, a ponerme al corriente de las cosas. A postular a un nuevo empleo cuando en realidad  me sienta preparado para eso.
En verdad, las cosas pasaron  tan rápido  que me sorprendieron. Volví en la noche  a la oficina como todos los días lo hacia. Me  llamo la atención que ese día mi jefe directo me aviso que yo no entraría a la reunión diaria a la cual siempre asistía. Estando en la oficina, el secretario me dijo que tenía que hablar algo importante conmigo, que vayamos fuera, que había mucha gente ahí.Era algo personal lo que tenia que comunicarme, eso estaba muy claro. No lo sospeche, no es que estaba confiado en quedarme ahí .Pero tampoco lo veía todo negro como para pensar que me diría eso que escuche. Sus palabras fueron claras, fue directo al grano y eso se lo agradezco: “me han comunicado  por la tarde desde la alta  gerencia que hasta hoy solo trabajas, que están agradecidos contigo pero las cosas debe seguir mejorando en la empresa. Y para eso se está formando un nuevo equipo en el cual lamentablemente tu no estas incluido”
Recuerdo que a manera de romper las tensiones y  de paso  de  dejar de darle lastima a este muchacho quien solo cumplía  la función de  darme esa  no tan grata noticia, le pregunte si la cena de esa noche más el desayuno del día siguiente aun  me correspondían.Sonrió, conseguí lo que quise: se calmaron las tensiones. Esa misma noche debía alistar mis cosas para al día siguiente  dejar la habitación donde dormía y volver a mi ciudad.
Como todo ser humano, debía de  hacer una observación de lo que paso ahí. Sabia  que no era  el único ni el ultimo a quien le sucedía eso. Por tanto debía mantenerme tranquilo . Sin embargo, es mejor siempre decir las cosas claras, siempre ser frontales.  Algo que les falto a los altos jefes de la empresa en donde labore y pienso nunca volver.No me dijeron la verdad,  no me hicieron saber que  rendimiento no fue el  que esperaban.  Pocos días antes de eso, había tenido la oportunidad de hablar con la gerencia. Ellos esa vez no me dijeron nada; tampoco lo hizo  mi jefe inmediato. Solo se limito a hacerme pasar ese mal momento al  no dejarme entrar a la reunión de todas las noches.Yo me marche de ahí muy mortificado por la forma en que actuaron al comunicármelo de sorpresa cuando ya sabían cuál era mi destino. Mas no, porque me despidieron. Después de todos ellos son  los dueños y pueden hacer lo que quieran.
En fin, todo ya es pasado. Estoy aquí viendo los nuevos caminos por andar, preparándome, pensando en mejorar, en no cometer los mismos errores. Y en aceptar que ya no estoy mas ahí.
Y si hablo de ser frontales, tengo que serlo conmigo mismo y reconocer  que ella  también lo fue conmigo. Desde un principio me dijo que no quería nada, que no tenia interés en mi como pareja. Entonces por que criticarla?
Y como quiero seguir siendo , debo decirlo: “estoy desempleado, no tengo una chica conmigo y no sé que pasara mañana conmigo”


pAnChO.



miércoles, 21 de agosto de 2013

OLVIDAR

Empezar a olvidar a alguien es difícil de por sí. Mas, cuando  con ese alguien te ilusionaste, te esperanzaste de vivir una vida juntos. De cumplir todos tus sueños a su lado y todo lo demás.
Pero nunca queda lugar para esa frase:”no puedo olvidar”. No, tienes que olvidarla a esa persona como dé lugar. Porque simplemente no te corresponde o te hace daño seguir queriéndola si es que no has llegado al extremo de amarla. Siempre se da la misma situación, odias y amas a esa persona. Pero jamás piensas en olvidarla. En este momento no necesitas que nadie más te lo diga, tú mismo debes tomar la decisión que acabo de tomar: Debo olvidarla ya.
Hace 2 meses me propuse eso, a toda fuerza lo estaba consiguiendo, no me venció el amor que aun le tengo. Pero basto una llamada  que me realizo ella una mañana. Ella se reía, lo veía todo tan normal que me hizo dudar de cuan a pecho me tome  su frialdad; motivo por el cual estoy olvidándola. Sin querer volví a pensar en ella, volví a seguir en ese plan de enamorarme hasta convertir esto en una obsesión. Después de colgar le teléfono, inconscientemente volví a hacer planes, volví a incluirla en mi vida, en mi futuro. Si, ese futuro incierto y fantasioso. Sé que se puede perder cuando fuerzas a alguien a  quien no te quiere a que este contigo. O como un gran ilusionista lo incluyas en tu proceso de vida. Eso me pasó, volví ahí. A ese lugar del que quise huir y cuando lo estaba consiguiendo, regrese ahí porque simplemente quería seguir viviendo de ilusiones. En fin, gracias a Dios me he dado cuenta que esa amistad me hace daño, que jamás se convertirá en una relación. Así, que ahora sigo el proceso de querer olvidarla. No es tan fácil como lo decía al comienzo de esta columna. Pero se puede lograr, de eso estoy seguro.
No puedo negar que hasta ahora hay noches en que en mi almohada veo su rostro y huelo su fragancia, esa que se desprendía de sus lindos cabellos castaños que me alborotaban. Sin embargo, debo rápidamente aceptar que solo es una imaginación. Que las tantas almohadas de los diferentes cuartos donde me toca descansar mi cabeza  en las diferentes ciudades por donde voy por trabajo, no pueden tener su olor. Partiendo de eso me quedo dormido olvidándola.
Aunque no faltan esas mañanas cuando me siento cansado, esas en que pienso en tomarme unas pequeñas vacaciones. Y sin querer ella aparece en mis planes. Me ilusiono de nuevo pensando en que viajaremos juntos, en que la llevare abrazada y le diré que cada reencuentro ser único.
Pero cuando vuelvo en mi, estoy libre de todo eso, veo un día nuevo. Y  en ese día no está ella. Porque es simple, una vez me dijo:”solo podemos ser amigos, te veo como eso, como un buen amigo”. Felizmente la estoy olvidando, lo estoy logrando. A veces no hay que ser pesimistas ni pecar de conformistas. Solo hay que aceptar las cosas como son. No será mía, y es una pérdida de tiempo el pensar que puedo conquistarla.
Como este es un proceso. Y todos tenemos el derecho de a veces tener recaídas. Hay días en que se me viene su rostro a la mente, esos días son felices porque la veo sonreír y sé que puede ser por mí. Pero después no lo son tantos. Porque simplemente debo aceptar que no está aquí; y que para mi bien, posiblemente no volveré a verla. Es todo un asunto complicado el querer olvidar a alguien. Es un camino conocido por muchos, pero no tan seguro de poder recorrerlo de la mejor manera. No sé si saldré triunfador de esto. Pero lo estoy intentando, me sobran motivos para hacerlo. Tengo la idea que lo lograre, que ella saldrá de mi mente. Que solo un 1% de mi mente la recordara. Es normal, nadie se te va la mente del todo. Siempre recuerdas a alguien, aunque sea un poquito. La ultimo que escribí para ella, no lo leía tan alentador para mis planes de olvidarla. Aunque al termino empezó a tomar un sentido de dejarla en el recuerdo.
Una estrella en el cielo de la noche me hace recordarte. Si existiera un mar tan lleno y difícil de secar. Ese sería el que está lleno de todas las lágrimas que he derramado por ti. Veo en las flores todo el amor que siento por ti. Las flores florecen y florecen, así es el amor que lo guardo para ti. La nube que está por encima de mi podría irse si tu aparecerías frente a mí. Llama, te necesito. Quiero volver a decírtelo, y no quiero escuchar un no. Busco todas las oportunidades, no quiero andar solo en esta vida. Tampoco acompañado por cualquiera. Sino por ti, quien eres mi mujer ideal. El cielo llora si no estás junto a mí. Si no te vuelvo a besar aunque sea en la mejilla, no resistiré. Pero sabes que el mejor panorama se ve en temporada de verano, ahí todo es mejor. Todo árbol se ve verde, el viento no sopla tanto. Y si lo hace, es para llevarse a la nube que me hace sombra por encima. Las flores, el sol, la luna y todos esos factores que juegan a favor del amor; desaparecen cuando el verano se acabo. Y creo que todo el amor que siento por si se está acabando. Aunque nunca lo quiera decir, un día lo diré: todo se acabo. Todavía queda algo por ti, parece que estoy entre el seguir queriéndote y el no. Todo es inesperado, quiero borrar los colores que le puse a esta ilusión. Ya no quiero escuchar la canción que llevo siempre dentro del corazón al pensar en ti. Nunca creí que un día te iba a querer olvidar. Pero me paso”

pAnChItO.


martes, 16 de julio de 2013

PAPA Y MAMA SIEMPRE EN MI MENTE

Cuando llegue a casa abrace fuerte a mama, la salude. Luego  me dirigí directo a la habitación de ella, no estaba papa. Era aun las 6:45 de la mañana, me asuste. Mama me dio el alcance y me dijo que él  estaba en la ducha. Sentí un alivio,  había cruzado por mi mente que no lo encontré ahí porque estaba internado en alguna clínica o que simplemente había partido. Llevaba conmigo la preocupación que alguna vez llegaría a casa, como tantas veces vuelvo, y ya no encontraría a papa o a mama y  no me resignaría a entender que no me esperaron para despedirse. Que el destino los obligo a dejarme sin poder decirles algunas palabras o quizás solo dos: "Los amo"
Cada vez que regreso a casa un júbilo colosal me invade, pienso que pasare los mejores días de descanso junto a mis padres, que esos pocos  días se pasaran lento hasta el momento de partir de nuevo. Pero no es así, los minutos, las horas y los días se pasan rápido. El destino que hace y deshace los planes mejor elaborados  se encarga de  ponerme en esta situación, de otra vez ponerme en frente de a  un problema, el cual debo superarlo buscándole  la mejor solución sabiendo que para esto no hay solución perfecta, y en verdad ahí entiendo que no hay nada perfecto. Por circunstancias de la vida no puedo estar a tiempo completo en casa, no puedo estar en esta ciudad. Siempre debo partir, siempre debo vivir lejos de aquí. Siempre debo pegar mi rostro a un teléfono para escuchar las voces de mis padres a miles de kilómetros dándome aliento, dándome consejos o simplemente diciéndome que me cuide y descanse. Sé que no podemos estar unidos físicamente, que ya no es lo mismo de cuando era niño o adolescente  y estaba todos los días cerca a ellos.
Pero como ellos mismos siempre me dijeron y yo lo he comprendido a medida que he ido viviendo la vida:”el destino determina  lo que debemos vivir, lo que debemos conocer. El de allá arriba nos presenta todo tipo de pruebas, oportunidades que debemos asumir y aprovechar. Sabiendo al final que le jamás nos hará trampa, nos traicionara. Al contrario, cuidara de nosotros y nos guiara para enfrentar esto de la mejor manera”
Al llegar a casa lo hice preocupado porque en el viaje que realice, soñé con mis padres, tuve una pesadilla:”vi que volvía a casa y no encontraba a papa, que mama me decía muy triste junto a mi hermana, que el había fallecido. Que no quisieron preocuparme contándome que días antes estuvo muy mal. Y que yo lloraba desconsolado por no haber podido estar junto a él en sus últimos días”. Al despertar pensé lo peor, luego me di cuenta que todo fue un mal sueño y que ya estábamos cerca a Lima.
Estos sueños y presentimientos en realidad son solo eso. Solo Dios decidirá si ellos parten, si yo lo hago antes.  O si nos da la felicidad de estar muchos años más juntos. Pero mi preocupación se basa en que ellos son de edad, que ambos a pesar que gozan de buena salud, presentan problemas propios de la edad. Sin embargo, gracias a Dios y a los cuidados y recomendaciones de los médicos se conservan muy bien y a veces nos hacen creer a mi hermana y a mí que vivirán toda una eternidad.
Aunque suene a egoísta, son solo ellos quienes me importan, y también mi hermana. Después, por todos puedo tener cierta preocupación pero nada más. Solo por ellos todas las noches religiosamente hago un espacio en mi trabajo para llamarlos, para saber como están, para preguntarles como pasaron el día. Para disimuladamente sacarles información confidencial de cómo ha esta su salud. Después de todo, ellos también  hacen lo mismo. No sé quién de nosotros actuamos  con  más inteligencia. Pero al final nos terminamos enterando de cómo estamos, de que nos aqueja, de que es lo que queremos ocultar para no despertar preocupaciones que pueden llevarnos a imaginar lo peor a la distancia. Y felizmente, hasta ahora todo ha estado bien, no ha habido grandes sustos.
Hace frió allá donde vivo, las noches son más largas. El cielo se oscurece ocultando cada ánimo que trae consigo la claridad del día. Porque a decir la verdad, la claridad representa la esperanza, la idea que todo va a salir bien. Más bien, la noche es más conservadora (si no te desanima), te pone a reflexionar de cada paso a seguir para que tu día sea bueno, para que esa claridad del cielo este acorde con lo que estas viviendo. Por eso mama siempre me llama, me recomienda que me cuide del frió, que tome tazas de café. Que nunca deje de usar la bufanda y el gorrito de lana que me obsequio.

Miles de palabras que me aconsejo mama las recuerdo allá y miles de conversaciones que teníamos con papa aquí   en mi ciudad se convierten en una buena compañía
 Todos los días llego a mi cuarto, me quito los zapatos y me pongo las sandalias para descansar. Ahí  no hay nadie quien me caliente la comida, ya no está quien me pregunte como me fue, no están esas dos personas que motivan mi vida cada día. Aunque es mucho  más la motivación que me hacen de lejos, las ganas que me mandan a la distancia. Y yo solo  los puedo  ver cada fi de mes. Recorro miles de kilómetros por ellos, y haría lo mismo así fuera el doble, no es ningún sacrificio para mí. Es lo que necesito para ser feliz, porque me he dado cuenta que a este mundo venimos solos, que quienes nos atienden son nuestros padres. Que los amores que tenemos por ahí pueden o no ser verdaderos. Pero el amor de los padres es el más autentico, el incondicional. Solo ellos y salvo algunas excepciones, pueden tener esa inigualable preocupación de saber como estas, de preguntarte por cada detalle del día. De hacerte sentir que están cerca de ti en pensamiento. 
De seguro ya nada será igual, ya no tendremos el mismo tiempo de antes para estar juntos a casi tiempo completo. No sé si volveré algún día a vivir con ellos, si permaneceré aquí por mucho tiempo.  Pero sé que hay que sonreír, que hay que agradecer a Dios y al destino por permitirme haberlos encontrado bien de salud. Por haber estado este casi un mes otra vez cerca ellos. Por poder aceptar que a pesar que me tengo que volver a ir, siempre seguiremos en comunicación. Que cada vez que venga, Dios quiera y confió será así, ellos me esperen con una sonrisa, llenos de salud. Y saber que cualquier pesadilla producto del viaje es solo eso: “una pesadilla causada por la altura o por los muchos  panecillos y gaseosas que me sirve la azafata a insistencia mía”


Buena salud para papa y mama, buena salud para mí.


pAnChO.

viernes, 12 de julio de 2013

LLÁMENME IRRESPONSABLE!!!!!!!

Soy un irresponsable, debo de admitirlo con la misma valentía con que muchas veces exijo que se respeten mis derechos. Me  he prometido a mi mismo escribir todos los lunes esta columna, y desde hace dos semanas todo estaba marchando bien. A más tardar el día domingo por la noche  tenia lista una columna para se publicada. No se qué ha pasado estas dos  últimas semanas; el  domingo me levante con la idea que terminaría de escribir al final del día, o mejor dicho de que empezaría a hacerlo. Creí todo estaría solucionado para el lunes por la mañana; nada fue así, hoy jueves estoy reconociendo que otra vez me entregue a la flojera, al descuido y a la falta de seriedad para cumplir con un compromiso que yo mismo me hice.De la misma forma fue la siguiente semana. No por eso me derrumbo, pero si voy entendiendo del porque jamás me podré ganar la vida como un periodista, ni mucho menos  como un columnista que debe de escribir algo semanalmente. Salvo que pueda vivir de eso. Es seguro que por eso decidí, hace ya casi un año, el no seguir postulando o aplicando a diarios, revistas o semanarios donde puedan acoger mis opiniones o anécdotas. Sabía que sucedería esto, que no cumpliría con lo pactado para  la semana, que volvería a estar como el día de hoy sin haber publicado nada y sin saber si lo haré. De seguro, a estas alturas, por el temor a quedar mal ya habría renunciado a algunos de esos medios que me hubieran acogido. Como hoy escribo para   mi propio blog, las cosas se ven aparentemente mejores, más fáciles. Me permito publicar  cuando me da la gana, yo mismo decido si debo amonestarme por eso, algo que no sucederá. Pero en lo que no pienso es que si  dejare plantado al número de lectores que esperan leerme semanalmente; y por último,  no pienso en que yo mismo me desprestigio y doy una mala enseñanza de cómo se puede ser columnista sin escribir.Es lógico y explicable que mucha gente pensaba que yo ya había abandonado este Blog. Que había tirado la toalla, que de seguro había entendido que al no tener  miles y miles de lectores debía de desistir de seguir con esto. Todo es falso, jamás dejaría de escribir para esas pocas personas que me leen, que toman parte de su día para aprender algo  y entretenerse leyendo  cada columna que escribo.Y quienes son los  que me motivan a seguir escribiendo, aunque sea de manera tardía.
 No se si lo tomen como una amenaza,pero este Blog jamás desaparecerá, porque desde hoy me comprometo a trabajar duro para que no sea así. Este Blog nadie lo cerrada ,porque el servidor lo dejara ahí en el espacio; ya que  no le interesa cerrarlo, capaz  ni leerlo, y lo más seguro es que  ni siquiera promocionarlo. Ustedes serán quienes también lo abandonen al no ver nada nuevo. Y  como yo digo: “no tengo miles y miles de lectores, pero tengo lectores que se han comprometido con lo que escribo y  que de alguna forma han encontrado entretenido todo esto”. Por ellos debo trabajar y comprometerme de verdad en publicar semanalmente algo nuevo
 En verdad, no es tanto por flojera  por lo que dejo de escribir. Sino  miles de  cosas me salen a diario para hacer. Muchos puntos por cumplir están  en agenda, y debo de  cumpliros en  el poco  tiempo que estoy en la ciudad. Aunque también se que es una obligación el escribir mi Blog, que debo trabajar en eso y apuntarlo en la agenda. El escribir no es una tarea sencilla cuando crees que lo que vas a hacer no es de utilidad para el lector, ni un poco  entretenido, ni mucho menos algo vivencial. Y más bien, sabes que puedes aburrirlo, quitarle las ganas de leer otras cosa; y lo mas triste, contribuir a que deje de ser tu lector. Por eso hay momentos  en que a pesar que  estoy en casa sin tener nada que hacer, no escribo. Simplemente porque no tengo ideas conmigo, no tengo algo bueno que escribir, algo bueno que contar, algo que lleve consigo un mensaje o algo de utilidad. Y si las ideas buenas no llegan a tu cerebro, no te esfuerces en traerlas porque podrías terminas de escribir todo  un desastre. En fin,  hay que seguir madurando, eso yo lo reconozco. Hay cosas que deben cambiar en mí de una vez por todas. Una de esas es el poder encontrar los momentos de creación para así cumplir con la columna que debo de escribir semanalmente. ¡Responsabilidad es responsabilidad!
El disfrutar de unas vacaciones en casa puede ser una condición medio engañosa. Quizás por un motivo fundamental: “al menos  para quienes no trabajamos en  nuestra ciudad, quienes andamos lejos de aquí la mayoría de días del año, tenemos un montón de cosas pendientes por hacer para cuando venimos a nuestra ciudad. Entre ellas,  el de recuperar horas de sueño que la vida nos está debiendo. Por eso  cada momento en casa es sagrado. Sobre todo cuando este es dedicado para pasar con los padres, así algunos  digan que es una tontería el estar metido en casa  como si uno fuera niño junto con ellos" Sé que el abrir un Blog no es cosa de juego, no es una idea para el momento, sino es una manera que uno encuentra para expresar tantas cosas, para contar anécdotas que pueden servirle a otros. Y en mi caso particular, es un medio para botar todo sentimiento que llevo en mi. Es un método para limpiar mi mente y también mi alma. El Blog es un medio de comunicación con los demás, es una herramienta que te permite transmitir algo, así de simple es mi chamba. Entonces, es válido el mantenerlo  en buen estado, con columnas nuevas, con ideas innovadoras,para darle esa vida que necesita todo portal  que circula en la red,lo que lo hace diferenciarse de una revista que caduca cada cierto tiempo
Además, la escritura  es lo que en verdad amo en la vida, lo que me gusta hacer, lo que provoca el mejor de mis momentos. Por razones económicas me dedico a tiempo completo a verdadera profesión, a la cual también le tengo cariño. Sin embargo, siempre encuentro más pasión haciendo esto; veo en cada minuto que escribo una dosis de energía, un alargamiento de mi vida, y un motivo para sentirme mejor. Entonces, no podría dejar de hacerlo, ni mucho menos dejarle de prestar atención, pues es parte de mantenerme bien de salud. Hace algunos años perdí todo el avance de primera obra en un "usb" que se quemo, que quedo inutilizado. Eso me hizo pensar que sería inútil el volver tratar de escribir algo. Mis sueños de publicar una novela quedaron flotando en el aire. Desde ese entonces, cada cosa que escribo lo hago con alma corazón y vida. Y lo aprecio mucho, por eso con algo de modestia debo decir que todo lo que publico aquí es hecho con dedicación, cariño y calidad. Solo me falta agregar  que  habrá responsabilidad de mi parte para publicar  cada semana. Después de todo, este nos hace bien a ustedes y a mí.

Gracias lectores por leerme, por compartir esto con sus amigos y conocidos, y sobre todo por esperar cada nuevo artículo que promete salir dentro de lo establecido con ustedes. 

pAnChO.

lunes, 24 de junio de 2013

COSAS DE LA VIDA

Si alguien me ha frustrado la vida, no lo sé. En realidad, quien tendría tanto poder para hacerlo? Yo no creo que nadie lo haya hecho, ni lo hará. Tampoco creo que mi vida este frustrada del todo. Ahora solo  me pregunto si ella me hará caso, si ella será mía? Las evidencias responden que no; pero solo ella tiene la respuesta, debo preguntárselo. No tiene sentido el ponerme a pensar tantas cosas, el perder la concentración día a día por pensar en ella. Quizás sufra un accidente, quizás me pierda de algo bueno  por no estar en mis cinco sentidos.
A veces no da ganas de estar  cuerdo a tiempo completo  en esta vida, la locura se encarga de hacerte ver y pensar de forma que jamás lo harías cuando estas sano. Si tu locura es momentánea, natural y no pasa los “límites máximos permisibles”, es bienvenida, es recibida con los brazos abiertos. Porque solo estando medio loco  sabrás que hacer en esos casos, tomaras las decisiones más acertadas y no dudaras tanto en hacer algo bueno. Quiero estar loco otra vez (antes lo estuve cuando decidí escribir esta columna y también otras cosas), quiero tener esos arranques que solo los tengo cuando algo  pide a  gritos que lo sea. Tengo la flecha de su amor atravesado, por eso actuó como un idiota. No puedo tomar una buena decisión, no soy claro con ella, y eso me afecta, le hace mal a mi salud. Voy a armarme de valor, voy a dejar que la locura me atrape y  bajo sus efectos le diré que la quiero, que necesito estar con ella para toda la vida. Después de eso, a ella le tocara  tomar una decisión,  pues yo  ya no quiero estar más dando vueltas a su alrededor.  Si bien, a mi parecer es la mujer más hermosa del planeta, la que me atrae; no es la única en el mundo. Esta noche es de fiesta aquí en la ciudad. Las celebraciones están por empezar. Yo debería sumarme a esto, debería celebrar el solo hecho de estar vivo y con buena salud. Pero no puedo hacerlo, siento una pena, una tristeza y más por el no estar con ella. Una amiga de años me ha invitado a las celebraciones, me ha dicho:” es mejor pasearse por la ciudad, mirar todos los espectáculos gratuitos espectáculos y participar de ellos”. No la veo hace muchos años, es lógico que no me sienta comprometido a encontrarme con ella. Pero reconozco que no  soy un galán de televisión   para tomarme esas atribuciones de rechazar una invitación  de tan manera  elegante como lo ha hecho ella. Además, se que con ella jamás me aburriré, hay tantas coas de que hablar. Trato de mejorar mi ánimo pensando en ella. Me alisto y voy a su encuentro. Llego en ómnibus a esa concurrida y famosa avenida de aquel distrito de Lima. Antes de bajar del transporte  la diviso en la vereda de enfrente; viste una cafarena de color rojo y unos jeans que le quedan bien. A pesar de todo sigo pensando en la chica que me roba el sueño. Bajo del ómnibus, no me ha visto. Por un momento se me ocurre irme a otro lugar, esconderme y luego decirle por teléfono que no pude llegar, que se me hizo tarde, que anduve en otro sitio. Pero no soy  bueno para plantar a nadie, ni menos a una chica a quien conozco hace mucho tiempo. Soy un idiota porque sigo pensando que con nadie podría pasarla bien si no es con la chica que no está en esta ciudad y que no ha tenida ni la delicadeza de contestar a mis llamadas.
Me acerco, la llamo por su nombre, me ve y  me abraza. Siento un nerviosismo, puedo estar enamorado de otra persona pero tampoco puedo dejar de inmutarme ante tanta belleza que tengo frente a mí. La mire a los ojos, jamás la busque pero siento que si lo hacía, que hoy la descubrí. Paseamos por las avenidas cerca de ahí, desde que la vi ya había recuperado la sonrisa. Miramos las fiestas improvisadas en los parques y plazuelas. Miles de personas  celebrando esa noche, y yo solo pensando que era el único que debería celebrar por estar  al  lado de tan bella mujer. Conversábamos de todo, ella no había olvidado la ciudad a pesar que estuvo muchos años fuera. Entonces decidimos recorrer  los lugares más céntricos de ahí, no temí en que ella dirija el recorrido, ni tampoco temería que ella lo haga con mi vida. Luego de caminar entramos a un café, tuvimos una larga conversación. Era una tentación estar cerca de ella, era un castigo el  verla y no poder hacer nada. Por dos motivos: primero que  no sabía lo que ella sentía por mí y  segundo es que  yo haciendo de  idiota, pienso que la chica de quien estoy enamorado   me diga que no. No era fácil dejar de querer a alguien, aunque me lo he propuesto a hacerlo de todas maneras. Me dolía el no tener a la chica que gusta a mi lado. Pero la felicidad esta aquí; al menos eso pensaba. No quería jugar con nadie, no estaba en una posición de fingir algo. Ella me hablaba de la libertad, me invitaba a conquistarla. Jamás le conté que estaba enamorada de otra chica. Salimos de ese café y ya  la llevaba abrazada de la cintura. Las cosas se daban naturalmente, sabía que mañana todo volvería a lo habitual. Caminando y caminando llegamos a una discoteca; ambos estábamos bastante adultos para esas cosas. Pero teníamos ganas de bailar, de ser felices imitando  los ritmos de modas bajo esas luces oscuras donde puedes hacer el ridículo sin temor a que alguien te lo recuerde al siguiente día. Entramos ahí, quedamos en no estar mucho tiempo, solo en bailar un par de canciones, en sudar un poco y después seguir nuestro recorrido. Le apreté la cintura, ella me agarro del cuello y bailamos, los dos sonreímos. Como buenos amigos la pasamos bien. Cuando se termino la noche, o mejor dicho, empezaba el nuevo día, la lleve a su casa; ambos estábamos cansados. Le di un beso en la mejilla, cerca a los labios. Vi en su rostro sorpresa, vi mucha alegría ahí. En ese momento sentí que  ella me cambio la noche, que me trasformo en un hombre risueño. Cuando la deje en su casa  le agradecí por haberla pasado tan bien, me dijo lo mismo. En ese momento recordé que  que  estaba enamorado de una chica que a pesar de estar lejos me seguía gustando pero que  el destino estaba escrito así: “la chica que me gusta  no me dará posibilidades, no me hará caso. Por otro lado tenía   que reencontrarme con esta vieja amiga para pasar un momento sensacional y decidir que debo seguir frecuentándola”


pAnChO