domingo, 11 de diciembre de 2011

MI PRIMERA Y FRUSTRADA NOVELA

Quise escribir una novela, y el solo hecho de pensar en que podía hacerlo me llenaba de alegría. Pero cuando me sentaba frente a la PC no podía escribir una sola línea que pudiera predecir que llevaría a cabo mi deseo. Tenía tantas ideas en mi cabeza, tantas historias que contar, pero ninguna tan convincente como para animarme a escribir y escribir hasta ver hecho un borrador de lo que sería mi primera novela. Tuvo que suceder, como siempre sucede en mi vida, que un encuentro inesperado, un hecho sorpresivo y feliz me incentivara a encontrar la dirección, el rumbo hacia donde quería llegar con mi primera novela. Estaba inspirado: su sonrisa, el haber tenido el placer de haber estado sentado a su costado por más de 20 minutos motivo a que escribiera una historia; a que en esa fantasiosa escritura pueda hacer mis deseos realidad, claro al final de la historia. No sabía aun si ella tenía enamorado, esposo, o si era viuda. Lo importante era mirarla todos los días, ilusionarme mas con ella, y soñar con un día lograr ser lo suficiente conocidos para así declararle mi amor. Sabía que al final iba a hacer lo que me decía el corazón, mientras tanto me seguía nutriendo de cada experiencia frente a ella para escribir a diario esta novela, le veía posibilidades de que una editorial me preste importancia y la decida publicar. Lo que ella y yo vivíamos cada mañana era digno de ser plasmado en una obra, y que mas si era mi primera creación. Todos los días luego del almuerzo me sentaba por una hora a escribir o relatar todo lo que me sucedía con ella, y claro lo aderezaba con algunos detalles que si bien estaban lejos de la realidad, podrían convertirse en hechos verdaderos en un futuro.
Era paciente conmigo mismo, sabía que de la noche a la mañana no tendría una buena novela en borrador, e incluso, no me exigía mucho, era consciente que nadie para debutar puede escribir una obra de arte. Además, reconocía que el que me llamen escritor me quedaría grande, juro que no trabajaba para eso. La situación era que solo quería escribir una novela, además que en ella tenía la posibilidad de contar que un día en mi vida se me cruzo una bella e interesante muchacha. Además de misteriosa porque no sabía si ella tenía o no pareja. No quería tampoco descubrirlo, quería seguir ilusionado con ella, además de seguir teniendo material para escribir mi primer cuento o novela. Había pasado una semana, y había escrito todos los días; en ninguno de ellos me entro la flojera o el desgano de hacerlo con tanta dedicación como si se tratara de un trabajo o una tarea con un buen jornal. Había tanto de que escribir, cada día descubría nuevas cosas entre los dos, cada minuto que estaba cerca de ella cruzábamos miradas cómplices de algún acto que cometeríamos en cualquier momento.
En ese momento esa obra que estaba escribiendo era todo para mí, no olvidaba mi plan, mi meta de algún día llegar a terminar este cuento. Cuando a veces me cansaba de escribir y deseaba relajarme un poco, salía de casa con dirección a al parque; ahí deba vueltas alrededor de los árboles y me renovaba, me llenaba de energías para seguir haciendo eso que tanto me estaba gustando hacer. Me alejaba de toda la realidad, y volvía con más ganas a casa para seguir escribiendo. No necesitaba estar en ninguna ciudad española, inglesa o europea para tener de que escribir, capaz esto sería porque tampoco era un verdadero escritor, y no pretendía hacerlo.
El terminar de escribir eso se había convertido en mi mayor deseo, me olvide de todo, me justifique a mi mismo que de repente esta obra al ser concluida y ser vendida a una editorial me dejaría algún rédito como para no sentirme tan incomodo por haber perdido mi tiempo en hacerla mientras no tenía un empleo. Confiaba en mi mismo, no tenia duda de que este borrador cuando este completo sería aceptado para ser publicado. Puede ser que era mentiroso conmigo mismo, pero en la vida a veces hay que darse algún aliento uno mismo porque sino nadie lo va a hacer.
Cuando ya tenía casi más de la mitad de la obra escrita, decidí ya no tenerla en mi PC sino guardarla en una memoria USB, y cada vez que continuara escribiendo seguir guardándola ahí. Tuve que atender otros asuntos, mejor dicho, tuve que aceptar la realidad: tenía que continuar buscando un empleo.
Deje de escribir muchos días, me sentía preocupado, no tenía la presión de nadie en seguir haciéndolo, pero tenía un compromiso conmigo mismo de escribir y terminar esa obra, y de ahí decidir entrevistarme con una casa editora para que sea publicada. Una tarde recuerdo que llegando a casa luego de una mañana intensa de búsqueda, me puse a escribir, retome la historia y la fantasía. Escribir regular, pero no tanto como para recuperar todos esos días en que no había hecho nada. Luego deje de escribir, así nunca terminaría. En fin, había otras cosas por hacer con más urgencia.
Luego, el destino hizo que me entere que ella estaba comprometida, que se casaría. Coincidentemente por esos días deje de verla, al poco tiempo por trabajo salí de la ciudad, me desconecte de todo. Pero siempre pensé que debía terminar de escribir esa obra, de completar esa historia que ya no tendría un final feliz. Al poco tiempo de llegar aquí, un domingo me anime a seguir escribiendo la obra. Tenía la idea de terminar mi primera novela en mis tiempos libres. Rebusque en mi maleta entre mis memorias USB la que contenía mi escrito, la encontré, la inserte a mi PC y abrí la carpeta; me sentí orgulloso de las tantas páginas que ya había avanzado. En esos momentos mi computador presento unos problemas, todo se colgó. Cuando intente reiniciar mi memoria ya no era leída por la maquina, me asuste, temí lo peor. Pero como a veces no siempre la buena suerte anda de nuestro lado, mi memoria USB se había malogrado, intente probarla en otras PCs . Pero nada . Había perdido toda información, algunas fotos de mi ex chica, y sobre todo mi borrador de lo que sería mi primera novela. Llegando a Lima sin darme por vencido decidí recurrir a todos esos técnicos lobos en computación; ninguno de de ellos pudo recuperar la información. Uno de aquellos técnicos fue más sincero: me dijo que ya toda estaba perdido. Perdí algo de dinero en tratar de recuperar mis tantas páginas escritas en muchos días. Pero esa pérdida era nada comparada con todo lo que perdí al no ver concluida mi primera obra.
Después de todo siempre tuve claro que no quise ser un escritor, entonces no tenía porque tener una obra ya escrita. Por lo menos lo único que puedo contar ahora era que al final hubiera concluida toda esa historia con la frase: “No era viuda, no tenia enamorado, ni estaba casada. Estaba comprometida y muy enamorada…… “



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sábado, 3 de diciembre de 2011

VIAJE RELAMPAGO

No es muy agradable llegar de visita a casa, y cuando estoy disfrutando plenamente de la compañía de mis padres recibir la noticia que debo de regresar de urgencia, que hay motivos de fuerza mayor en el trabajo que requieren mi presencia. Jamás me había sentido tan importante, de repente no lo sea tanto como para que me pidan que este ahí, pero en fin, es una comunicación inusual, casi un pedido a manera de favor: debo de regresar. Ahora que se dé esto, estoy seguro que el día de por si se me hará corto, tengo que hacer apurado algunas cosas que pensaba hacerlas con calma, quiero sentarme un rato junto a mama a ver televisión mientras en el sofá de enfrente papa lee el periódico y de vez en cuando conversamos algo: necesito de la compañía de ambos, aunque sé que esta vez será más corta que antes, que mañana mismo por la noche viajare. No me había puesto a pensar con claridad como hoy lo estoy haciendo, que ya nada es como antes, que puedo venir todos los meses de visita aquí, pero que el tiempo no es el suficiente para hacer todo lo que hacía cuando vivía en este lugar. No tengo la mas mínima idea de hasta cuando estaré en esta situación, de hasta que día estaré como un loco viajando de lugar en lugar, trabajando duro en la ciudad que ahora vivo, y lo más curioso, siempre en casi todos de mis viajes solo uno es aquí a mi ciudad, al lugar donde están mis padres, mi hermana y demás personas que quiero.
No puedo resignarme que la vida sea así, quiero aceptar como muchas veces lo he hecho los designios del destino, pero esta vez aun mi mente se resiste: ya no vivo en mi ciudad, ya n estoy a tiempo completo con mis padres, y miro con nostalgia tantas cosas que viví aquí en Lima y que hoy en día en medio de tantas horas de trabajo deseo volver a vivirlas.
Ayer por la mañana cuando caminaba por la avenida principal la vi a ella: la bella chiquilla que conocí hace 8 años, ya era toda una bella mujer, sus cabellos castaños brillaban con el sol, y su silueta me hacía pensar que debía mandar al diablo al trabajo y quedarme con ese ángel que estaba frente a mí. Me miro, me reconoció, pero como habíamos dejado de hablarnos tanto tiempo, ninguno de los dos tomo la iniciativa para saludarse. En fin, si ya no estoy aquí es complicado querer aspirar a algo con ella, una buena justificación para no intentar siquiera acercarme a preguntarle como esta y que fue de su vida.
Hay tantas cosas que extraño de aquí, hay tantos deseos que no pude cumplir. Veo contentos a papa y a mama, saben que me estoy labrando un futuro, que a pesar que estoy lejos de casa siempre les sigo demostrando todo ese amor que siento por ellos así como ellos también me lo demuestran. Creo que la final, como siempre ha sucedido en mi vida, y sospecho en la de los demás, terminare aceptando lo que el destino ha preparado para mí; me acostumbrare del todo a lo que es vivir lejos de las personas que quiero, lejos de las ilusiones que uno se va haciendo y que siempre cree tener tiempo para poderlas alcanzar de alguna u otra forma. Ojalas que en mi próximo viaje pueda pasar más tiempo con mis padres, ojalas que pueda echarme toda una tarde en la cama para dormir y ojalas al salir a caminar por la avenida vuelva a ver a aquella chica que desde hace mucho tiempo me ilusiono, me encanto y me hizo pensar que podría conquistar su corazón.
Hoy debo tener en la mente que mañana ya no dormiré en mi cama, que a esa hora estaré viajando de retorno a la ciudad donde paso la mayoría de mis días, donde también se divertirme, y en donde sospecho permaneceré por un tiempo más.
Por todo eso, cada vez más creo que la vida no es precisamente el mejor ejemplo de que se cumpla la lógica; tú quieres estar en un lugar, y el destino te lleva a otro. Soy friolento de por sí, y radico en un lugar donde llueve todos los días y nieva. Estuve pensando alguna vez ir a buscarla a donde esta, y hoy apenas tengo tiempo para poder visitar a papa y mama. Ahora veo que las cosas no son siempre como queremos que sean, que hay que reírse un poco de los que nos pasa, que cuando asumimos un reto tenemos que superar ciertos obstáculos que podrían hacernos fracasar en nuestro intento de sobrellevar los que nos toca vivir. Así es la reseña de un viaje corto a mi ciudad.
Puede que otras veces vuelva aquí y tenga otra vez que irme de inmediato; puede que otras veces pueda pasar unos días más en casa. Pero estoy seguro que sea donde este tratare de ser feliz.




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jueves, 24 de noviembre de 2011

ELLA

La volví a ver después de mucho tiempo, había perdido las esperanzas de encontrarla; pero la vida siempre nos prepara sorpresas, en este caso esta fue una muy agradable para mí. Siempre he escrito de ella en esta columna, e inclusive, he llegado a confesar que es el verdadero amor de mi vida. Presiento que puedo aburrir a todos mis lectores (que parecen ser pocos) con estas historias que nunca llegan a contar un final feliz, o que simplemente no le pueden importar a nadie. Pero el amor que siento por ella, la tristeza que tuve cuando la deje de ver, y la alegría que siento hoy de encontrarla hacen que escriba sobre esto, de todas esas experiencias que estoy viviendo desde la vez que la conocí hasta el día de hoy.
No elegí sentir esto por ella, tampoco quise huir de enamorarme perdidamente de una chica a quien en mis momentos más cuerdos veo tan lejos de mí. Sin embargó, me dejo llevar por esas extrañas coincidencias que prepara la vida para ella y para mí, por esos encuentros que siempre terminan ilusionándome. Quizás esa es mi vida, esa es la forma de seguir adelante sin desanimarme: “el andar ilusionado con alguien, en fijarme en cada detalle entre ella y yo, y el disfrutar de ese sensación de felicidad hasta que un día se acabe y reviente en mi cara toda la desagradable verdad”.
Sé que estoy muy mayor para hacerme ilusiones, para andar viviendo de esperanzas; sé que mi destino está más cercano al andar siempre solo como ahora lo hago, sin ninguna compañera, disfrutando poder cortejar a quien quiera con todo el derecho que tiene un soltero. Pero también acepto que existe una persona (ella) que en un solo instante puede convertirme en un hombre hogareño, un hombre convencido del matrimonio y del poder convivir con alguien aceptando todo lo que implica esto.
Habrán cosas mejores de que escribir, no siempre hablare de mis historias amorosas por dos motivos: “son muy extrañas y tristes, y además, no son de importancia de nadie”.
Ahora estoy a punto de acostarme; después de haber tenido un día muy duro de trabajo pienso que la mejor manera de relajarme es escribir algo, quizás de este asunto que me da siempre vueltas a la cabeza:” ella, el reencuentro que tuvimos la semana pasada y el futuro tan dudoso que hay entre los dos”
Vivo solo por circunstancias de trabajo, entonces me podría pasar toda la noche pensando en ella, nadie me interrumpiría. Pero sé que aun durmiendo soñare esta noche con ella, posiblemente las demás noches también haga lo mismo. No hay nada que hacer, es la chica de mis sueños. Aunque tengo una sospecha que puede ser la chica que me haga sufrir mucho, más de lo que sufrí cuando la deje de ver. Todo en razón que reconozco que me estoy ilusionando mucho con ella, estoy confiando demasiado que esta vez si pasara lo que no pudo pasar antes entre los dos (se algo más que amigos), y ser feliz por eso. No debería meter las manos al fuego por nadie, pero toda mi vida lo he hecho, he confiado mucho en los finales felices con todas las chicas que conocí, y siempre he terminado en el fondo del hoyo de la decepción sin esperanzas de salir de ahí.
La pregunta ahora es: si ustedes me aguantaran que en mi próximo artículo vuelva a escribir sobre ella. Yo sinceramente creo que no lo harán, porque esto ya aburrió, ya canso. En fin, creo perderé a unos cuantos de mis lectores por no decir quizás a todos. Sabía que el ilusionarme con ella puede ser perjudicial.




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domingo, 13 de noviembre de 2011

LO JUSTO Y NECESARIO

No sé cuál será la verdadera felicidad, la cual desea alcanzar todo hombre en este mundo. Estoy casi seguro que no es la material o al menos el de ser millonario. Creo que solo basta con tener un empleo, unos ahorros para así poder cubrir los gastos más necesarios y otras cosas adicionales.
Quizás la verdadera felicidad se pueda resumir en realizarnos como personas, en cumplir cada etapa de nuestras vidas con total tranquilidad y con la seguridad de que de ellas hemos aprendido una lección o enseñanza. Quizás el mundo nos haya preparado para nacer, crecer y ver desarrollarse a quienes traemos al mundo. En conclusión, aprender poco a poco a encaminar a una familia, y un buen día al sentirnos vulnerables a la vida, cansados, ya envejecidos, pero con la sonrisa en el rostro al saber y ver que dejamos descendientes que continuaran nuestra obra y quizás realicen su propia obra también. De seguro, ese será el mejor momento para morir, ya que ese es un momento ineludible de hacerlo y que todo ser humano debe aceptar como tal.
Sé que el destino juega un papel muy importante en todo esto, pero también sé que nosotros tenemos que tratar de imponer algunos deseos para intentar cumplirlos, y así modificar en algo estos guiones que ya están escritos en nuestras vidas. Debe ser hermoso el tener una familia, digo una propia. Para mí ya es maravilloso el contar con papa y mama aun vivos. Pero siento la necesidad de constituir la mía, siento que tengo una deuda conmigo mismo, con mis padres. Quien más que ellos quisieran verme del todo realizado en ese aspecto de la vida, de la mano de una gran mujer, planeando tantas cosas para nuestros hijos, para ella y para mí. En fin, el decidirme a encontrar- tengo dudas si ya lo hice- a esa persona que no solo me mueva le piso sino que me haga reflexionar de cuanto veo en ella que me pueda ayudar a cumplir ese sueño de ser feliz no solo en el sentido de pareja, también en el sentido de formar una familia, de convertirnos en procreadores de personas con valores y principios, que nos alegren la vida desde el primer minuto que estén frente a nosotros; en tener la oportunidad de enseñarle a ese ser pequeño a ser el mismo, a formarlo en el amor y en la confianza que sea cual sea su vocación, siempre habrá un talento que le permitirá ser grande en el campo que elija. Todo esto es ir más allá de tener una aventura, de enamorarse de la persona solo por su aspecto físico o por una ilusión pasajera. Es encontrar el amor verdadero, el desarrollarlo, el conocerlo bien y al final el arrodillarme y pedirle a esa chica que sea mi esposa. Ofrecerle muchas cosas, no necesariamente la mayoría materiales, pero si mucho respeto y dedicación para hacer un gran trabajo, para concretar ese proyecto de una gran familia.
También siempre habrá tiempo para hacer muchas locuras, para dejarnos llevar por la pasión, por le frenesí de cada caricia y beso. Pero también, por la responsabilidad que asumimos, y por esa nueva vida que espero un día empezar al lado de esa persona que aun no sé si ya la conozco o estoy por conocer. No pretendo esperar más, de seguro es cuestión de desplazarse por aquellos caminos tormentosos y dificultosos para observar bien a los alrededores para así dejarme atrapar por una mirada especial, más que seductora, una mirada que te hable que ahí está tu futuro, que es tu alma gemela. No sé si de la noche a la mañana pueda cumplirse todo eso, no sé si pasen algunos meses para verlo hecho realidad. Pero lo que si estoy seguro es que la búsqueda empieza ahora, no es desesperación, tampoco un falso entusiasmo por andar con alguien para vitar la soledad. Es mucho más que eso, es forjar desde ahora una verdadera empresa mucho más importante que cualquiera de las que existan: constituir una familia. Darle amor, darle comodidades, pero sobre todo darles las herramientas para que ellos mismos constituyan su propia en el futuro. No pretendo ser millonario, ya quedo claro en mí que por ahí no se transita a la felicidad, tampoco deseo andar ajustado de dinero y vivir amparado en el amor. Quiero un equilibrio en mi vida, quiero que las condiciones económicas vayan de la mano con la felicidad de mi familia, que el dinero solo sean un medio para poder alcanzar la meta más importante: “ser un grupo de personas con diferentes características pero unidos por el amor”. No quiero pasar más domingos solo, no quiero gozar de buena salud y de algo de dinero si no tengo con quien compartirlo. Quiero tener la oportunidad más importante para todo hombre que es la de poder educar a alguien, la de protegerlo y ver poco a poco como esa personita crece y se hace independiente; y un día se convierte en mi soporte, y en mi motivo para seguir riendo a pesar de los achaques propios de la vejez. Tengo a papa y a mama vivos, tengo esa dicha de a la distancia poder conversar por teléfono con ellos, de intercambiar ideas, de apoyarme en mama para tomar las decisiones más difíciles de mi vida a nivel laboral y demás. De saber que la mujer más importante de mi vida está sentada, pero atenta a lo que me sucede. De saber que esta ese hombre pausado e inteligente (papa) esperando por darme un consejo que yo necesite. Pero tengo el pensamiento, al igual que ellos, que si las cosas suceden como naturalmente lo hacen: un día ellos dejaran este mundo, un día llorare como nunca porque sabré que no los volveré a tener a mi lado, porque físicamente se irán de aquí, mas no en pensamiento. Para ese entonces ya me gustaría tener mi propia familia, me gustaría apoyarme en el hombro de alguien de ellos para comprender con tranquilidad que papa y mama estarán contentos de verme al lado de mi familia, de verme luchar cada día por el bienestar de ellos con la misma tenacidad que ellos lucharon por mi cuando era pequeño y hasta siendo grande.
Creo que no es mucho pedir, creo que también pondré de mi parte para lograrlo. Solo quiero conocer a esa chica mágica, a esa belle princesa que hará de mi vida un verdadero cuanto de hadas-claro con sus problemas propios de la vida-, a esa muchacha que puede que ya este por aquí, quizás sea esa chica con la que siempre sueño. Quiero ser feliz, por eso quiero tener mi familia (esposa e hijos) ya que es “lo justo y necesario”



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domingo, 6 de noviembre de 2011

NO PUEDO DEJAR DE AMARLA

Yo no puedo dejar de amarla por un simple motivo: porque ella es la chica con quien siempre soñé y soñare. Porque en mi interior algo me dice que es el tipo de mujer que debo tener a mi lado.
No sé si existe una explicación a todo esto, si existe una respuesta a la pregunta de por qué la quiero cada día más? si cada día ella esta mas lejos de mi. Quizás esta es una verdadera historia de amor, una verdadera batalla de alguien por conseguir el amor de la persona que quiere, por despertar ese sentimiento de amar de parte de la otra persona que inconscientemente demuestra no querer nada conmigo, pero que me deja la mínima sospecha que aun siente algo por mí cada vez que la veo atentamente a los ojos.
Sus palabras, sus emails y sus canciones que me cantaba aun están en mi mente; todo esos lo recuerdo, no lo podre olvidar.
Si se habla de fracasos, si se tiene que aceptar el significado de esa palabra, yo he fracasado:”no he podido olvidarla, no he podido cumplir esa promesa que me hice a mi mismo de sacarla de mi mente y de mi corazón”. Pero si vieran sus fotos, si la conocerían como es: me darían la razón, es complicado, casi imposible olvidar a una chica así.
Quiero conocer a otras personas que puedan ser igual que ella, que tenga sus mismas característica, pero no existen mujeres iguales, pueden que sean semejantes. En este caso no encuentro a nadie que tenga un casi parecido a ella; estoy condenado a seguir amándola, a seguir pensando en ella, y a perder mi tiempo en pensar cómo hacer para conquistarla otra vez.
Salgo a caminar por estas calles frías, estas calles que soportan las heladas y que son testigos de la furia de los vientos. Y que hoy ven a un hombre deambulando por sus calzadas pensando en una mujer que esta a miles de kilómetros de distancia también soportando un intenso frio, posiblemente cubriéndose de la lluvia, y negándose una vez más a pedirme que la abrigue, que la proteja como solo lo puedo hacer con la mujer de mi vida. La mujer de mi vida, quien hubiera pensado que yo estaría hablando así, que estaría aceptando que ya apareció esa mujer que me vuelve loco y reconozco que necesito tenerla a mi lado por el resto de mi vida. No puedo creer que ya llegue a ascender a ese nivel de felicidad por saber que he conocido a la mujer con quien quiero casarme, con quien quiero formar una familia, y con quien quiero pelear las mil batallas que nos ponga la vida para salir como pareja airosos y con la sensación que hemos vencido. Y aunque parece raro, no existe ni la más mínima tristeza al saber que una no la puedo conquistar, que una está lejos de mí. Porque precisamente ella me da la fuerza para luchar por ella misma, para luchar por mi felicidad. Entonces si hable anteriormente de un posible fracaso, me desdigo: no he fracasado, simplemente ella está siendo difícil de alcanzar, pero la alcanzare porque tengo de mi lado todo este amor que siento por ella. Siempre lleve conmigo esa frase: “el poder del amor”, si, esa frase que muchos consideran cursi e inútil. Pero que a mí me salvara la vida, porque al final mi recompensa será ella.
Por último, creo que si no me hubiera cruzado con ella esa tarde de viernes del 2009, hubiera aun estado caminado sin rumbo, luchando sin sentido, y no por alguien es especial. Destino, ya me has demostrado tantas veces que existes, que eres difícil de desafiar o manipular a mi antojo. Hoy me pones un reto difícil: conseguir a la chica que ha nacido para mí. Lo lograre, cada día me animo mas a seguir luchando por ella. Cada día creo que tu destino has preparado una grata sorpresa para mí.
Nunca antes me hubiera animado a escribir esta columna, a dejar en evidencia que estoy súper enamorado de una chica que hasta este momento se muestra reacia a mí, pero que cuando nos conocimos supo mostrarme cariño y una esperanza que hasta ahora no he perdido. Todos tenemos nuestro lado romanticón señores y señoras que me leen semanalmente o quizás de casualidad. Verán columnas diferentes las próximas semanas, dejare de hablar de mis penas y alegrías. Pero estoy convencido que un día volveré a escribir sobre esto, y compartiré con ustedes la felicidad de ya estar comprometido con ella.Mis pocos lectores, espero para ese entonces aun me sigan leyendo.



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domingo, 23 de octubre de 2011

MI CUMPLEAÑOS

Me despierto como cualquier día, miro mi rostro en el espejo y me veo bien aunque encuentro una o dos canas en mi abundante cabello negro. Lejos de preocuparme por eso, pienso en que fue? lo que me llevo a pararme frente al espejo y recuerdo que es mi cumpleaños; al fin detectaba el porqué de mi preocupación de mi apariencia. Por la tarde, quizás con más tiempo para la ociosidad descubriré mas canas; calculo no van a ser mas de 15. En fin, allá en lima mi experta, joven y hermosa peluquera me las cortara.
Con todas las obligaciones que hay en el trabajo caí rendido para dormir y olvide por completo que hoy a primera hora como siempre mis padres y hermana me habían llamado para saludarme por mi cumpleaños. Si, era mi día, y descubría que los años iban pasando y dejaban ciertas señales para que uno termine aceptando que va envejeciendo. Aunque soy joven aun, tampoco soy un adolescente, y mi vida ha ido evolucionando de una manera bastante rara, pero a la vez muy diferente a la de los demás. Y eso en parte me hace sentir contento. En todos estos años de vida he podido realizar muchas cosas que me propuse, y he visto con frustración el no haber hecho otras. Pero nada en un día de cumpleaños puede cambiar tu estado de ánimo, así que yo tomo todo lo que he vivido como recuerdos que están en mi mente. Lo bueno de ir cumpliendo años es que se da la oportunidad de reflexionar sobre lo que uno ha realizado en la vida, de finalizar con la incertidumbre que muchos tenemos de si nuestros actos hasta ahora han sido o no provechosos.
Creo que cuando cumples un nuevo año de vida te reencuentras con tu inconsciente, y este al final el te dice si en los 12 últimos meses que pasaron hiciste cosas nuevas, si cometiste errores, si dejaste pasar oportunidades, y, también, te confirma que fuiste en el fondo un verdadero ser humano que se equivoca, que muchas veces se empeña en conseguir algo y otras se tira al abandono como cualquier mortal.
No es sencillo para mí hacer un balance de todo lo que me sucedió en este último año de vida, como tampoco será difícil recordar cada detalle de cada acto que cometí en estos 12 últimos meses. Pero hoy voy más allá, y quiero hacer un repaso de todos los años de mi vida. Mientras el ómnibus que nos trasporta de la cuidad al lugar donde trabajamos arranca, y muchos de mis compañeros duermen; yo cierro los ojos y me pongo a pensar de todo lo que pase, de cada experiencia buena y mala que viví. Muchas de la cuales pude superar con la ayuda de mis padres, y otras que las supere por mi mismo como de seguro será por el resto de mi vida. Aquel niño a quien no le gustaba el colegio y hacia renegar a sus padres, siempre estará en mi recuerdo, no sé si como un buen a mal recuerdo.
Creo que cada etapa de la vida marca un momento para recordarlo, en fin de cuentas con alegría. Porque todo ya pasó, y solo depende de nosotros en que no vuelva a ocurrir si fue desagradable. Así, que bajo ese punto de vista ese niño flojo para el estudio quien no quería ir al colegio, ni mucho menos hacer las tareas que aquí le dejaban, es uno de mis mejores recuerdos felices de lo que fui. Los años no pasaron en vano, fui aprendiendo tantas cosas de la vida, me lleve muchas decepciones, me gane muchos criticas por mis actitudes equivocadas, y recibí algunas felicitaciones por actos que realice bien. Cada día en la vida es una prueba de vivir, de solucionar problemas que van desde el más pequeño hasta el mas grande. Cada sonrisa que podamos sacar a los demás, y que alguien nos las saque es un punto a favor para nuestra vida, pues así se logra más vida. Los cumpleaños son los perfectos pretextos para que familiares, amigos y conocidos te deseen felicidades y mucha suerte para el futuro, como también son los momentos perfectos para reunirse y compartir muchas cosas. Por tanto, los días más favoritos de mi vida son los de mis cumpleaños. Aunque esta vez me toco estar lejos de la ciudad, lejos del lugar donde viven los míos, y también la mayoría de amigos. Pero a pesar de todo esto, estoy dispuesto a hacer de este día un día muy especial para mí.
Sé que las cosas no pueden ser las mismas si no estás cerca de quienes quieres. Esta vez no estaré cerca de mama y papa, pero ellos siempre están conmigo en pensamiento. Por tanto, tengo la misión de quedar bien conmigo mismo y poder decir al final del día: “la pase bien”




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jueves, 20 de octubre de 2011

VOLVERLOS A VER

Regresé a casa de visita después de algunas semanas. No sentí la sensación de encontrar algo nuevo, y en verdad fue así. Vi la sonrisa de mama, escuche los buenos consejos de papa, y salí a pasear con mi hermana. Los días que paso en Lima siempre me resultan cortos; en realidad, a pesar que vuelvo casi siempre a casa, ya nada es lo mismo. Nunca hay tiempo para revisar esos papeles pendientes, nunca hay tiempo para ir a comprar esos dulces que extraño tanto aquí, y nunca hay tiempo para visitar a aquellos pocos amigos que siempre solía frecuentar cuando aún vivía aquí. Debo tratar que algún día pueda regresar a casa y quedarme por siempre ahí, debo ingeniármelas para que eso suceda; aunque al final siempre termino aceptando que por cuestiones de trabajo para ese día falta aun un montón de tiempo. Pero en fin, estos pocos días aquí en mi ciudad han sido de felicidad para mí: pude estar con papa y mama, a quienes extraño y siempre extrañare. Pude reencontrarme con la familia, con la tranquilidad de casa, con una salida nocturna a aquel lugar que me trae los mejores recuerdos de mi último año en la universidad. Y por supuesto, pude probar la buena sazón de mama en cada plato que prepara, algo que siempre se extraña. Hace dos domingos faltando un día para regresar aquí, me encontré con esas dos personas a quienes nunca recordé buscar cada vez que regrese a Lima. Fue una casualidad, o quizás una buena jugada del destino chocarme con ellos, encontrarlos en su lugar habitual, y en uno de ellos ver la misma sonrisa con que me cautivo una mañana de sábado del mes de noviembre del año que paso. Eran los hermanos “Drakes”: el mayor de ellos, un hombre con un absoluto talento para la música y un tremendo multinstrumentista(una envidia sana que siempre despertó en mi); y ella la hermana menor, una autentica princesita salida de un cuento de hadas que con una sonrisa me hacía creer en caminar entre las nubes, en sentirme muy bien. El por qué deje de comunicarme con ellos, o el por que ellos también lo hicieron conmigo, no importaba ya. Lo que era importante en esos momentos era volver a nuestras actividades normales, volver a hablar de música con él y con ella hablar de cualquier cosa mientras miraba su lindo rostro y me volvía a perder en esa enorme felicidad que siempre ella causaba en mí. Me quedaba apenas un día y medio en Lima, y no me parecía esa tarde tan corta para ponerme al día con ellos de tantas cosas. Parecía que él no había hablado de música en todo este tiempo con nadie, hablamos de todos los artistas y canciones que existían y de las que están por existir. Con ella la cosa fue diferente, se notaba que muchos (como era lógico) le habían hablado, le habían cortejado, la habían querido conquistar. Pero yo lejos de todo eso, sentí que conmigo existía una confianza especial, una complicidad basada en el respeto, y nos fuimos a caminar por ahí hasta terminar en una perfumería. Yo pregunte por una crema para afeitar en gel, ella pregunto por unos cuantos perfumes, y se termino llevando un montón de ellos, tan femenina como siempre. Si los volveré a ver, no lo sé. Pero fue una tarde feliz, una recopilación en un solo día de todos esos meses que compartí con esos dos maravillosos hermanos que se habían asentado en ese lugar y que por cosas del destino se convirtieron en mis grandes amigos. Si alguna vez seré cuñado de él, no lo sé, confió que el destino haga otra vez lo suyo. Ella será siempre mi amiga, esa certeza si la tengo, las cosas que sucedan después, sucederán sin poder evitarlo. Lo que si voy a evitar desde hoy, es que cada vez que pase por lima olvide el encontrarme con ellos. Espero ellos piensen lo mismo y estén atentos a mi llegada, y así no perder esos buenos momentos que pasamos y que debemos seguir pasándolos mientras existan las oportunidades de hacerlo, que aunque sean pocas, las habrán.
Siempre sucede que cuando conoces gente con la que compatibilizas, los buscas por todos lados para disfrutar de los buenos momentos. Lo que pocas veces sucede es que buenos amigos dejan de frecuentarse sacrificando la alegría de compartir tantas cosas juntos como sucedió en esta ocasión. Quizás fue la falta de comunicación, quizás porque ellos estuvieron de vacaciones en la tierra de sus padres, o quizás porque así tenían que suceder las cosas para un buen reencuentro sorpresivo. Me dio gusto volverlos a ver, en sus rostros vi el mismo sentimiento. Esta vez los tres pensamos lo mismo: “no será la última vez que nos vemos”


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