jueves, 24 de noviembre de 2011

ELLA

La volví a ver después de mucho tiempo, había perdido las esperanzas de encontrarla; pero la vida siempre nos prepara sorpresas, en este caso esta fue una muy agradable para mí. Siempre he escrito de ella en esta columna, e inclusive, he llegado a confesar que es el verdadero amor de mi vida. Presiento que puedo aburrir a todos mis lectores (que parecen ser pocos) con estas historias que nunca llegan a contar un final feliz, o que simplemente no le pueden importar a nadie. Pero el amor que siento por ella, la tristeza que tuve cuando la deje de ver, y la alegría que siento hoy de encontrarla hacen que escriba sobre esto, de todas esas experiencias que estoy viviendo desde la vez que la conocí hasta el día de hoy.
No elegí sentir esto por ella, tampoco quise huir de enamorarme perdidamente de una chica a quien en mis momentos más cuerdos veo tan lejos de mí. Sin embargó, me dejo llevar por esas extrañas coincidencias que prepara la vida para ella y para mí, por esos encuentros que siempre terminan ilusionándome. Quizás esa es mi vida, esa es la forma de seguir adelante sin desanimarme: “el andar ilusionado con alguien, en fijarme en cada detalle entre ella y yo, y el disfrutar de ese sensación de felicidad hasta que un día se acabe y reviente en mi cara toda la desagradable verdad”.
Sé que estoy muy mayor para hacerme ilusiones, para andar viviendo de esperanzas; sé que mi destino está más cercano al andar siempre solo como ahora lo hago, sin ninguna compañera, disfrutando poder cortejar a quien quiera con todo el derecho que tiene un soltero. Pero también acepto que existe una persona (ella) que en un solo instante puede convertirme en un hombre hogareño, un hombre convencido del matrimonio y del poder convivir con alguien aceptando todo lo que implica esto.
Habrán cosas mejores de que escribir, no siempre hablare de mis historias amorosas por dos motivos: “son muy extrañas y tristes, y además, no son de importancia de nadie”.
Ahora estoy a punto de acostarme; después de haber tenido un día muy duro de trabajo pienso que la mejor manera de relajarme es escribir algo, quizás de este asunto que me da siempre vueltas a la cabeza:” ella, el reencuentro que tuvimos la semana pasada y el futuro tan dudoso que hay entre los dos”
Vivo solo por circunstancias de trabajo, entonces me podría pasar toda la noche pensando en ella, nadie me interrumpiría. Pero sé que aun durmiendo soñare esta noche con ella, posiblemente las demás noches también haga lo mismo. No hay nada que hacer, es la chica de mis sueños. Aunque tengo una sospecha que puede ser la chica que me haga sufrir mucho, más de lo que sufrí cuando la deje de ver. Todo en razón que reconozco que me estoy ilusionando mucho con ella, estoy confiando demasiado que esta vez si pasara lo que no pudo pasar antes entre los dos (se algo más que amigos), y ser feliz por eso. No debería meter las manos al fuego por nadie, pero toda mi vida lo he hecho, he confiado mucho en los finales felices con todas las chicas que conocí, y siempre he terminado en el fondo del hoyo de la decepción sin esperanzas de salir de ahí.
La pregunta ahora es: si ustedes me aguantaran que en mi próximo artículo vuelva a escribir sobre ella. Yo sinceramente creo que no lo harán, porque esto ya aburrió, ya canso. En fin, creo perderé a unos cuantos de mis lectores por no decir quizás a todos. Sabía que el ilusionarme con ella puede ser perjudicial.




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domingo, 13 de noviembre de 2011

LO JUSTO Y NECESARIO

No sé cuál será la verdadera felicidad, la cual desea alcanzar todo hombre en este mundo. Estoy casi seguro que no es la material o al menos el de ser millonario. Creo que solo basta con tener un empleo, unos ahorros para así poder cubrir los gastos más necesarios y otras cosas adicionales.
Quizás la verdadera felicidad se pueda resumir en realizarnos como personas, en cumplir cada etapa de nuestras vidas con total tranquilidad y con la seguridad de que de ellas hemos aprendido una lección o enseñanza. Quizás el mundo nos haya preparado para nacer, crecer y ver desarrollarse a quienes traemos al mundo. En conclusión, aprender poco a poco a encaminar a una familia, y un buen día al sentirnos vulnerables a la vida, cansados, ya envejecidos, pero con la sonrisa en el rostro al saber y ver que dejamos descendientes que continuaran nuestra obra y quizás realicen su propia obra también. De seguro, ese será el mejor momento para morir, ya que ese es un momento ineludible de hacerlo y que todo ser humano debe aceptar como tal.
Sé que el destino juega un papel muy importante en todo esto, pero también sé que nosotros tenemos que tratar de imponer algunos deseos para intentar cumplirlos, y así modificar en algo estos guiones que ya están escritos en nuestras vidas. Debe ser hermoso el tener una familia, digo una propia. Para mí ya es maravilloso el contar con papa y mama aun vivos. Pero siento la necesidad de constituir la mía, siento que tengo una deuda conmigo mismo, con mis padres. Quien más que ellos quisieran verme del todo realizado en ese aspecto de la vida, de la mano de una gran mujer, planeando tantas cosas para nuestros hijos, para ella y para mí. En fin, el decidirme a encontrar- tengo dudas si ya lo hice- a esa persona que no solo me mueva le piso sino que me haga reflexionar de cuanto veo en ella que me pueda ayudar a cumplir ese sueño de ser feliz no solo en el sentido de pareja, también en el sentido de formar una familia, de convertirnos en procreadores de personas con valores y principios, que nos alegren la vida desde el primer minuto que estén frente a nosotros; en tener la oportunidad de enseñarle a ese ser pequeño a ser el mismo, a formarlo en el amor y en la confianza que sea cual sea su vocación, siempre habrá un talento que le permitirá ser grande en el campo que elija. Todo esto es ir más allá de tener una aventura, de enamorarse de la persona solo por su aspecto físico o por una ilusión pasajera. Es encontrar el amor verdadero, el desarrollarlo, el conocerlo bien y al final el arrodillarme y pedirle a esa chica que sea mi esposa. Ofrecerle muchas cosas, no necesariamente la mayoría materiales, pero si mucho respeto y dedicación para hacer un gran trabajo, para concretar ese proyecto de una gran familia.
También siempre habrá tiempo para hacer muchas locuras, para dejarnos llevar por la pasión, por le frenesí de cada caricia y beso. Pero también, por la responsabilidad que asumimos, y por esa nueva vida que espero un día empezar al lado de esa persona que aun no sé si ya la conozco o estoy por conocer. No pretendo esperar más, de seguro es cuestión de desplazarse por aquellos caminos tormentosos y dificultosos para observar bien a los alrededores para así dejarme atrapar por una mirada especial, más que seductora, una mirada que te hable que ahí está tu futuro, que es tu alma gemela. No sé si de la noche a la mañana pueda cumplirse todo eso, no sé si pasen algunos meses para verlo hecho realidad. Pero lo que si estoy seguro es que la búsqueda empieza ahora, no es desesperación, tampoco un falso entusiasmo por andar con alguien para vitar la soledad. Es mucho más que eso, es forjar desde ahora una verdadera empresa mucho más importante que cualquiera de las que existan: constituir una familia. Darle amor, darle comodidades, pero sobre todo darles las herramientas para que ellos mismos constituyan su propia en el futuro. No pretendo ser millonario, ya quedo claro en mí que por ahí no se transita a la felicidad, tampoco deseo andar ajustado de dinero y vivir amparado en el amor. Quiero un equilibrio en mi vida, quiero que las condiciones económicas vayan de la mano con la felicidad de mi familia, que el dinero solo sean un medio para poder alcanzar la meta más importante: “ser un grupo de personas con diferentes características pero unidos por el amor”. No quiero pasar más domingos solo, no quiero gozar de buena salud y de algo de dinero si no tengo con quien compartirlo. Quiero tener la oportunidad más importante para todo hombre que es la de poder educar a alguien, la de protegerlo y ver poco a poco como esa personita crece y se hace independiente; y un día se convierte en mi soporte, y en mi motivo para seguir riendo a pesar de los achaques propios de la vejez. Tengo a papa y a mama vivos, tengo esa dicha de a la distancia poder conversar por teléfono con ellos, de intercambiar ideas, de apoyarme en mama para tomar las decisiones más difíciles de mi vida a nivel laboral y demás. De saber que la mujer más importante de mi vida está sentada, pero atenta a lo que me sucede. De saber que esta ese hombre pausado e inteligente (papa) esperando por darme un consejo que yo necesite. Pero tengo el pensamiento, al igual que ellos, que si las cosas suceden como naturalmente lo hacen: un día ellos dejaran este mundo, un día llorare como nunca porque sabré que no los volveré a tener a mi lado, porque físicamente se irán de aquí, mas no en pensamiento. Para ese entonces ya me gustaría tener mi propia familia, me gustaría apoyarme en el hombro de alguien de ellos para comprender con tranquilidad que papa y mama estarán contentos de verme al lado de mi familia, de verme luchar cada día por el bienestar de ellos con la misma tenacidad que ellos lucharon por mi cuando era pequeño y hasta siendo grande.
Creo que no es mucho pedir, creo que también pondré de mi parte para lograrlo. Solo quiero conocer a esa chica mágica, a esa belle princesa que hará de mi vida un verdadero cuanto de hadas-claro con sus problemas propios de la vida-, a esa muchacha que puede que ya este por aquí, quizás sea esa chica con la que siempre sueño. Quiero ser feliz, por eso quiero tener mi familia (esposa e hijos) ya que es “lo justo y necesario”



pAnChO.

domingo, 6 de noviembre de 2011

NO PUEDO DEJAR DE AMARLA

Yo no puedo dejar de amarla por un simple motivo: porque ella es la chica con quien siempre soñé y soñare. Porque en mi interior algo me dice que es el tipo de mujer que debo tener a mi lado.
No sé si existe una explicación a todo esto, si existe una respuesta a la pregunta de por qué la quiero cada día más? si cada día ella esta mas lejos de mi. Quizás esta es una verdadera historia de amor, una verdadera batalla de alguien por conseguir el amor de la persona que quiere, por despertar ese sentimiento de amar de parte de la otra persona que inconscientemente demuestra no querer nada conmigo, pero que me deja la mínima sospecha que aun siente algo por mí cada vez que la veo atentamente a los ojos.
Sus palabras, sus emails y sus canciones que me cantaba aun están en mi mente; todo esos lo recuerdo, no lo podre olvidar.
Si se habla de fracasos, si se tiene que aceptar el significado de esa palabra, yo he fracasado:”no he podido olvidarla, no he podido cumplir esa promesa que me hice a mi mismo de sacarla de mi mente y de mi corazón”. Pero si vieran sus fotos, si la conocerían como es: me darían la razón, es complicado, casi imposible olvidar a una chica así.
Quiero conocer a otras personas que puedan ser igual que ella, que tenga sus mismas característica, pero no existen mujeres iguales, pueden que sean semejantes. En este caso no encuentro a nadie que tenga un casi parecido a ella; estoy condenado a seguir amándola, a seguir pensando en ella, y a perder mi tiempo en pensar cómo hacer para conquistarla otra vez.
Salgo a caminar por estas calles frías, estas calles que soportan las heladas y que son testigos de la furia de los vientos. Y que hoy ven a un hombre deambulando por sus calzadas pensando en una mujer que esta a miles de kilómetros de distancia también soportando un intenso frio, posiblemente cubriéndose de la lluvia, y negándose una vez más a pedirme que la abrigue, que la proteja como solo lo puedo hacer con la mujer de mi vida. La mujer de mi vida, quien hubiera pensado que yo estaría hablando así, que estaría aceptando que ya apareció esa mujer que me vuelve loco y reconozco que necesito tenerla a mi lado por el resto de mi vida. No puedo creer que ya llegue a ascender a ese nivel de felicidad por saber que he conocido a la mujer con quien quiero casarme, con quien quiero formar una familia, y con quien quiero pelear las mil batallas que nos ponga la vida para salir como pareja airosos y con la sensación que hemos vencido. Y aunque parece raro, no existe ni la más mínima tristeza al saber que una no la puedo conquistar, que una está lejos de mí. Porque precisamente ella me da la fuerza para luchar por ella misma, para luchar por mi felicidad. Entonces si hable anteriormente de un posible fracaso, me desdigo: no he fracasado, simplemente ella está siendo difícil de alcanzar, pero la alcanzare porque tengo de mi lado todo este amor que siento por ella. Siempre lleve conmigo esa frase: “el poder del amor”, si, esa frase que muchos consideran cursi e inútil. Pero que a mí me salvara la vida, porque al final mi recompensa será ella.
Por último, creo que si no me hubiera cruzado con ella esa tarde de viernes del 2009, hubiera aun estado caminado sin rumbo, luchando sin sentido, y no por alguien es especial. Destino, ya me has demostrado tantas veces que existes, que eres difícil de desafiar o manipular a mi antojo. Hoy me pones un reto difícil: conseguir a la chica que ha nacido para mí. Lo lograre, cada día me animo mas a seguir luchando por ella. Cada día creo que tu destino has preparado una grata sorpresa para mí.
Nunca antes me hubiera animado a escribir esta columna, a dejar en evidencia que estoy súper enamorado de una chica que hasta este momento se muestra reacia a mí, pero que cuando nos conocimos supo mostrarme cariño y una esperanza que hasta ahora no he perdido. Todos tenemos nuestro lado romanticón señores y señoras que me leen semanalmente o quizás de casualidad. Verán columnas diferentes las próximas semanas, dejare de hablar de mis penas y alegrías. Pero estoy convencido que un día volveré a escribir sobre esto, y compartiré con ustedes la felicidad de ya estar comprometido con ella.Mis pocos lectores, espero para ese entonces aun me sigan leyendo.



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domingo, 23 de octubre de 2011

MI CUMPLEAÑOS

Me despierto como cualquier día, miro mi rostro en el espejo y me veo bien aunque encuentro una o dos canas en mi abundante cabello negro. Lejos de preocuparme por eso, pienso en que fue? lo que me llevo a pararme frente al espejo y recuerdo que es mi cumpleaños; al fin detectaba el porqué de mi preocupación de mi apariencia. Por la tarde, quizás con más tiempo para la ociosidad descubriré mas canas; calculo no van a ser mas de 15. En fin, allá en lima mi experta, joven y hermosa peluquera me las cortara.
Con todas las obligaciones que hay en el trabajo caí rendido para dormir y olvide por completo que hoy a primera hora como siempre mis padres y hermana me habían llamado para saludarme por mi cumpleaños. Si, era mi día, y descubría que los años iban pasando y dejaban ciertas señales para que uno termine aceptando que va envejeciendo. Aunque soy joven aun, tampoco soy un adolescente, y mi vida ha ido evolucionando de una manera bastante rara, pero a la vez muy diferente a la de los demás. Y eso en parte me hace sentir contento. En todos estos años de vida he podido realizar muchas cosas que me propuse, y he visto con frustración el no haber hecho otras. Pero nada en un día de cumpleaños puede cambiar tu estado de ánimo, así que yo tomo todo lo que he vivido como recuerdos que están en mi mente. Lo bueno de ir cumpliendo años es que se da la oportunidad de reflexionar sobre lo que uno ha realizado en la vida, de finalizar con la incertidumbre que muchos tenemos de si nuestros actos hasta ahora han sido o no provechosos.
Creo que cuando cumples un nuevo año de vida te reencuentras con tu inconsciente, y este al final el te dice si en los 12 últimos meses que pasaron hiciste cosas nuevas, si cometiste errores, si dejaste pasar oportunidades, y, también, te confirma que fuiste en el fondo un verdadero ser humano que se equivoca, que muchas veces se empeña en conseguir algo y otras se tira al abandono como cualquier mortal.
No es sencillo para mí hacer un balance de todo lo que me sucedió en este último año de vida, como tampoco será difícil recordar cada detalle de cada acto que cometí en estos 12 últimos meses. Pero hoy voy más allá, y quiero hacer un repaso de todos los años de mi vida. Mientras el ómnibus que nos trasporta de la cuidad al lugar donde trabajamos arranca, y muchos de mis compañeros duermen; yo cierro los ojos y me pongo a pensar de todo lo que pase, de cada experiencia buena y mala que viví. Muchas de la cuales pude superar con la ayuda de mis padres, y otras que las supere por mi mismo como de seguro será por el resto de mi vida. Aquel niño a quien no le gustaba el colegio y hacia renegar a sus padres, siempre estará en mi recuerdo, no sé si como un buen a mal recuerdo.
Creo que cada etapa de la vida marca un momento para recordarlo, en fin de cuentas con alegría. Porque todo ya pasó, y solo depende de nosotros en que no vuelva a ocurrir si fue desagradable. Así, que bajo ese punto de vista ese niño flojo para el estudio quien no quería ir al colegio, ni mucho menos hacer las tareas que aquí le dejaban, es uno de mis mejores recuerdos felices de lo que fui. Los años no pasaron en vano, fui aprendiendo tantas cosas de la vida, me lleve muchas decepciones, me gane muchos criticas por mis actitudes equivocadas, y recibí algunas felicitaciones por actos que realice bien. Cada día en la vida es una prueba de vivir, de solucionar problemas que van desde el más pequeño hasta el mas grande. Cada sonrisa que podamos sacar a los demás, y que alguien nos las saque es un punto a favor para nuestra vida, pues así se logra más vida. Los cumpleaños son los perfectos pretextos para que familiares, amigos y conocidos te deseen felicidades y mucha suerte para el futuro, como también son los momentos perfectos para reunirse y compartir muchas cosas. Por tanto, los días más favoritos de mi vida son los de mis cumpleaños. Aunque esta vez me toco estar lejos de la ciudad, lejos del lugar donde viven los míos, y también la mayoría de amigos. Pero a pesar de todo esto, estoy dispuesto a hacer de este día un día muy especial para mí.
Sé que las cosas no pueden ser las mismas si no estás cerca de quienes quieres. Esta vez no estaré cerca de mama y papa, pero ellos siempre están conmigo en pensamiento. Por tanto, tengo la misión de quedar bien conmigo mismo y poder decir al final del día: “la pase bien”




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jueves, 20 de octubre de 2011

VOLVERLOS A VER

Regresé a casa de visita después de algunas semanas. No sentí la sensación de encontrar algo nuevo, y en verdad fue así. Vi la sonrisa de mama, escuche los buenos consejos de papa, y salí a pasear con mi hermana. Los días que paso en Lima siempre me resultan cortos; en realidad, a pesar que vuelvo casi siempre a casa, ya nada es lo mismo. Nunca hay tiempo para revisar esos papeles pendientes, nunca hay tiempo para ir a comprar esos dulces que extraño tanto aquí, y nunca hay tiempo para visitar a aquellos pocos amigos que siempre solía frecuentar cuando aún vivía aquí. Debo tratar que algún día pueda regresar a casa y quedarme por siempre ahí, debo ingeniármelas para que eso suceda; aunque al final siempre termino aceptando que por cuestiones de trabajo para ese día falta aun un montón de tiempo. Pero en fin, estos pocos días aquí en mi ciudad han sido de felicidad para mí: pude estar con papa y mama, a quienes extraño y siempre extrañare. Pude reencontrarme con la familia, con la tranquilidad de casa, con una salida nocturna a aquel lugar que me trae los mejores recuerdos de mi último año en la universidad. Y por supuesto, pude probar la buena sazón de mama en cada plato que prepara, algo que siempre se extraña. Hace dos domingos faltando un día para regresar aquí, me encontré con esas dos personas a quienes nunca recordé buscar cada vez que regrese a Lima. Fue una casualidad, o quizás una buena jugada del destino chocarme con ellos, encontrarlos en su lugar habitual, y en uno de ellos ver la misma sonrisa con que me cautivo una mañana de sábado del mes de noviembre del año que paso. Eran los hermanos “Drakes”: el mayor de ellos, un hombre con un absoluto talento para la música y un tremendo multinstrumentista(una envidia sana que siempre despertó en mi); y ella la hermana menor, una autentica princesita salida de un cuento de hadas que con una sonrisa me hacía creer en caminar entre las nubes, en sentirme muy bien. El por qué deje de comunicarme con ellos, o el por que ellos también lo hicieron conmigo, no importaba ya. Lo que era importante en esos momentos era volver a nuestras actividades normales, volver a hablar de música con él y con ella hablar de cualquier cosa mientras miraba su lindo rostro y me volvía a perder en esa enorme felicidad que siempre ella causaba en mí. Me quedaba apenas un día y medio en Lima, y no me parecía esa tarde tan corta para ponerme al día con ellos de tantas cosas. Parecía que él no había hablado de música en todo este tiempo con nadie, hablamos de todos los artistas y canciones que existían y de las que están por existir. Con ella la cosa fue diferente, se notaba que muchos (como era lógico) le habían hablado, le habían cortejado, la habían querido conquistar. Pero yo lejos de todo eso, sentí que conmigo existía una confianza especial, una complicidad basada en el respeto, y nos fuimos a caminar por ahí hasta terminar en una perfumería. Yo pregunte por una crema para afeitar en gel, ella pregunto por unos cuantos perfumes, y se termino llevando un montón de ellos, tan femenina como siempre. Si los volveré a ver, no lo sé. Pero fue una tarde feliz, una recopilación en un solo día de todos esos meses que compartí con esos dos maravillosos hermanos que se habían asentado en ese lugar y que por cosas del destino se convirtieron en mis grandes amigos. Si alguna vez seré cuñado de él, no lo sé, confió que el destino haga otra vez lo suyo. Ella será siempre mi amiga, esa certeza si la tengo, las cosas que sucedan después, sucederán sin poder evitarlo. Lo que si voy a evitar desde hoy, es que cada vez que pase por lima olvide el encontrarme con ellos. Espero ellos piensen lo mismo y estén atentos a mi llegada, y así no perder esos buenos momentos que pasamos y que debemos seguir pasándolos mientras existan las oportunidades de hacerlo, que aunque sean pocas, las habrán.
Siempre sucede que cuando conoces gente con la que compatibilizas, los buscas por todos lados para disfrutar de los buenos momentos. Lo que pocas veces sucede es que buenos amigos dejan de frecuentarse sacrificando la alegría de compartir tantas cosas juntos como sucedió en esta ocasión. Quizás fue la falta de comunicación, quizás porque ellos estuvieron de vacaciones en la tierra de sus padres, o quizás porque así tenían que suceder las cosas para un buen reencuentro sorpresivo. Me dio gusto volverlos a ver, en sus rostros vi el mismo sentimiento. Esta vez los tres pensamos lo mismo: “no será la última vez que nos vemos”


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sábado, 15 de octubre de 2011

MI PEQUEÑA PRINCESA CENTROAMERICANA

Mi pequeña princesa centroamericana
Pensé que este amor era para siempre
Hasta que me dijiste que entre los dos no había nada

Mi pequeña princesa centroamericana
Estaba loco por tu amor
Hasta que me dejaste sin tu amor, ósea sin nada

Las noches se volvieron para mi oscuras
Desde que me entere que no estaré contigo
Seguir queriéndote es una locura

La vida se fue como ese sol entre las nubes
Que recuerdos para ti del año 2002
Quizás en la vida el tiempo vuela, nunca lo supe

Mi ilusión no se ha marchado, ha muerto
Esta aquí enterrada entre el silencio de tus palabras
Cerca del viejo sueño que no se hará verdadero.

Nunca pude comprender tu carta
La bella princesa centroamericana me olvido
Mi corazón pregunta ahora porque no me lo dijiste en mi cara

Pensé que no podía amanecer sin tu luz
Mi pequeña princesa centroamericana lo eras todo para mí
Aun cada mañana pienso en donde estas tu

Si, princesa centroamericana
Eres a quien escribo
A pesar de todo puede ahora sin ti estar

Creí imposible poder estar sin ti
Mire a todas parte buscando a alguien
Me di cuenta que solo puedo ser feliz

Mi pequeña princesa centroamericana
Rencor a ti no te tengo
Creo que te lo demuestro en mis palabras

No sé porque te escribo
Sera porque mi corazón así lo decidió
Aun no sé si por ti vivo.



pAnChO.




domingo, 9 de octubre de 2011

NADA DE NADA

De vez en cuando pienso que debo olvidarte, que debo resignarme a continuar mi vida sabiendo que nuca serás mía, que esa linda sonrisa no será para mí. Creo es hora de dejar de lado toda esta rabia y frustración por no poder conquistarte, por no poder meterme en tu corazón, por no poder dar vueltas en tu mente y ocasionar que correspondas a todo el amor que siento por ti. Ya me canse de pedirte una chance, no tengo porque demostrarte nada, sabes bien que puedo hacerlo bien: que puedo ser un gran enamorado, un buen novio y un mejor esposo. Pero las cosas están como están, y tú no sientes nada por mí. Quizás mañana pueda olvidarte, ahora no. Quizás mañana te acuerdes de mí, ahora solo haces todo lo posible por ignorarme. Ya no quiero seguir esperanzándome en tus sentimientos, en una posible buena reacción tuya y que me des la oportunidad que siempre he esperado. No quiero luchar contra la adversidad, te quiero mucho, pero quiero ser feliz sabiendo que no dependo de ninguna respuesta en cuanto a saber si me quieres o no.
No me siento vacio, me siento liberado de estar pensando en ti. Hoy día es la última vez que te escribo, quizás hoy por la noche será la ultima que sueñe contigo, y casi seguro que mañana ser el ultimo día en que me despierte pensando en ti. Después de todo esto mi vida será diferente, podre superar el estar enamorado de ti y no ser correspondido. Te olvidare y nadie podrá convencerme de no hacerlo.
“Muchas gracias por haber aparecido un día en mi vida, muchas gracias por haber sonreído en el momento que necesitaba ver una sonrisa, y que linda sonrisa es la tuya. Nunca podre pagarte esa ilusión que ayudaste a aparecer en mi, esa misma que me hizo soñar con convertirme algún día en tu esposo y prometer el tratarte como una reina todos los días de vida que el destino me hubiera designado a tu lado. No olvides que tienes una voz espectacular, y que cada canción que cantaste acariciaba mis oídos mientras me sentía en el cielo. No dejes de ser quien eres, es lo que más me gusto de ti. Gracias por esa tarde de febrero último cuando me confesaste de la manera más fría que no sentías nada por mí, nunca me convenció dicha afirmación. Gracias por haberme aguantado que te siga cortejando a pesar que muchas veces me dijiste que no querías nada conmigo. Y por último, la mayor de las gracias por haberme borrado definitivamente de tu vida”
Yo hare lo mismo que tú hiciste conmigo: te olvidare porque ya comprendí que tú sientes por mi “nada de nada”


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